Airbnb redobla las garantías a los propietarios de casas para volver a cifras precrisis

Cubrirá daños sobre vehículos o embarcaciones en en la viviendas. Ya protegía del deterioro creado por mascotas o inquilinos

Ilustración para una de las últimas campañas de Airbnb
Ilustración para una de las últimas campañas de Airbnb

La paulatina recuperación del negocio de los pisos turísticos, prácticamente paralizado durante la pandemia, llevó a Airbnb, la mayor plataforma de alquiler de viviendas para viajeros, con 4 millones de anfitriones, a lanzar el pasado mes de mayo Aircover, un seguro gratuito respaldado con un fondo de un millón de dólares que protegía al propietario de la vivienda frente a posibles daños ocasionados por los clientes. La póliza cubría los desperfectos ocasionados por mascotas, los gastos sobrevenidos por limpieza o las pérdidas ocasionadas por daños causados por algún inquilino. “Supone la protección gratuita más amplia en el mundo de los viajes que representa la mayor mejora del servicio al cliente en una década”, recalcó en la presentación Brian Chesky, consejero delegado de Airbnb.

Fue el propio Chesky el que anunció esta tarde en una presentación a nivel mundial una mejora adicional de Aircover por la buena recepción del producto entre los anfitriones desde mayo (el 70% de los beneficiados lo valora de forma positiva), que ahora triplica sus coberturas y también protege contra los daños ocasionados en coches, barcos u otros medios de locomoción situados en la vivienda.

Cada casero en España ganó de media 3.700 euros el pasado verano

Pero la estrategia para aumentar la base de clientes se centra esta vez en la importancia de las rentas obtenidas por el alquiler de las viviendas en un contexto hiperinflacionario. Los datos aportados por la plataforma para España revelan que la salida de la crisis del coronavirus ha reducido a tan solo tres días el plazo entre que se activa un anuncio y se cierra el alquiler. Asimismo, los ingresos obtenidos por los caseros han pasado de una media de 3.700 euros en 2021 a otra media de 3.300 euros entre el 21 de junio y el 22 de septiembre de 2022.

Unos ingresos adicionales que han sido utilizados por los caseros, según la última encuesta de la plataforma, para cubrir las necesidades generadas por el incremento de los precios o por el alza de tipos de interés y el consiguiente encarecimiento de los créditos hipotecarios. De hecho, la mitad de los encuestados aseguraba que los ingresos extra le habían ayudado a pagar los recibos de la casa, mientras que un 46% reconocía que los había utilizado para comprar alimentos y casi un 10% señalaba que les habían permitido evitar el desahucio por impagos.

En el lanzamiento, Airbnb también destacó que la amenaza de una recesión económica en España ha incrementado la flexibilidad de aquellas personas que están dispuestas a alquilar una habitación de su vivienda habitual a cambio de una contraprestación económica. En los doce meses transcurridos entre septiembre de 2021 y septiembre de 2022, los nuevos anuncios de habitaciones añadidos a la plataforma se han disparado un 50%, en gran medida por la repercusión de grandes actos como la Semana del Orgullo Gay en Madrid, en la que fueron acogidos 56.000 huespedes que gastaron 15 millones de euros.

La figura del superanfitrión como asesor

Entre las novedades presentadas ayer por Chesky destacaba también Airbnb Start, una simplificación en la manera de registrar y dar de alta una vivienda en la plataforma, que incluye la posibilidad de que un anfitrión experimentado, conocido como superanfitrión, ofrezca de forma gratuita ayuda al nuevo propietario. De esta manera le guiará durante los primeros días, responderá a todas sus dudas y le ayudará a posicionar su anuncio en la plataforma.

Se trata de una mejora con respecto al programa Pregunta a un superanfitrión, lanzado en el invierno de 2021 y que ha generado 420.000 conexiones en todo el mundo, de las que dos tercios se produjeron en la primera mitad de 2022.

Normas
Entra en El País para participar