Los precios hoteleros cerraron 2022 un 15% por encima de los niveles precrisis

Las pernoctaciones de los viajeros residentes superaron las cifras de 2019 y las de los extranjeros se quedaron en un 93,5%

Turistas en la playa de Santa Susanna en Barcelona.
Turistas en la playa de Santa Susanna en Barcelona.

La industria hotelera ya deslizó en la Feria Internacional de Turismo un balance optimista sobre el cierre del año en cuanto a ocupación y precios. La encuesta de ocupación hotelera del INE, hecha pública esta mañana, ha puesto cifras a esa recuperación. En 2022 se produjeron 320,7 millones de pernoctaciones en establecimientos hoteleros, lo que supuso un crecimiento anual del 85,6% y un 93,5% de las registradas antes de la crisis.

El balance ofrece distintos resultados en función de la procedencia de los viajeros. El turismo nacional superó las cifras precrisis, con 119,8 millones de pernoctaciones frente a las 119,6 millones de 2019, mientras que el extranjero contabilizó 200,9 millones de pernoctaciones, un 89,9% respecto al año previo a la crisis del coronavirus. Los grandes mercados emisores se recuperaron con fuerza y volvieron a ocupar las posiciones que tenían antes de 2019. Reino Unido volvió a ser el mercado más importante para la industria hotelera, con 52,6 millones de estancias (un 93,5% respecto a 2019), Alemania quedó relegada a la segunda posición, con 36,6 millones (un 87,5%) y Francia fue la única entre los tres grandes emisores que superó las cifras precrisis, con 18,2 millones de pernoctaciones.

Entre los mercados emisores, el crecimiento más importante se produjo en el caso de Países Bajos, que pasó de 8,89 a 10,1 millones de pernoctaciones, lo que le situó como el cuarto más importante, por delante de Italia (8,77 millones). También fue destacable el avance de Bélgica, que recuperó las cifras de 2019 con 6,1 millones de estancias.

Rusia y Asia

Al margen de la recuperación más lenta de la ocupación en Reino Unido y Alemania, la estadística ha estado muy condicionada por la ausencia del turismo ruso y asiático. La invasión de Ucrania y las fuertes restricciones de dos años impuesta a los ciudadanos chinos para viajar (las fronteras para viajar al extranjero no llevan abiertas ni dos semanas) han acelerado esta tendencia. En 2019, por ejemplo, se produjeron más de cinco millones de pernoctaciones de viajeros rusos (fundamentalmente en la zona de la Costa Brava) que en 2022 desaparecieron. También es bastante elocuente el ajuste sufrido por el turismo japonés, que pasó de 1,29 millones de estancias en 2019 a 276.625 pernoctaciones en 2022. En tercer lugar figuran las 606.440 estancias de viajeros chinos antes de la pandemia que desaparecieron durante el pasado ejercicio.

Si se produjo una fuerte recuperación respecto a los niveles de ocupación de los dos años de pandemia, la mejora ha sido más evidente en cuanto a los precios abonados por los clientes. La tarifa media cobrada entre los 14.000 establecimientos analizados por el INE fue de 104,7 euros por habitación y noche, lo que supone un 15% más que en 2019. Un aumento de precios que se ha trasladado directamente al beneficio por habitación disponible (revpar por sus siglas en inglés), el principal indicador de rentabilidad, que creció un 10,7% respecto a los niveles precrisis y se situó en 67,8 euros.

Destinos

En el desglose por autonomías, las grandes ganadoras de 2022 fueron Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana si se analizan los turistas nacionales, ya que fueron las que más pernoctaciones acogieron durante el pasado ejercicio, con cuotas de mercado del 21,5% para Andalucía, del 14,3% para Cataluña y del 12,5% para Madrid. En el caso de los viajeros extranjeros, el orden cambia, con Canarias y Baleares a la cabeza. Entre ambos archipiélagos acogieron más de las mitad de las pernoctaciones, con un 27,5% y un 25,2% del total. Ya a mucha distancia figura Cataluña, con un 17,9% en tercera posición.

Si se produjo una fuerte recuperación en cuanto a los niveles de ocupación de los dos años de la pandemia, la mejora ha sido todavía más importante en cuanto a los precios cobrados a los clientes. La tarifa media cobrada entre los 14.000 establecimientos analizados por el INE fue de 104,7 euros por habitación y noche, lo que supone un 15% más que en 2019. Un aumento de precios que se ha trasladado directamente al beneficio por habitación disponible (revpar por sus siglas en inglés), el principal indicador de rentabilidad, que creció un 10,7% respecto a los niveles precrisis y se situó en 67,8 euros.

Sin cambios en la estrategia para desestacionalizar

Concentración. La estrategia de desestacionalización impulsada desde la Gran Recesión para propiciar que las llegadas y las pernoctaciones de viajeros se repartieran a lo largo de 12 meses sigue sin dar frutos. En 2022, el 59,1% de las pernoctaciones de 2022 se concentraron entre los meses de mayo a septiembre, con un aumento del 75,4% respecto al mismo periodo de 2021.

Viajeros. Las previsiones que maneja el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo reflejan que 2022 se habría cerrado con la llegada de 71,5 millones de viajeros (83,7 millones en 2019) y el gasto acumulado habría alcanzado los 87.100 millones de euros (92.000 millones en 2019). “La contención de la inflación y las medidas de apoyo para afrontar el impacto de la guerra en Ucrania están facilitando la llegada de turistas a nuestro país”.

Normas
Entra en El País para participar