Mercados

S&P devuelve la inquietud a la Bolsa y la deuda

Retira la triple A a Francia y Austria y baja dos escalones el rating a España.

La segunda semana bursátil del año acaba con sabor agridulce. La buena evolución de las últimas subastas de deuda en Italia y España ha ayudado a rebajar tensión y a infundir optimismo, pero los problemas que atenazan a la zona euro siguen tan latentes que la cautela continúa imperando. El viernes, las rebajas de rating en Europa por parte de Standard & Poor's devolvieron la inquietud a los mercados y decantaron la sesión hacia el lado negativo. S&P retiró la triple A a Francia y Austria, bajó dos escalones la calificación de España, Italia y Portugal.

El Ibex, el único índice que evitó las pérdidas en Europa, subió el 0,28% en la sesión. Un avance, con todo, insuficiente para sacar a la Bolsa española del terreno negativo en el año. Pierde el 1,35%. En el resto de la región las caídas oscilaron el viernes entre el 0,33% del Euro Stoxx y el 1,20% de la Bolsa italiana, lo que dejó unos balances semanales mixtos, comprendidos entre la subida del 2,5% de la Bolsa italiana o el 1,95% que se anotó el Ibex hasta la caída del 0,23% del Footsie. El euro, por su parte, cayó a niveles de 1,266 dólares, el mínimo desde agosto de 2010.

Faltan catalizadores. El panorama al que se enfrentan los inversores sigue siendo incierto y a las noticias positivas que llegan, pronto suceden otras negativas. El viernes, sin ir más lejos, el resultado de la subasta de deuda de Italia -colocó el máximo previsto, 4.750 millones, a 3 años al 4,83% frente al 5,62% de dos semanas atrás- quedó pronto eclipsado.

El primer contratiempo llegó con la constatación de que los problemas de Grecia tardarán en resolverse. El país heleno seguirá negociando con los acreedores la semana que viene después de que la reunión entre el primer ministro griego, Lucas Papademos, y el director del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), Charles Dallara, concluyera el viernes sin un acuerdo sobre las condiciones en las que la banca accederá a condonar el 50% de la deuda griega.

El siguiente susto y el principal del día -la crisis griega lleva desde finales de 2009 en primer plano- llegó con los insistentes rumores sobre una inminente batería de rebajas de rating por Standard & Poor's para diversos países de la zona euro. Finalmente, la agencia ha recortado dos escalones a España (de AA- a A), Portugal, Italia y Chipre, mientras que han perdido uno Francia, Austria, Malta, Eslovaquia y Eslovenia. Alemania, los países del Benelux, Irlanda, Estonia y Finlandia se han librado de la quema. Según la nota publicada a última hora del viernes por S&P, España podría verse sujeta a nuevos castigos en su calificación si el Gobierno de Mariano Rajoy no acelera la anunciada reforma laboral.

El año arranca así con los mismos problemas de 2011 pero agravados y con el riesgo de recesión al alza. Así, la agenda de los líderes europeos para las próximas semanas será intensa y entre las otras citas clave destacan la reunión del Ecofin del 23 de enero o la cumbre europea del día 30 en las que se deberán abordar cuestiones relevantes como el pacto fiscal, el segundo rescate a Grecia o la capitalización del fondo de rescate.

La buena noticia es que la inyección de liquidez a tres años del BCE sí ha servido para evitar el colapso del sistema financiero y facilitar la financiación de los Estados. El Tesoro español emitió casi 10.000 millones en bonos en un día el jueves, el 11,6% del total que tiene previsto colocar en deuda a largo plazo este año, gracias a la demanda de los bancos, incentivados a pedir prestado al 1% para invertir en títulos que rentan más. La prima de riesgo de España, con todo, repuntó el viernes a 345 puntos básicos.

En Wall Street, el rojo se impuso el viernes pese a la mejora de la confianza del consumidor. El Dow Jones perdió el 0,39%, el S&P 500, un 0,49% y el Nasdaq, el 0,51%.

La banca española eleva su petición de liquidez al BCE a 119.000 millones

Los préstamos del BCE a la banca española se dispararon en diciembre. Los bancos españoles pidieron 118.861 millones de euros a la autoridad monetaria, récord de los últimos 15 meses y unos 21.000 millones más que en noviembre.

El salto se produce después de que el BCE inyectara casi 490.000 millones de euros en el sistema financiero a un plazo de tres años. La cantidad prestada al sistema financiero español se sitúa así en el nivel más alto desde septiembre de 2010 cuando alcanzó los 102.782 millones de euros.

El dato, en todo caso, es una media mensual de datos diarios, de manera que las cifras solo recogen en parte la inyección de dinero del BCE a tres años, que se realizó el pasado 21 de diciembre.

Los expertos consideran que, más que pedir dinero nuevo, lo que ha hecho la banca nacional ha sido refinanciar a tres años parte de los préstamos que ya habían solicitado al banco central. Es decir en noviembre los préstamos con el BCE ascendían a 97.970 millones pero esto no supone que en la subasta a tres años de la institución solo le hayan pedido 21.000 millones de euros, sino que se han alargado una parte de los vencimientos iniciales, que eran semanales y anuales.

Las entidades españolas acaparan el 30% de lo prestado a la zona euro. La financiación del sistema italiano creció un 37% en diciembre hasta los 209.995 millones.