Transporte

El Gobierno lanza su nueva estrategia de movilidad en espera de la Ley y debate para ejecutarla

Incide en la electrificación y digitalización del transporte, una logística intermodal, y en la prioridad inversora en conservación

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

El guion que seguirá el Gobierno en materia de movilidad y logística en los próximos diez años ha obtenido luz verde del Consejo de Ministros. La bautizada como Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030 llega con objetivos como descarbonizar y digitalizar el transporte, apostar por nuevas tecnologías y acabar con la congestión en las grandes ciudades. Se da tanta relevancia al viajero como a las mercancías.

La publicación de este documento, a modo de visión, había sido comprometido con Bruselas a cambio de la recepción de los fondos para la transformación de la economía. Y tendrá su herramienta de ejecución en la nueva Ley de Movilidad. Esta pasará de forma inminente por el Consejo de Ministros y pondrá las bases de aspectos espinosos como es el pago por uso en las autovías. Al respecto, el Ejecutivo ha estudiado distintos escenarios que sacará a debate en la primera mitad de 2022.

La Estrategia de Movilidad ve la luz en medio de un importante choque de las patronales del transporte de carga por carretera con el Gobierno, planteándose un paro patronal para los días 20,21 y 22 de este mes contra medidas como la citada tarificación o en reclamo de una cláusula de revisión del precio del gasóleo o mejoras en las áreas de servicio. La ministra Sánchez ha asegurado ante los medios que, tras la reunión mantenida ayer, se está cerca de un acuerdo con las empresas de mercancías.

La previsión del Gobierno es que en 2030 las actividades de electrificación y conectividad representen un 15% del PIB

El nuevo documento viene con nueve ejes estratégicos que, a su vez, incluyen 41 líneas de actuación y 150 medidas que se irán adoptando en los próximos años. Además de la esperada fiscalidad verde, también aparecerá el análisis de la rentabilidad económica y social de las inversiones públicas, al igual que la apuesta por infraestructuras conectadas y la electrificación del transporte.

El ministerio incidirá en una mayor seguridad vial y en la reconversión de la logística a base de intermodalidad, flotas sostenibles y tecnología aplicada a la entrega de paquetes en la última milla.

España soporta 5.000 millones de desplazamientos al año en transporte colectivo y el movimiento de 4 millones de toneladas de carga al día; ha llegado a acoger 275 millones de viajeros en sus aeropuertos en 2019 y cuenta con la red más extensa de autovías, con 15.500 kilómetros. El 80% de la población se encuentra en grandes ciudades y el transporte es causante del 27% de las emisiones de efecto invernadero. Desde el Ministerio se habla de una realidad de “compleja gobernanza”.

Reorientación del Ministerio de la obra pública

Raquel Sánchez ha indicado que “se trata de primer documento para configurar una nueva política de movilidad nacional y reorientar el papel del Ministerio de Transportes, conocido por llevar a cabo las obras necesarias en el país”. La ministra ha asegurado que su departamento seguirá siendo un motor de la obra pública, “pero optimizando el uso de las infraestructuras ya construidas”.

Además del cuidado de los más de 15.000 kilómetros de autovías, los casi 3.500 kilómetros de red ferroviaria de alta velocidad y otros 1.135 kilómetros en construcción, de la red de puertos y aeropuertos, la ministra ha insistido en la necesidad de “electrificar la economía”. La previsión es que en 2030 las actividades de electrificación y conectividad representen un 15% del PIB.

Los tres primeros ejes de actuación son una movilidad accesible y universal; nuevas políticas inversoras, priorizando la conservación sobre la obra nueva, y la potenciación de la seguridad en las infraestructuras y su resistencia al cambio climático. 

Les siguen la reducción de emisiones y una mayor eficiencia energética en el transporte; la apuesta por la movilidad inteligente, y cadenas logísticas intermodales. El Gobierno apuesta por poner en valor la posición de España entre continentes y el séptimo eje de la estrategia es la conexión con Europa y el resto del mundo, aspirando a convertir España en un hub marítimo y aeroportuario. 

En octavo lugar se da relevancia a la promoción de hábitos sostenibles en la sociedad. Y el documento se cierra con el capítulo de la transformación del ministerio de Transportes hacia una mayor transparencia, digitalización y presencia internacional.

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