Política monetaria

Draghi se reserva la bajada de tipos por si se complica el laberinto italiano

Los expertos creen que abrirá la puerta a un recorte de los tipos en el segundo trimestre

Draghi reiterará que el programa de compra OMT existe en caso de necesidad

Los bancos centrales mantendrán su disposición a políticas de estímulo monetario

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi.

Los bancos centrales cobran protagonismo este jueves. Trascenderán las decisiones sobre política monetaria del Banco de Japón, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo (BCE). La expectación es máxima sobre todo en la eurozona, no tanto por un posible recorte en los tipos de interés, que los expertos esperan para más adelante, si no por el interés que suscitan las palabras de Mario Draghi en lo relativo a las perspectivas de crecimiento y las elecciones en Italia, dado que casualmente el banquero es italiano.

No faltarán las preguntas de los periodistas sobre la maraña política que ha surgido de las urnas en el país transalpino y su repercusión en la continuidad de las reformas exigidas por Bruselas, lo que puede recrudecer las tensiones en los mercados y hacer necesario el rescate.

“Draghi es muy políticamente correcto y no dará respuestas comprometedoras”, piensa Marian Fernández, directora de estrategia de Inversis Banco. “Probablemente dirá que toma nota de lo que han votado los italianos y que su compromiso con el euro sigue siendo absoluto, por lo que recordará que el programa OMT de compra de deuda sigue estando ahí por si hiciera falta”, añade. Miguel Ángel Bernal, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), coincide en que “tomará una posición institucional y reiterará que existen líneas de actuación para salvaguardar el euro y que los países deben seguir avanzando en los ajustes”.

Pero los analistas se cuestionan cómo resolvería Draghi una posible petición de ayuda de Italia sin ningún gobierno que pueda tramitarla. “Tendrá que explicarlo”, apunta Bernal.

El escenario de incertidumbre que dejan los comicios italianos, que incluso puede derivar en la convocatoria de nuevas elecciones si no se alcanzan acuerdos para la formación de gobierno, y la fragilidad que muestran los últimos datos económicos justifican, a juicio de los expertos, que el BCE deje la puerta abierta a nuevos recortes de tipos posiblemente en el segundo trimestre del año.

“Con la inflación controlada, el BCE se puede permitir el lujo de mandar un nuevo mensaje de apoyo a los mercados bajando tipos, pero ahora es prematuro y se guardará esa bala en la recámara para cuando haya más tensiones”, sostiene Félix López, de ATL Capital. Desde IG Markets, Daniel Pingarrón considera que esta vez “no bajará tipos ni anunciará nuevas medidas no convencionales”. Asimismo, Alejandro Bidal, responsable de estrategia de Banca Patrimonial en Banca March, no prevé ningún cambio significativo en cuanto a los tipos de interés, aunque “Draghi dirá que la política monetaria seguirá siendo acomodaticia mientras persistan los riesgos en los mercados”.

De momento, la renta variable y los mercados de deuda se están apoyando en los últimos días en la seguridad de que los bancos centrales mantendrán sus medidas de estímulo para ayudar al crecimiento económico. El Dow Jones de la Bolsa de Nueva York marca máximos históricos y regresa a los niveles previos a la quiebra de Lehman Brother, un optimismo que recogen las plazas europeas.

Lo cierto es que los indicadores económicos están siendo muy dispares. Por un lado llegan buenos datos desde Estados Unidos, aunque la Reserva Federal (Fed) ha asegurado que no retirará las medidas expansivas hasta conseguir los objetivos de desempleo e inflación. Y por otro, Europa sigue dando señales de debilidad (con un PIB peor de lo esperado al cierre de 2012), a excepción de Alemania, que es el único país de la Unión que levanta cabeza.

Se espera que el BCE, como cada tres meses, actualice sus previsiones económicas y de inflación. Natalia Aguirre, de Renta 4, cree que “habrá una revisión a la baja de las perspectivas crecimiento, teniendo en cuenta los datos del cuarto trimestre”. Para Rosa Duce, economista del Centro de Inversiones de Deutsche Bank, "de momento se mantienen las previsiones de inicio de año, con un primer semestre más débil y con la expectativa de una recuperación gradual a medida que avance el ejercicio". Y apostilla: "En el caso de la inflación, nuestra visión es que se mantendrá por debajo del 2% durante 2014, en línea con los comentarios de Draghi".

Vía libre a más medidas expansivas en Inglaterra y Japón

El Banco de Inglaterra y el de Japón (BOJ) se han reunido con la vista puesta en el relevo de sus gobernadores. Según los expertos, de las citas de este jueves no saldrán medidas inmediatas, pero sí se allanará el camino para adoptar más estímulos en los próximos meses con el fin de recuperar el crecimiento económico.

La economía británica podría estar a punto de entrar en una nueva recesión y en las últimas actas del banco central ganaba adeptos la posibilidad de ampliar el programa de compra de deuda (cifrado en unos 375.000 millones de libras). La libra esterlina ya estaría descontando con su depreciación esta decisión, pero, a juicio de Marian Fernández, de Inversis, “se materializará a mitad de año”, coincidiendo con el relevo del actual presidente Mervyn King por Mark Carney, partidario de medidas más expansivas.

Por su parte, el Banco de Japón estaría esperando también a la llegada de Haruhiko Kuroda, en sustitución de Masaaki Shirakawa, para hacer efectivo el último anuncio de compra de activos, previsto para 2014.

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, asegura que las medidas de estímulo monetario "se discutirán sin duda, pero quizá se habiliten en el segundo trimestre".

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