Entrevista

Michael Illig: “La volatilidad es el precio para lograr una rentabilidad atractiva”

Gestiona un fondo de Bolsa de Flossbach von Storch invertido casi al 100% y defiende concentrar posiciones en empresas de máxima calidad

Michael Illig, gestor de Bolsa de Flossbach von Storch
Michael Illig, gestor de Bolsa de Flossbach von Storch

Cuando el temor a la recesión recorre el mercado bursátil y los índices apuntan a nuevos mínimos anuales, Michael Illig defiende seguir invertido casi al 100% en Bolsa. Este gestor de renta variable de Flossbach von Storch –la mayor gestora independiente de Alemania, con un volumen de activos de más de 80.000 millones de euros– insiste en buscar valor en compañías de la máxima calidad, capaces de resistir mucho mejor el viento en contra de la desaceleración económica. Illig gestiona el vehículo Global Quality Fund, que en el año acusa una pérdida del 10% y renta el 8,6% anual en la última década. No tiene ningún valor español en cartera, solo Inditex estaría cerca de cumplir los requisitos.

¿Cómo está cambiando el concepto de empresas de calidad en el nuevo escenario económico?

No está muy claro si vamos a tener una recesión y cómo de profunda va a ser, ni si realmente va a bajar aún más el mercado. Por lo tanto lo que es más importante para nosotros es tener empresas de alta calidad, muy sólidas, con un balance fuerte y también ágiles para poder reaccionar ante los cambios económicos. En los últimos años nuestro enfoque no ha ayudado tanto porque las empresas han contado con la generosidad de los bancos centrales, muchas empresas débiles sobrevivieron a la crisis del Covid. La idea es que la compañía a largo plazo sea capaz de fijar precios y eso depende mucho de su posición competitiva, aunque también pueda sufrir en el corto plazo.

¿Qué empresas reúnen esos requisitos de calidad?

Nuestras principales posiciones en la cartera son Constellation Software y Berkshire Hathaway. Nos gustan las empresas que sean capaces de generar flujos de caja sostenibles y crecientes y Berk­shire Hathaway lo ha conseguido de manera muy impresionante. Hay otras compañías más estables en la generación de caja, sin que crezca de forma sostenida, pero que compensan al accionista a través de dividendos o recompras de acciones. También nos gustan Amphenol, Microsoft o Moody’s. Tenemos sector financiero pero aquel que fundamentalmente se basa en un negocio de comisiones y suscripciones, como las agencias de rating.

El fondo está invertido al 98%, ¿no es demasiado en un momento de máxima incertidumbre?

Estamos invertidos casi al 100% por principios. La motivación de nuestra estrategia es obtener el efecto de la reinversión de los flujos de caja, ese efecto de bola de nieve a largo plazo. Y es importante no interrumpir ese proceso. Si estamos invertidos al 80% o 90%, no vamos a obtener todos los beneficios ya que si hay una crisis o la economía va a peor, nuestras compañías no van a tener problemas estructurales. No tenemos miedo de perder capital de manera permanente, la volatilidad es el precio que hay que pagar para obtener un rendimiento atractivo. Las empresas de alta calidad pueden aguantar mejor un mal momento económico, eso nos hace dormir mejor como gestores, aunque está claro que una recesión también les va a hacer daño.

¿Está aprovechando las caídas para reforzar posiciones en la cartera?

Sí, hemos reforzado en tecnología y ciertos cíclicos. En el sector tecnológico había algunas compañías que estaban muy caras el año pasado y ahora han quedado atractivas por valoración. Hemos cambiado un poco desde empresas muy estables a otras que habían caído más. En cíclicos nos gustan algunos valores industriales, no los bancos. En la crisis de la pandemia de 2020 ya vimos que muchas de esas empresas industriales tuvieron caídas en sus ventas bastante fuertes pero al mismo tiempo sus márgenes estaban bastante estables, gracias a tener productos muy diferenciados. En banca en cambio es casi imposible saber cómo es la calidad de su balance, qué se encuentra dentro de él.

El mercado está descontando una recesión y eso en algún momento tendría que trasladarse a las estimaciones de resultados. ¿No se verán afectadas también las empresas de mayor calidad?

Recuerdo bien que en 2007 y 2008 también había una fase en que cayó el mercado pero las estimaciones de los beneficios se mantuvieron. Y luego en una segunda fase cayeron los dos y eso claro que es posible ahora. Las cuentas de las compañías del segundo trimestre y las previsiones para el tercero parecían muy sanas pero definitivamente hay peligro si el consumidor y la economía tienen más problemas.

El 70% del fondo que gestiona está expuesto a EE UU, ¿no aprecia oportunidades en Europa?

No tenemos una preferencia como tal por Estados Unidos, aunque Europa sí está acusando más el shock energético. De todas formas, también hay que tener en cuenta que muchas compañías de Estados Unidos también venden mucho fuera de su país, como es el caso de Microsoft o Alphabet.

 

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