Los analistas recortan previsiones económicas y de Bolsa ante el recrudecimiento de la guerra comercial
UBS y Goldman Sachs esperan menos crecimiento en EE UU, más inflación y recortan el recorrido del S&P 500


Donald Trump ha vuelto a pillar a contrapié a los inversores y analistas de todo el mundo. Por más que la fecha del 2 de abril ya estuviera marcada en rojo en los calendarios, el anuncio de una salva de aranceles recíprocos denominada por el propio presidente “The Big One” ha sembrado de inquietud las mesas de negociación de todo el planeta. Los analistas, en este contexto, no pueden ir mucho más allá de hacer cábalas sobre las intenciones de la Casa Blanca y calibrar un impacto económico que se suma al peaje que la Bolsa y la economía de EE UU acumulan ya en poco más de dos meses.
“Resulta llamativo que, a pocos días del anuncio, incluso los miembros del gabinete parecen no estar seguros de lo que se anunciará” resume UBS, en referencia a que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, habría apuntado a una ronda de aranceles dirigida contra una serie de países, y no contra todos los socios comerciales. El banco suizo tampoco espera que la reciprocidad sea llevada al pie de la letra: “Supondría ajustes potenciales para 2,5 millones de combinaciones de productos y países para obtener ganancias limitadas”, destaca.
La firma (aunque alerta de su “bajo nivel de convicción” al respecto) ha elaborado un escenario base en el que EE UU impone un arancel medio del 15% a sus 15 mayores socios comerciales, junto con tarifas especiales del 25% a China y a importaciones especiales como automóviles, acero y aluminio. “Eso supondría aranceles por valor de 600.000-650.000 millones de dólares, aproximadamente un impuesto del 2% del PIB a los importadores, y un aumento arancelario 5 veces mayor que en 2018/2019″, explica el banco
En cuanto al eventual impacto económico, el banco suizo calcula 3,5 décimas de inflación adicionales para 2025/2026, y un impacto similar en el crecimiento para 2025, 2026 y 2027. Ahora bien, “los aranceles sobre los automóviles anunciados la semana pasada podrían añadir otros 20-30 puntos básicos a la inflación subyacente (lo que acercaría nuestra previsión al 3%) y reducir el crecimiento en 20-40 puntos básicos”. Para Europa, el banco estima un aumento de los aranceles de 17,5 puntos porcentuales, que podría restar entre 30 y 40 puntos básicos al crecimiento, “aunque observamos que esto excluye los efectos de confianza, que pueden ser tan importantes como los efectos de primer orden”.
Goldman Sachs, por su parte, ha elevado la probabilidad de recesión por segunda vez en menos de un mes a causa del impacto arancelario. El banco prevé que Trump anuncie unos aranceles recíprocos cercanos al 15% para todos sus socios, aunque estiman que las exclusiones de productos y países rebajarán la tasa arancelaria a un 9%. Esto lleva a aumentar la probabilidad de recesión en Estados Unidos, del 20% al 35%, ante un aumento del IPC subyacente hasta el 3,5% interanual a finales de año y un menor crecimiento del PIB, que se limitaría a un 1%.
La entidad, el mayor banco de inversión de Wall Street, ha recortado por segunda vez en un mes su previsión de cierre de año para el S&P 500, que ahora queda en 5.700 puntos, desde los 6.200 anteriores. La rebaja, del 8%, implica que el primer banco de inversión de Wall Street no espera subidas del mercado en lo que queda de ejercicio. “Si las perspectivas de crecimiento y la confianza de los inversores se deterioran aún más, las valoraciones podrían bajar mucho más de lo que que prevemos”, alerta el estratega jefe de la firma, David Kostin en una nota. Algo menos pesimista es UBS, que prevé un recorte del beneficio por acción del S&P 500 de un 2% a causa de los aranceles, y que ha reducido su previsión para cierre de año de los 6.600 puntos a 6.400.
Tampoco faltan los expertos para quienes la ronda del 2 de abril será una postura de negociación. Así lo indica Morgan Stanley: “El anuncio de aranceles recíprocos debería añadir claridad sobre los tipos a aplicar a distintos países o productos, pero es probable que se trate de un nuevo escalón en las negociaciones y no de un evento que despeje el panorama”, indica la firma, según Bloomberg.
Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l’Échiquier, avisa por su parte del impacto de los aranceles en el consumo de Estados Unidos: “El consumo se sostiene sobre dos pilares, las rentas del trabajo y el efecto riqueza”, y avisa que la inflación desatada por los aranceles repercutirá en el poder adquisitivo real de los hogares, lo que perpetuaría la tendencia a la baja de los últimos años. También juega en contra la caída de los mercados, en contraste con unas perspectivas mejores en Europa, donde los vientos en contra (estancamiento económico, Ucrania, incertidumbre política) están disipándose, y donde el efecto confianza puede suponer un apoyo adicional.
La mayor debilidad económica también lleva a los analistas a acelerar las previsiones de bajadas de tipos. Goldman, que esperaba la primera bajada de tipos en 2026, ahora avanza tres recortes en 2025, en julio, septiembre y noviembre. “Los riesgos a la baja para la economía derivados de los aranceles han aumentado la probabilidad de un paquete de recortes de seguridad al estilo de 2019. Los mercados de futuros son aún más agresivos: ahora dan una probabilidad del 50% a que a finales de julio la Fed ya haya practicado dos recortes de tipos, el doble que hace una semana.
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