El culto a los ingresos de Wall Street volará por los aires

El mercado ha llevado la importancia de las ventas demasiado lejos, ignorando los beneficios y el flujo de caja

Centro de Amazon en Robbinsville, Nueva Jersey (EE UU).
Centro de Amazon en Robbinsville, Nueva Jersey (EE UU). reuters

El crecimiento de los ingresos es la forma más segura de crear riqueza. Pero Wall Street ha llevado la idea demasiado lejos últimamente al ignorar la importancia de los beneficios y el flujo de caja.

Entre los valores más rentables, el crecimiento de los ingresos representa la mayor parte de la creación de riqueza durante una década, según la consultora BCG. Por ejemplo, Microsoft, con un valor de mercado de 2,5 billones de dólares. En 20 años, los ingresos se multiplicaron casi por siete. El margen neto mejoró ligeramente, por lo que los beneficios se multiplicaron por ocho. Los inversores consideran que la empresa vale algo más de 30 veces los beneficios estimados, más o menos lo que pagaban hace dos décadas.

A diferencia de Microsoft, Amazon tardó años en ser rentable en sentido contable. Pero, al igual que la empresa de Bill Gates, arrojó dinero en efectivo desde el principio, por lo que no necesitó capital adicional para crecer. El crecimiento de las ventas es un ingrediente clave, pero el beneficio y/o el flujo de caja es otro.

Compárese con WeWork. La start­up de oficinas compartidas fue valorada en 47.000 millones de dólares basándose en que los ingresos se duplicaban anualmente antes de una fallida oferta pública de venta en 2019. Pero la empresa no era rentable y no podía financiarse. Cuando los inversores se cansaron de inyectar capital, la valoración de WeWork se desplomó. Vale menos de 6.000 millones de dólares.

Parece haberse olvidado esa lección. La ratio mediana entre el valor de la empresa y las ventas de las OPV del sector tecnológico en los 10 primeros meses de 2021 fue de 15, según Jay Ritter, de la Universidad de Florida. La única vez que ha sido mayor en 40 años fue antes de la caída de las puntocom a principios de la década de 2000. La empresa de comercio electrónico Shopify, que ya cotiza en Bolsa, está valorada en unas 30 veces sus ingresos estimados, según datos de Refinitiv. Hace cinco años, su valoración era de solo 6 veces.

Esta tendencia se ha extendido a empresas menos consolidadas, incluidas algunas que casi no tienen ingresos, y mucho menos beneficios, como Rivian Automotive, un fabricante de furgonetas eléctricas con una capitalización de mercado superior a los 100.000 millones de dólares.

Shopify, como la creciente Amazon, puede financiar su propia expansión. Pero es poco probable que muchas empresas con enormes valoraciones lo hagan durante muchos años. La valoración de Rivian, por ejemplo, se basa en la promesa de un crecimiento futuro ininterrumpido, combinada con una segunda promesa de que acabarán materializándose beneficios suficientes. En los mercados boyantes, los inversores perdonan ese optimismo. Pero cualquier golpe a la confianza en 2022, ya sea económico, pandémico, político o de otro tipo, debería de separar las duraderas Amazon de las infladas WeWork.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías