El motor reduce los ERTE en sus fábricas ante la mejora del suministro de chips

Renault y Seat no se plantean una prórroga de esta herramienta en el segundo semestre

VW Navarra no usó días de ERTE este año y Mercedes solo dos

Trabajadores en la línea de montaje de la planta de Seat en Martorell (Barcelona).
Trabajadores en la línea de montaje de la planta de Seat en Martorell (Barcelona). EFE

Algo comienza a cambiar en las fábricas de coches españolas. Después de un primer trimestre complicado por la escasez de microchips, a la que se le sumó la huelga de camioneros de marzo, las marcas que ensamblan vehículos en España comienzan a disfrutar de una mayor regularidad de suministros que les permite reducir los ERTE.

“En Martorell, la línea 2 está a tope desde hace semanas, trabajando a tres turnos”, explican desde Seat a CincoDías. “Desde marzo hemos comenzado a tener cierta normalidad con el suministro de piezas. Nuestro ERTE termina el 17 de junio y no estudiamos prorrogarlo más allá de esa fecha”, añaden. Como ejemplo de la recuperación de la actividad, resaltan, Martorell trabajará una semana en agosto, un mes en el que la factoría no tiene actividad en un ejercicio normal.

Otra compañía que fabrica en nuestro país, Renault (con una planta de coches en Valladolid y otra en Palencia) tampoco planea prorrogar los expedientes en la segunda parte del año. “Hemos aumentado la flexibilidad en la producción, con el consenso de la representación de los trabajadores, para poder parar algún día en caso de ser necesario sin tener que recurrir a los ERTE”, explican en Renault, donde los expedientes están pactados hasta el 30 de junio. La compañía asegura haber notado una mejora en los suministros de semiconductores, aunque recalcan que “la situación se analiza semanalmente”.

Por su parte, Stellantis, el grupo que más vehículos produce en España con sus plantas de Vigo, Madrid y Figueruelas (Zaragoza), tiene pactado con los representantes de los trabajadores un ERTE para todo 2022, aunque fuentes sindicales señalan a este periódico que la situación también mejora para ellos. “A nosotros la crisis de chips nos ha afectado mucho, con varios días de paradas, pero desde la empresa nos aseguraron que para este mes y el siguiente la previsión es que la situación mejore sustancialmente”, asegura Santiago García de CC OO en la planta de Stellantis en Vigo. “Incluso, probablemente, haya que trabajar fines de semana para recuperar actividad”, añade.

Por su parte, en la planta de Stellantis en Figueruelas (donde se ensambla el Opel Corsa) “la actividad está normalizada desde hace un mes”, indica el presidente del comité de empresa de la factoría, Rubén Alonso (UGT).

VW Navarra sí los prorroga

En Navarra, donde Volkswagen tiene una fábrica en Landaben, la situación es diferente. Justo este lunes, la compañía detendrá su actividad con cargo al último día de jornada industrial que tenía a disposición para usar en este 2022 (son siete días al año en los que la empresa puede decidir si se trabaja o no). Por ello, la empresa está negociando con los representantes sindicales una prórroga de los ERTE. “Es para tener un paraguas que nos dé seguridad en caso de necesitar parar, pero ojalá no necesitemos recurrir a esta herramienta”, dicen desde VW.

En cuanto a la planta de Mercedes Vitoria, donde se emplean 5.000 personas, esta solo ha tenido que parar su actividad dos días en lo que va de ejercicio. “Uno ya lo recuperamos y el otro probablemente lo recuperemos en la segunda parte del año”, indican fuentes sindicales. Desde el sindicato ELA creen que la empresa ha hecho un uso fraudulento de esta herramienta que funciona con dinero público ya que, probablemente, la factoría termine trabajando más de los 214 días anuales que tienen pactados en el convenio. “Podemos terminar trabajando más de lo estipulado y aun así están usando los ERTE. Tenemos un juicio por este asunto el próximo 14 de junio”, afirman en el sindicato ELA.

El clima en esta factoría es tenso por las negociaciones por el nuevo convenio colectivo que ya se han alargado 16 meses, con una treintena de reuniones en las que no se ha podido alcanzar un consenso. La semana pasada, la empresa detalló a la representación sindical que su plan de inversiones para la fábrica es de 1.200 millones de euros en los próximos años, siempre y cuando se llegue a un acuerdo en el convenio colectivo. “Quieren más flexibilidad, pero ni siquiera llegando a un pacto con ellos nos aseguran que inviertan ese dinero en la fábrica”, advierten en ELA.

El caso aparte de Ford Almussafes

Prórroga en julio. La dirección de Ford y el sindicato UGT, mayoritario en la fábrica de Almussafes (Valencia), informaron la semana pasada de que llegaron a un acuerdo para prorrogar el ERTE de la fábrica un mes más, hasta el final de julio, debido a la inestabilidad en el suministro que aún sufre la planta. El resto de sindicatos de la factoría no secundaron el acuerdo. Cabe resaltar que la reforma laboral permite la prórroga de los ERTE sin necesidad de negociar otro nuevo cuando las circunstancias son las mismas. El nuevo calendario provisional del ERTE en fabricación de vehículos prevé paradas los días 1, 4, 7, 8, 22 y 25 de julio, que se unen las de junio de los días 13, 17, 20, y 27.

Tensa espera. La factoría está a la espera de la decisión que comunicará este mes la automovilística sobre a qué planta europea dará la fabricación de los dos últimos modelos eléctricos que aún le quedan por asignar para esta década. Almussafes compite con la factoría de Ford en Saarlouis (Alemania) por quedarse con estos coches.

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