La naviera MSC da cobertura a Lufthansa para su incursión italiana

Una valoración demasiado ambiciosa de ITA, sucesora de Alitalia, haría levantar las cejas del Gobierno alemán

Avión de ITA Airways, en el aeropuerto de Fiumicino, cerca de Roma.
Avión de ITA Airways, en el aeropuerto de Fiumicino, cerca de Roma. reuters

Un improbable dúo ha puesto sus ojos en la compañía aérea italiana ITA Airways. El gigante naviero MSC y la aerolínea alemana Deutsche Luft­hansa quieren hacerse con la sucesora venida a menos de la quebrada Alitalia. Es música para los oídos de los muy presionados contribuyentes italianos. Sin embargo, unas valoraciones demasiado ambiciosas harán levantar las cejas a los inversores de Lufthansa, sobre todo al Gobierno alemán.

Para el magnate del transporte marítimo Gianluigi Aponte, ITA sería un práctico complemento para sus enormes negocios de cruceros y de carga. El grupo familiar no cotizado, fundado hace medio siglo, no tiene problemas de liquidez. MSC está en la cresta de la ola del mercado de contenedores, con unos ingresos estimados en más de 22.000 millones de euros.

Sin embargo, para el consejero delegado de Lufthansa, Carsten Spohr, es más difícil justificar un precio de al menos 1.200 millones de euros. La aerolínea recibió un rescate gubernamental de 9.000 millones durante la pandemia. Aunque ha devuelto sus préstamos estatales, Berlín sigue siendo su mayor inversor, con una participación del 14%. Es probable que sus pérdidas netas en 2021 superen los 2.700 millones de euros, según las estimaciones recopiladas por Refinitiv. Invertir dinero en lo que es básicamente una startup mientras las perspectivas de los viajes siguen siendo turbias parece complicado.

ITA, propiedad totalmente del Estado italiano, es mucho más pequeña que su antecesora, con apenas una quinta parte del personal. Tras una inyección de 700 millones de euros de fondos estatales, reinició sus operaciones a mediados de octubre con algo más de 50 aviones y una ruta intercontinental. Desgraciadamente, parece haber heredado los hábitos deficitarios de Alitalia: en sus dos primeros meses y medio tuvo unas pérdidas operativas de 170 millones, con unos ingresos de 86 millones.

Dada su mínima trayectoria, las valoraciones exigen fuertes comprobaciones de seguridad antes de tomar el vuelo inversor. Dicho esto, si ITA consigue duplicar sus ingresos anuales en dos años hasta alcanzar los 1.000 millones de euros, al mismo tiempo que se abre camino hacia los beneficios, podría alcanzar un precio de 650 millones, basándose en el múltiplo medio de 0,65 veces las ventas al que cotizan sus rivales europeos comparables.

Italia es un mercado extranjero importante para Lufthansa, con estrechas conexiones con sus centros de operaciones alemanes. Si MSC asume la mayor parte del riesgo, tal y como señaló Aponte el jueves en una entrevista, al tiempo que incorpora a Lufthansa como copiloto especializado, el desvío italiano de Spohr podría llegar a un destino agradable.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías