Demografía

8.000 millones de habitantes, el gran eje sobre el que girará la inversión

El envejecimiento de la población del mundo desarrollado y el auge de las ciudades configuran una megatendencia unánime para rentabilizar los ahorros a largo plazo

8.000 millones de habitantes, el gran eje sobre el que girará la inversión
Getty Images

Un bebé llamado Damián, nacido en la República Dominicana, venía al mundo esta semana rompiendo la barrera de los 8.000 millones de habitantes sobre la Tierra. La ONU prevé 9.700 millones de humanos para el 2050 y cerca de 11.000 millones cuando termine este siglo. La evolución demográfica tiene importantes repercusiones económicas y también la siguen muy de cerca los inversores para ver cómo y dónde determinadas compañías cotizadas se aprovecharán del aumento de población pero también de su envejecimiento y de la tendencia imparable del ser humano como urbanita que escapa del entorno rural.

Mirando a las grandes variables de la economía, más población significa mayor crecimiento. El Nobel de Economía de 1987, Robert Solow, apuntó a que el crecimiento potencial del PIB real es igual al crecimiento de la población activa más el crecimiento de la productividad.

En teoría, y volviendo a las expectativas de la ONU, más de la mitad del aumento de la población mundial previsto hasta 2050 se concentrará en ocho países: Egipto, Etiopía, India, Filipinas, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo y Tanzania. En el lado opuesto y ya con cifras de estancamiento de la población e, incluso, de caída, aparecen Japón, la Vieja Europa y sin tardar mucho, la propia China. Una problemática de envejecimiento que traerá, sin embargo, oportunidades para otros sectores económicos diferentes a los que moverán a los países que aumentan sus habitantes.

Población mundial Ancianos y niños Pulsar sobre el gráfico para ampliar

Influencia en los tipos

Otro de los aspectos sobre los que afecta la evolución de la población es a los tipos de interés y, por ello, al conjunto de los mercados financieros, aunque aquí hay menos consenso. La teoría clásica apunta a que una mayor proporción de población adulta y cercana a la jubilación supone un tipo real de interés de equilibrio más bajo. Y se justifica en que un gran volumen de ahorro en las personas entre 40 y 65 años favorece tipos más bajos, mientras que en una población con un porcentaje importante de jubilados que ya está consumiendo sus ahorros, los tipos son más altos.

Un punto de vista que no comparte del todo Robert Gilhooly, analista sénior de mercados emergentes de la gestora Abrdn en un reciente artículo: “El envejecimiento de la población puede estar asociado a un crecimiento más lento de la economía, pero también es responsable de la caída del ahorro. Estos factores actúan en direcciones opuestas sobre los tipos de interés, lo que hace que el impacto sobre los tipos de interés de equilibrio reales subyacentes, el nivel natural de los tipos, sea algo ambiguo”, explica.

Los fondos especializados en demografía exprimen fenómenos como las preferencias de consumo milenial o los productos para la dependencia

Los efectos también se ven en la Bolsa y en los flujos del ahorro y en cómo se mueven. Los nacidos en el baby boom han sido causantes, en gran medida, del buen comportamiento de las acciones en las últimas tres décadas al incorporarse al mercado con su abundante ahorro. Sin embargo, en poblaciones más envejecidas es mayor el desinterés por la Bolsa ya que tradicionalmente ese perfil de inversor asume menos riesgos.

Evolución de la población, envejecimiento y, por último, urbanización, forman una gran macrotendencia por la que puede apostar el inversor a futuro. En este sentido, Andrea Gallo, componente del equipo de analistas del fondo de inversión BBVA Demografía, recuerda que actualmente 3.600 millones de personas habitan en el mundo en zonas urbanas y esta cifra llegará a los 6.400 millones en 2050.

Megatendencia

La demografía es por tanto una de las grandes apuestas de inversión a largo plazo que pueden resultar un atractivo destino para el ahorro. Existen fondos de inversión temáticos sobre la evolución poblacional y sus consecuencias. A modo de ejemplo de esta realidad, el pasado año, el banco estadounidense Goldman Sachs rebajaba el precio objetivo de la multinacional de alimentación Danone de 60 a 53 euros y su recomendación de neutral a vender por la caída de la demografía en varias áreas y muy especialmente en China, donde los nacimientos descendieron un 18% en 2020 (año de pandemia). Los 12 millones de nacimientos que se registraron en 2020 fueron la cifra más baja desde 1961.

Solo la tecnología supera a la demografía como megatendencia para los gestores

En la encuesta de BNP Paribas, los grandes inversores situaron a la renta variable (52%), el inmobiliario (50%) y la infraestructura (47%) como los sectores bursátiles con más posibilidades de beneficiarse por el cambio demográfico, mientras que para los intermediarios, las preferencias estuvieron encabezadas por la inversión temática (63%), la renta variable (53%) y las infraestructuras (47%).

Fondos de inversión

Bajando más al detalle, uno de los fondos más veteranos en la temática demográfica es el Sustainable Demographics Fund perteneciente a la gestora Fidelity, lanzado en 2012 y que en estos diez años acumula una rentabilidad del 125,9%. El objetivo que declara la propia gestora es que más del 70% de los ingresos y la creación de valor de la cartera dependan de factores demográficos como el aumento de la esperanza de vida, el crecimiento de las clases medias y el aumento de la población. “Creemos que la estrategia gozará de un elevado crecimiento de los beneficios a largo plazo y menos volatilidad que los mercados de renta variable”, explican.

Con un patrimonio de 946 millones de euros, el 97% del fondo está invertido en Bolsa, con los sectores de sanidad, tecnología de la información y bienes de consumo discrecional como los más sobreponderados. En cuanto a valores, Microsoft, Amazon, LVMH, Thermo Fisher Scientific o EssilorLuxottica suponen más del 20% de su cartera.

Andrea Gallo, gestora de BBVA Demografía, explica que este reciente fondo de tan solo 18 meses de vida completa la gama de fondos de megatencia de la gestora junto con tecnología y planeta Tierra. Sitúa tres grandes áreas de cambios.

Goldman rebajó la valoración de Danone por la caída de la natalidad en China

La primera es la de bienestar y calidad de vida, con un peso muy fuerte de los llamados mileniales que componen el mayor grupo demográfico con sus hábitos y preferencias específicas, acostumbrados al consumo digital y con un peso importante de la salud y el cuidado del medio ambiente. El segundo gran apartado es el envejecimiento, enfocado también a la natalidad (fertilidad, reproducción asistida) y a la población dependiente, con un mayor consumo de productos y servicios para la tercera edad. Y la última pata de esta visión es la urbanización, con un crecimiento imparable de las ciudades con nuevas necesidades de viviendas y también, por ejemplo, de movilidad.

Gallo destaca que en su trabajo hay que hacer un análisis muy concienzudo para detectar esa pureza temática de la demografía y resalta también la gran variedad de opciones de inversión. “En las cestas que elaboramos a partir de estas tendencias hay empresas de residencias de ancianos, movilidad inteligente, farmacéuticas, sanitarias, ocio, aseguradoras, o industriales que desarrollan mejoras, por ejemplo, para la tercera edad…”. Y añade: “Este tipo de inversiones solo se encuentran en las acciones de las empresas y no existen productos financieros alternativos para cubrir esta megatencia”, concluye.

Un último ejemplo de fondo con esta temática es el UBS Equity Sicav Long Term Themes, que igualmente pone el foco en el aumento de la población, el envejecimiento y la urbanización a la hora de buscar las empresas en las que invierte. Por sectores, el fondo está más ponderado en eficiencia energética, comodidad en el envejecimiento, obesidad, movilidad inteligente y automatización y robótica. Estados Unidos y Europa concentran el 85% de sus inversiones, según explica Álvaro Cabeza, country head en UBS AM Iberia.

La habilidad de los gestores en seleccionar los valores que mejor representen estos cambios será clave para la rentabilidad de la inversión. Eso sí, destacan que es una inversión a largo plazo, no apta para los que busquen un beneficio rápido a su dinero. Además, las oportunidades serán distintas según áreas geográficas.

Sin duda, la evolución demográfica preocupa a los gestores. BNP Paribas encargó recientemente una encuesta entre grandes inversores e intermediarios. El impacto del envejecimiento de la población era la segunda causa más importante para determinar sus estrategias de inversión, como indicaron el 91% de los encuestados, solo por detrás del ámbito digital y las nuevas tecnologías que alcanzó al 95% de los consultados. Las cifras son concluyentes. Desde 1950, la edad media mundial ha pasado de 25 años a 33 años y destaca Europa, donde el aumento ha sido de 14 años de edad media, frente a África donde solo ha crecido un año.

Un reciente análisis de Bank of America coloca la demografía desde un punto de vista dialéctico: “La demografía también se trata de jóvenes frente a viejos, con tantas personas que cumplen 80 años como recién nacidos; de ricos versus pobres, ya que los multimillonarios del mundo atesoran más riqueza que la mitad del planeta; de urbano versus rural; de empleado frente a la máquina, y de África junto a Asia frente al resto del mundo, ya que estas regiones representarán el 90% del aumento de la población en edad de trabajar en los próximos 20 años”, explican.

India, el nuevo gigante

Desbancar a China. Las previsiones de organismos oficiales apuntan a que dentro de solo tres años la población de la India (1.330 millones de habitantes) supere a la de China (1.440 millones). Según datos de un reciente informe de Barclays Bank, el gasto diario indio asciende a aproximadamente a 15.600 millones de dólares gracias a una clase media que representa el 55% de la población. Un gasto que crecerá a tasas del 6% anual hasta 2032.

Mirar a África. El continente negro tendrá una gran explosión demográfica en las próximas décadas. Habrá más africanos que chinos para fines de la década de 2020 y más nigerianos que estadounidenses para 2050. La propia ONU espera que los países del África subsahariana contribuirán con más de la mitad al crecimiento de la población mundial previsto hasta 2050. Un entorno completamente nuevo para rentabilizar el ahorro.

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