El rendimiento se ha elevado en 1,5 puntos

La rentabilidad media de la deuda autonómica a 10 años supera ya el 6%

El rendimiento de la deuda a largo plazo emitida por la mayoría de las comunidades autónomas el pasado mes de marzo se ha disparado a raíz de los rescates de Grecia e Irlanda. Los tipos de interés en el mercado secundario rondan ya el 6%, después de haber aumentado alrededor de 1,5 puntos. Galicia y Cataluña se acercan ya a poco más de medio punto del diferencial portugués.

Las tensiones de los mercados de deuda pública no se limitan a los Estados. Cuatro de las doce comunidades autónomas españolas que han asumido este año nuevo endeudamiento a largo plazo (Galicia, Cataluña, Comunidad Valenciana y Canarias) ven en estos días cómo el rendimiento de sus títulos de deuda supera ya el 6%, y casi todas las demás se aproximan a esa cifra. Allá por el mes de marzo, cuando el rescate de Grecia era todavía una hipótesis lejana y el más reciente de Irlanda ni siquiera se contemplaba, las emisiones se lanzaron con rendimientos inferiores al 5%, salvo en el caso de Aragón (5,1%).

Las condiciones de los mercados aprietan a las administraciones regionales y al Estado central. En los nueve meses transcurridos desde marzo, el rendimiento del bono español a 10 años ha aumentado un 34,55%, desde el 3,85% hasta el 5,17% de ayer. Los mercados manifiestan de este modo una creciente preocupación respecto al cobro a largo plazo de los títulos que obran en su poder, visto el nivel de déficit público y las limitadas perspectivas de crecimiento para los próximos trimestres.

El fenómeno puede trasladarse a las comunidades: en el citado periodo, el grueso de las mismas ha visto cómo los rendimientos se elevaban entre el 25% y el 35%. Así, solo el País Vasco ha registrado un avance relativo superior al del Estado central (39,16%), si bien debe matizarse que, en términos absolutos, Euskadi sigue siendo la comunidad autónoma cuya deuda ofrece menor rendimiento (5,65%), lo que denota una menor percepción de riesgo por parte de los mercados. Le siguen en esa clasificación Navarra, Aragón, Madrid y Baleares, todas ellas con rendimientos menores al 6%. En términos absolutos, el rendimiento de los bonos autonómicos ha crecido alrededor de 1,5 puntos por término medio. En cuanto al precio, que evoluciona de forma inversa al interés, oscila en las comunidades alrededor del 90% respecto a la emisión inicial.

Pese al menor encarecimiento relativo, la deuda de todas las entidades regionales se retribuye en la actualidad bastante por encima de la española. El diferencial del País Vasco no alcanza el medio punto porcentual, pero los de Canarias, Galicia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Cataluña alcanzan o superan los 100 puntos básicos.

Lógicamente, esos sobreprecios se amplían si se considera la llamada prima de riesgo: el diferencial respecto al bono alemán a 10 años. El de España ha marcado máximos históricos estos días, a raíz de la intervención de Irlanda (ayer se relajó ligeramente, hasta los 232 puntos básicos), y algo similar está sucediendo con los autonómicos. En las comunidades citadas en el párrafo anterior, los diferenciales con Alemania rondan los tres puntos y medio, aunque las mayores tensiones se centran en Galicia y Cataluña: con márgenes de 375 y 372 puntos básicos, ambas comunidades se acercan al diferencial del Estado central de Portugal. El vecino ibérico, con 430 puntos básicos, se presenta ante los mercados como posible sucesor de Irlanda en la lista de países rescatados por la Unión Europea y el FMI.

Endeudamiento global

El conjunto de las administraciones autonómicas españolas mantiene un endeudamiento acumulado de más del 10% del producto interior bruto nacional (104.817 millones de euros, según los últimos datos del Banco de España, correspondientes al mes de junio). A efectos de considerar vulnerabilidades, procede añadir a esa cifra los 16.248 millones de euros adeudados por las empresas públicas autonómicas, lo que deja el endeudamiento regional alrededor del 12% del PIB. Pero la distribución del recurso a la deuda varía sustancialmente a lo largo del territorio. Así, la Comunidad Valenciana, Cataluña y Asturias asumen deudas que superan el 14% de su producto interior bruto (excluyendo las respectivas empresas públicas). En cambio, los niveles de endeudamiento caen por debajo del 7% en Cantabria, Asturias, País Vasco, Castilla y León, Murcia y Madrid.

