La reforma laboral acorta la desigualdad salarial y deja atrás lo perdido en pandemia

La brecha se reduce incluso sin considerar las ayudas públicas, según CaixaBank Research

Un hombre entra en una oficina de empleo público en Madrid.
Un hombre entra en una oficina de empleo público en Madrid. Getty

España ha conseguido rebajar la desigualdad salarial a niveles previos a la pandemia. En los primeros cuatros meses de 2022, se ha logrado dar marcha atrás al impacto negativo que había tenido la crisis sanitaria en los ingresos de los españoles. En concreto, el índice de Gini2, que es el de referencia para analizar el la brecha entre los sueldos, se situó en abril 0,4 puntos por debajo del nivel de febrero de 2020, justo antes del inicio de las restricciones, según un informe publicado este miércoles por CaixaBank Research. El documento precisa que la mejora se debe principalmente a la “fuerte mejoría del mercado de trabajo”.

El análisis de los ingresos salariales muestra que la desigualdad ha reducido incluso antes de las transferencias públicas, incluyendo las ayudas. Si bien la diferencia entre una y otra es pequeña, muestra cómo el impacto de la reforma laboral, que entró en vigor de manera parcial en enero de este año, ha sido el catalizador de esta mejora.

De acuerdo con Caixa, la primer clave que explica la pronta recuperación de los salarios es “la rápida y amplia respuesta de las políticas públicas” llevadas a cabo para paliar el efecto de la pandemia, en particular los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que permitieron que más de 700.000 españoles mantuvieran sus puestos de trabajo. La modificación de los criterios que acompañaron esta medida permitieron además que los trabajadores cobraran el 70% de su salario incluso después de los seis primeros meses, a diferencia de antes, cuando a partir del sexto mes era solo la mitad del sueldo.

Todos los colectivos han vuelto al nivel salarial que se encontraban antes de la crisis sanitaria, y de hecho, para la mayoría la desigualdad es incluso menor a la existente en ese entonces. El impulso que lleva a la reanudación de la actividad ha implicado que el aumento del empleo favorezca a personas que normalmente tenían más dificultades para encontrar trabajo, como jóvenes, mujeres o inmigrantes. Los datos de la Encuesta de Población Activa hablan por sí solos: en el primer trimestre del año se registraron 40.300 ocupados más, menores de 24 años, que en el mismo periodo de 2021. En el mismo periodo los extranjeros ganaron 23.600 puestos de trabajo.

De igual forma, todas las comunidades autónomas se han visto beneficiadas por la reforma laboral y han vuelto a una situación muy similar a la de hace dos años. Algunas se encuentran en una situación incluso mejor, sobre todo las regiones más visitadas por españoles y extranjeros. La buena evolución ha sido posible pese a que la pandemia claramente perjudicó más a algunas zonas. Baleares y Canarias, por ejemplo, registraron un incremento del índice de Gini de 18,8 y 16,2 puntos, respectivamente, entre febrero y abril de 2020. En Cataluña aumentó en unos 11 puntos. Estas diferencias se deben, según Caixa, a que la pandemia dañó más a los sectores turísticos y la restauración, así como a zonas más urbanas.

A pesar de la mejora en el ámbito de la desigualdad de ingresos de los trabajadores, Caixa advierte de que no se debe caer en la “complacencia”, pues cuando estalló la pandemia no se había recuperado el nivel de desigualdad previo a la crisis financiera de 2008 y, por tanto, es necesario seguir reduciendo la brecha. El dinamismo en la creación de empleo es fundamental para esta tarea, al igual que la mejora de las políticas públicas, en particular tras el estallido de la guerra en Ucrania.

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