Fondos y empresas concentran la inversión en hoteles de lujo en España

Los activos de cinco y cuatro estrellas absorben el 78% del gasto realizado hasta junio

Interior de una de las habitaciones del Edition de Marriott en Madrid
Interior de una de las habitaciones del Edition de Marriott en Madrid

La inversión hotelera alcanzó en el primer semestre de este año la cifra de 1.700 millones de euros, la cifra más alta de los últimos cinco ejercicios para ese mismo período. En paralelo a la salida de la crisis de coronavirus y a la recuperación de los flujos de turistas, fondos y empresas han optado por recuperar la inversión, aunque ahora mucho más concentrada en activos de cuatro y cinco estrellas.

Un informe de CBRE recalca que la inversión en hoteles de alta gama en España ha provocado la incorporación de 2.500 habitaciones y una inversión de 1.700 millones, de los que 952 millones (un 56%) se destinó a hoteles de cuatro estrellas y otros 374 millones (un 22%) a activos de cinco estrellas. “Hoteles es el tercer segmento que más inversión inmobiliaria ha recibido en el primer semestre, detrás de Living y de Retail. Sin duda, es un sector que sigue creciendo a buen ritmo en nuestro país y que está atrayendo de nuevo la mirada de grandes marcas. este sector tiende hacia opciones de mayor lujo y confort, enfocado hacia un cliente más exigente y con un mayor capital. Poco a poco veremos cómo se potencian los hoteles boutique y las opciones de alto standing”, recalcó Jorge Ruiz, jefe de la división de Hoteles en Iberia de CBRE.

Por destinos, Madrid es el destino más beneficiado con las aperturas de Edition (Marriott), Ocean Drive o Thompson (Hyatt), seguido por Barcelona, con aperturas de marcas como Hoxton, Me by Meliá e Intercontinental. La capital ha sido protagonista en los últimos cinco años de una profunda transformación de su planta hotelera con la llegada de proyectos de alta gama liderados por Four Seasons, por los mexicanos RLH Properties (compra y reforma del hotel Villa Magna y compra del hotel Bless, ambos de cinco estrellas), por RIU con su marca Plaza, por Mandarin con la reforma del hotel Ritz o por Hyatt con su progresiva penetración en la ciudad (Centric, Hyatt Hesperia Madrid y Thompson).

Apuesta diferenciada

En los próximos 18 meses seguirá habiendo un gran número de operaciones de compraventa, pero habrá muy pocas lideradas por empresas españolas. En una información públicada hoy por Cinco Días, las cuatro grandes hoteleras en España presentaban su apuesta de crecimiento para el futuro que pasa por potenciar otros mercados exteriores y paralizar las inversiones en España. El objetivo de Meliá pasa por incorporar cinco hasta el cierre de 2022 y otros 28 en 2023 hasta añadir 7.500 camas nuevas y 33 nuevos inmuebles. De esos hoteles, solo dos van a estar en España. El resto se distribuirán entre los 21 previstos para el área EMEA (Europa, Oriente Medio y África), cinco en la región de Asia-Pacífico, 4 en Cuba y 1 en América. Especialmente llamativa es la apuesta por Cuba, donde la compañía ha tenido que afrontar varias demandas por la activación del título III de la Ley Helms Burton desde 2017, que facultaba a cualquier estadounidense a demandar en los tribunales federales a cualquier persona o entidad que hubiera “traficado” con activos confiscados por el régimen de Fidel Castro.

Barceló tiene cerrados contratos para incorporar 28 nuevos hoteles en el futuro, con una clara apuesta por Asia y los mercados emergentes: cinco se abrirán en Maldivas, cuatro en Cabo Verde y dos en China. NH tampoco abrirá ningún hotel en España. De los 16 contratos, siete están firmados en Latinoamérica (tres en México, dos en Chile, uno en Perú y Colombia) y siete en Europa (tres en Italia, dos en Portugal y Alemania y una en Suiza y Francia). Por su parte, RIU tiene previsto abrir cinco inmuebles este año: ya ha abierto en Senegal y Zanzibar y acelera para hacer lo mismo en dos hoteles de México y otro en Jamáica.

La inflación como principal obstáculo

Costes. La última encuesta internacional realizada por Cushman & Wakefield al inicio del verano a un grupo de 56 inversores europeos, formado por firmas de capital riesgo, fondos, socimis y family offices, reveló que el alza de los costes de construcción era la mayor preocupación entre los inversores, muy por encima de otras como la evolución del negocio, la falta de personal o las condiciones de financiación.

Descuentos. Un alza de precios que frenará la demanda y llevará a los inversores a pedir descuentos para cerrar operaciones en las condiciones previstas antes del episodio hiperinflacionista. Un 32% de los encuestados consideró que serán necesarios ajustes entre el 5% y el 10% respecto al precio de 2019 para cerrar operaciones, mientras que otro 25% elevó esos porcentajes entre un 10% y un 15%.


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