Eso sí: el comportamiento financiero de los ayuntamientos integrantes en cada comunidad también difiere. El caso más llamativo es el de Madrid, un territorio donde a los 12.600 millones de la comunidad deben sumarse los 7.100 del ayuntamiento de la capital. Las dificultades para refinanciar las deudas comienzan a manifestarse con crudeza, hasta el punto de que el consistorio presidido por Alberto Ruiz-Gallardón ha optado por vender una de las joyas de su corona: Mercamadrid.

Con independencia del montante acumulado de financiación ajena, las administraciones autonómicas también se distinguen por la forma del acceso a los fondos. Son mayoría las que emiten deuda en el mercado, pero algunas de las más pequeñas, como Asturias, Cantabria o Extremadura, utilizan como fuente los préstamos bancarios. Todo ello, junto a la recaudación impositiva directa y el acceso a los fondos de compensación interterritorial, suponen sus bazas para capear el periodo de mayor dificultad económica por el que han pasado en sus tres décadas de existencia.

Tres regiones concentran el 66% de las emisiones de títulos este año

La vicepresidente segunda, Elena Salgado, presentó el martes a las comunidades autónomas un informe completo de las emisiones de deuda autorizadas por Hacienda en el primer semestre. En total se ha dado permiso para emisiones por valor de 27.226 millones de euros y aún están pendientes por emitir otros 15.184 millones correspondientes al segundo semestre, informa Carlos Molina. De la información aportada por Hacienda destaca el hecho de que tres autonomías (Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana) concentran el 66% de las emisiones de deuda y que la gran mayoría del dinero captado se ha utilizado para tapar los agujeros presupuestarios de 2008 y 2009. Así, cerca de la mitad de la deuda emitida (13.870 millones) se ha destinado a cubrir los déficit excesivos de esos años. En este capítulo destaca especialmente Cataluña, que emitió deuda por valor de 6.081 millones en el primer semestre y que tiene pendiente 1.288 millones para el segundo semestre. Otra gran parte del nuevo endeudamiento (9.854 millones) se ha dedicado a pagar las amortizaciones de deuda, mientras que el resto (3.501 millones), apenas un 13%, se destinó a tapar el desfase entre ingresos y gastos de 2010.

Barreda, tranquilo

En una situación financiera muy comprometida quedan Murcia y Castilla-La Mancha, las dos comunidades a las que Hacienda les ha prohibido realizar emisiones de deuda en el segundo semestre del año hasta que no vuelvan a la senda de consolidación fiscal. Ambas autonomías tenían previsto captar financiación en ese periodo por valor de 1.100 millones. En concreto, Castilla La Mancha tenía pendiente una emisión de 800 millones y Murcia otra de 291 millones.

Pese a la prohibición, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, se mostró ayer tranquilo. "Nos la vamos a arreglar sin tener que pedir dinero prestado", señaló el presidente autonómico, quién rechazo la posibilidad de vender patrimonio, como Madrid, para enjugar la abultada deuda. Su razonamiento se basa en la composición de la misma, ya que tan solo el 21,7% del endeudamiento acumulado (1.050 millones) se financia con emisiones. El resto son préstamos bancarios.

Mercasa vigilará que se ajuste a la ley la operación de Gallardón

Mercasa, compañía copropietaria de Mercamadrid con un 49% de las acciones advirtió ayer que vigilará estrechamente el desarrollo de la venta de la participación en manos del Ayuntamiento de Madrid a la sociedad 100% municipal Espacios y Congresos. "Queremos colaborar en la operación y estaremos atentos a que todo se realice conforme a los estatutos de la entidad", afirmaron fuentes de la entidad que añadieron no disponer todavía de los detalles sobre cómo se ha realizado la valoración del mercado mayorista de abastos madrileño.

Por su parte, los grupos de la oposición en el Ayuntamiento (PSOE e IU) calificaron la venta de "maniobra financiera" y recordaron al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, que estas actuaciones no resuelven el problema de liquidez. El portavoz socialista David Lucas indicó que se trata de "una nueva maniobra de ingeniería financiera" en la que "el Ayuntamiento se vende a sí mismo Mercamadrid". "En vez de buscar soluciones estructurales a los graves problemas financieros que tiene y de acometer las reformas necesarias, el alcalde traslada los problemas a las empresas públicas. Pero tarde o temprano terminarán estallando", añadió.