Tributos

Los analistas dudan de la aplicación del impuesto sobre la banca

Pese a ello, los valores del sector financiero siguen sufriendo en Bolsa hoy

Bolsa de Madrid.
Bolsa de Madrid.

El anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de aplicar un impuesto a los bancos cayó ayer como un jarro de agua fría en los mercados y, sobre todo, en la cotización de las entidades financieras que perdieron más de 5.000 millones de euros de capitalización bursátil.

Los expertos tienen dudas sobre la viabilidad legal de esta medida. La noticia del impuesto a los bancos es negativa dado que "esto implicará una menor rentabilidad del sector y por tanto menor generación de capital, en un entorno de incertidumbre sobre la dirección del coste de riesgo en los próximos trimestres ante el riesgo de recesión", explican desde Renta 4.

Sin embargo, creen que la misma podría "ser tumbada en los tribunales", y consideran "que resulta imposible calcular el beneficio extra derivado de la subida del Euribor, y probablemente habría que aplicar un impuesto que vaya en forma de impuesto de sociedades o un tributo sobro los depósitos".

En este sentido, MacroYield explica que se estima que la "banca recurrirá la imposición de este impuesto al considerarlo injusto, y considerar que tendrá implicaciones negativas también para la población, recurso que podría tener recorrido".

Los expertos de esta firma señalan además que, más probable es que el BCE sí pueda imponer algún tipo de mecanismo para que la banca no pueda favorecerse de las políticas extraordinarias impuestas por el BCE para paliar el contexto de tipos negativos·.

Este impuesto imprime más presión a los valores financieros que en las últimas semanas han acumulado caídas ante el miedo a una recesión y la posibilidad de que en última instancia el BCE no suba los tipos tanto como se espera a lo que se añadiría el más que probable aumento de provisiones en un entorno de recesión.

A la hora de valorar el anuncio, los expertos de Bankinter señalan tres factores a tener en cuenta. En primer lugar, el coste en términos de valoración para los accionistas (5.000 millones de euros de caída en la capitalización bursátil en un solo día) que  supera ampliamente la recaudación estimada por el Ejecutivo (3.000 millones de euros en dos años). En segundo lugar, la Comisión Europea (CE) exige que cualquier tipo de gravamen debe ser claramente justificado y temporal y en tercer lugar, el repunte esperado en los tipos de interés no debe considerarse como un hecho extraordinario, sino como un proceso de normalización gradual en las condiciones financieras. Cabe recordar que los tipos de interés de referencia que marca el BCE se encuentran en terreno negativo desde 2014.

Desde Afi, la analista Marta Alberdi considera que el gravamen, según los términos avanzados por el Gobierno, supondría entre un 10-13% sobre el resultado generado por el sector en su negocio España en 2021 y algo menos de un punto porcentual en términos de ROE.

Sánchez pilló ayer por sorpresa a los mercados. El anunció del presidente del Gobierno de un impuesto temporal a las entidades financieras para tratar de contener el impacto de la inflación tiño de rojo al mercado. Y muy especialmente a los bancos, que vieron cómo en la sesión de este martes se han volatilizado 5.336 millones de valor en Bolsa.

El mayor castigo bursátil se lo llevaron los bancos más expuestos al mercado español. En caso del Sabadell, las caídas alcanzaron el 12% y también en Bankinter y CaixaBank llegaron al 10%. Estos descensos se moderaron al cierre. Finalmente CaixaBank se dejó un 8,63% por un 7,44% de Sabadell y un 5% de Bankinter. El varapalo sobre Santander y BBVA fue algo más liviano. Ambas entidades llegaron a dejarse un 6%, si bien al cierre los descensos se quedaron en el 3,66% y el 3,77%, respectivamente.

Según las palabras de Sánchez, el Gobierno busca con este impuesto especial sobre el sector financiero repartir los beneficios extra del sector derivados de las inminentes subidas de los tipos de interés. Será una tasa que estará en vigor durante dos años y con la que prevé recaudar 1.500 millones de euros al año. Este impuesto gravará a las entidades con una facturación superior a los 1.000 millones de euros. Afectaría a los diez principales bancos españoles: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter, Unicaja, Abanca, Kutxabank y Cajamar. Quedaría fuera por unos pocos millones Ibercaja.

Hoy, el sector no refleja una tendencia definida. Después de arrancar la jornada con recortes del 3% el peor que ha sido Sabadell, han reducido las caídas hasta cotizar algunos de ellos en positivo.

En cuánto al sector energético, por el momento hay gran falta de detalle sobre las medidas concretas que se quieren adoptar para conocer el impacto real en cada una de las compañías del sector.

"No sabemos qué son considerados beneficios extraordinarios, recordamos que las grandes compañías tienen vendidas previamente sus producciones de electricidad (bien a través del mercado de futuro, bien con contratos bilaterales) y que estas asumen precios inferiores a los que se están produciendo en el mercado mayorista", explican desde Renta 4.

La noticia es negativa para el sector pero los analistas creen que empresas como Endesa o Iberdrola habrían descontado en gran medida este mecanismo ante los constantes rumores de la aplicación de un impuesto extraordinario.

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