Las directivas cobran de media 10.201 euros menos que sus colegas varones

Las mujeres representan solo el 8,8% de las direcciones generales en España

Brecha salarial Pulsar sobre el gráfico para ampliar

En 2016, la presencia de la mujer en puestos directivos era del 11,8%, pero desde entonces, no había parado de crecer, hasta alcanzar una cuota del 18,8% en 2021. Sin embargo, la curva ha tomado una dirección descendente en 2022, sufriendo una caída de dos puntos hasta situarse en un 16,8%, según el informe Brecha salarial y presencia de la mujer en puestos directivos 2022, presentado este miércoles por ICSA Grupo y EADA Business School.

La ingeniera industrial y socia directiva de consultoría de ICSA, Indry Canchila, considera que esta ruptura en la recuperación de presencia femenina en alta dirección "es una fuga de talentos que solo constata que las organizaciones en España siguen sin estar preparadas para aprovechar la potencialidad del talento femenino". De hecho, las mujeres representan solo el 8,8% de las direcciones generales en España, una cifra que está estancada desde hace años. Sobresale, en cambio, la presencia de ejecutivas en recursos humanos, donde alcanzan el 32,9% y en dirección financiera, con casi un 20%.

Los porcentajes vuelven a atascarse cuando se trata de la dirección comercial, un puesto que normalmente exige movilidad frecuente, o la dirección de operaciones y producción, que suele relacionarse con carreras técnicas donde la presencia masculina todavía continúa siendo mucho mayor. "Nos queda mucho camino por recorrer y debemos seguir insistiendo en el cambio desde la educación para lograr auténticos avances, no solo efectos paliativos", insiste Canchila.

Brecha salarial

La buena noticia que se desprende de la 16ª edición del informe, que recoge los datos de más de 80.000 empleados, es que la brecha salarial también se mantiene a la baja. Teniendo en cuenta las cifras absolutas, la retribución media actual de un directivo es de 88.129 euros brutos anuales, mientras que la de su homóloga femenina se traduce en 77.928 euros. Es decir, las mujeres cobran 1.201 euros menos (un 13,1% menos) que los hombres por el mismo puesto en alta dirección. Se trata de la mejor cifra desde 2011, cuando esa diferencia era del 12%, pero todavía implica una evidente discriminación hacia las mujeres en estos puestos, según advirtió Canchila: "Tienen menor poder adquisitivo y, por tanto, menor capacidad de ahorro y más dificultades para afrontar una crisis económica. Además, de cara al futuro, se exhibirá definitivamente en una problemática con las las jubilaciones".

Precisamente, la expetrta lamenta que las empresas españolas no han sido capaces de aprovechar las posibilidades que la crisis del coronavirus brindó en materia de conciliación y flexibilidad gracias a opciones como el teletrabajo. Los datos del informe de 2021 exhibían el salto positivo más grande de la década en términos de presencia de directivas, algo que se ha esfumado con la vuelta a la presencialidad en los trabajos.

En este sentido, la profesora de EADA Business School y colaboradora del informe afirma que, a día de hoy, estos puestos ofrecen un ambiente incompatible para la conciliación, que sigue siendo un desafío mucho mayor para las mujeres que para los hombres. “El hábito cultural es que un directivo tiene que estar presente y dedicar muchas horas de trabajo”, opina. Por eso, Canchila insiste en que la conciliación no es un efecto puntual, “es una filosofía que debe entrar dentro de las organizaciones de una manera más profunda”.

Hizo falta una pandemia para demostrar que es posible trabajar en un sistema que facilita el acceso a más mujeres a la alta dirección. Lo importante, afirman las expertas, es que ese gran paso adelante no se convierta en dos pasos hacia atrás.

A mayor responsabilidad, menos mujeres

Las diferencias en la presencia y los salarios entre hombres y mujeres no son tan pronunciadas en otras categorías profesionales inferiores a la alta dirección. El informe concluye que la cuota de mujeres en los mandos intermedios asciende hasta el 32,2% y alcanza el 46,1% cuando se trata de empleadas. Lo mismo ocurre en relación a los salarios: la brecha en los cuadros medios es del 12,6% y del 11,4% en lo relativo a empleados. “Cuanto mayor es la responsabilidad, menor es la presencia femenina, lo que implica que la diferencia retributiva, al final, es mucho mayor”, alerta Canchila.

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