Amjad Abdulla: “Las energías renovables crecen, pero no al nivel que queremos”

El experto en cambio climático, energías limpias y desarrollo sostenible dice que hay que invertir 131 billones de dólares, un 30% más de lo planificado, de aquí a 2050 para alcanzar la meta de 1,5 °C de París 

Amjad Abdulla, vicepresidente del grupo III del IPCC y jefe de asociación de Irena.
Amjad Abdulla, vicepresidente del grupo III del IPCC y jefe de asociación de Irena.

El vicepresidente del grupo III del IPCC, el panel de científicos de la ONU que alerta sobre el impacto del calentamiento global, y jefe de asociación de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena) visitó Santander el pasado día 7 de este mes, en vísperas de la segunda ola de calor de la temporada, para participar en el Congreso de Acción Climática, organizado por la Fundación Empresa y Clima.

Experto internacional en cambio climático, energías renovables y desarrollo sostenible, con una trayectoria de 25 años, Amjad Abdulla (Islas Maldivas, 1970) repitió una y otra vez, como un mantra, en una entrevista concedida a Cinco­Días por videollamada, que es el momento de invertir en energías renovables para lograr la independencia energética y salvaguardar la humanidad.

La temperatura media global ha alcanzado ya los 1,2 grados respecto a los niveles preindustriales, vivimos episodios de calor extremo, ¿puede ir a peor?

La temperatura se está incrementando. De acuerdo con el IPCC, entre 2010 y 2019 la temperatura media global y las emisiones aumentaron al nivel más alto en la historia de la humanidad. En el último informe, los científicos instan a un recorte profundo de emisiones en todos los sectores. El World energy transitions outlook: 1.5 °C pathway [Informe de perspectivas de la transición energética mundial: rumbo a los 1,5 °C] de Irena señala que la inversión tendrá que aumentar de aquí a 2050 en un 30% con respecto a la planificada. Es decir, necesitamos un total de 131 billones de dólares.

¿Todos esos recursos solo en renovables?

Más del 90% de las soluciones para mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5 grados a mediados de siglo y alcanzar un resultado exitoso en 2050 implican incrementar las energías renovables en el consumo directo, la electrificación, la eficiencia energética, el hidrógeno verde y la bioenergía combinada con la captura y el almacenamiento de carbono. Esta transformación creará 122 millones de puestos de trabajo, un tercio de ellos en el sector renovable.

Las empresas deben entender que no pueden hacer negocios como en el pasado

Parece que la guerra en Ucrania, la crisis energética y la inflación han cambiado las prioridades y han relegado un poco la emergencia climática, ¿lo percibe así?

Este es el momento oportuno para invertir en energías renovables, por dos razones. Primero, estamos en una emergencia climática como dice y tenemos que impulsar un plan para luchar contra ella. Estoy seguro de que, con el apoyo de las empresas, el sector financiero y la ciudadanía, podemos lograrlo. Y segundo, todo el mundo sufre la crisis energética, no solo Europa, y la inflación está subiendo porque todos los sectores dependen de la energía. ¿Qué hacemos? Honestamente, creo que hay que invertir en renovables porque significa alcanzar la propia independencia. No puede retrasarse más, hay que empezar ya, en la historia de la humanidad no tendremos muchas más oportunidades. Y es cuando se necesita poner sobre la mesa las políticas y la regulación adecuadas.

¿Estamos a tiempo de cumplir el Acuerdo de París?

Sí, tenemos ocho años de margen para disminuir el pico de emisiones. En dos años la comunidad financiera ha invertido algo más de 3 billones de dólares, no recuerdo la cifra exacta, y, según el IPCC e Irena, se necesita el doble. Las empresas han de entender que no pueden hacer negocios como en el pasado, algo evidente desde el punto de vista científico. Necesitamos coger riesgos, movernos, actuar, para ser exitosos.

¿Cuáles serían las consecuencias si se incumple?

Los efectos los estamos sufriendo ya. Vemos temperaturas y precipitaciones extremas en Europa sin precedentes. Vemos lugares, pequeñas islas, cada vez más cálidos, y la gente está perdiendo sus hogares. ¿Qué más hay que pensar? Cuántas personas mueren por las altas temperaturas, por inundaciones; cuántas personas pierden sus cultivos... Esto impacta en la economía y en la supervivencia de la gente. Si no actuamos ahora, será aterrador. Hay que poner a las personas en el centro.

Cuántas personas mueren por el calor, por inundaciones; cuántas pierden sus cultivos... Si no se actúa, será aterrador

Algunos estudios indican que el crecimiento de las renovables se estanca, ¿esto es así?

De acuerdo con informes de Irena, las energías renovables crecen desde 2010. No tengo todos los datos en la mano, pero es la opción más barata en muchas regiones y su uso se incrementa.

¿Pero la pandemia y la invasión rusa en Ucrania no han ralentizado ese crecimiento?

No lo puedo confirmar. No he visto ni escuchado que no crezca; sí crece, pero no al nivel que queremos. Y esa es la razón por la que las empresas, la comunidad financiera, debe hacer un mayor esfuerzo.

¿Qué opina sobre el mantenimiento de los subsidios a los combustibles fósiles?

No lo entiendo en una emergencia como esta. Por supuesto, soy consciente de la situación de crisis actual, pero los Gobiernos deberían dedicar al menos un porcentaje de ellos a las renovables, que es invertir en su independencia energética.

Amjad Abdulla posa en Santander, en el Congreso de Acción Climática, organizado por la Fundación Empresa y Clima.
Amjad Abdulla posa en Santander, en el Congreso de Acción Climática, organizado por la Fundación Empresa y Clima.

El Parlamento Europeo acaba de aprobar la inclusión del gas y la nuclear en la taxonomía verde, ¿comparte esta decisión?

No creo que el carbón, el gas o la nuclear sean energías verdes; lo son las renovables. Es verdad que algunos países las están usando por la crisis, pero no sustituirán a las renovables por varias razones: generan PIB, empleo, ayudan a la independencia energética y hay una obligación con la comunidad internacional de cumplir unas metas. No solo por eso. Se trata de salvaguardar la humanidad, el planeta en el que vivimos y en el que vivirán las generaciones futuras; no tenemos otro. Si no lo hacemos, viviremos en una crisis para siempre.

En España, sobre todo en el norte, hay una preocupación por el impacto medioambiental que puede ocasionar la avalancha de proyectos solares y eólicos. ¿Se está haciendo algo al respecto?

Siendo honestos, creo que en cualquier actividad hay algún impacto, pero hay formas de mitigar este impacto. Podemos adaptar el entorno creado para las renovables impulsando medi­das sostenibles. Se puede minimizar también invirtiendo en hidrógeno verde, y eso ayuda a hacer un uso más eficiente del espacio.

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