Inversión

Los gestores adoptan un perfil más agresivo con bancos y turísticas a la cabeza

Mantienen su exposición a ‘utilities’, farmacéuticas y tecnológicas como blindaje ante posibles correcciones

Los gestores adoptan un perfil más agresivo con bancos y turísticas a la cabeza
Getty Images

Superado el primer asalto, los inversores se enfrentan ahora a la segunda mitad del año con el reto de consolidar las ganancias e intentar continuar sacando partido a la recuperación. La situación vivida durante los seis primeros meses de 2021 dista mucho de lo acontecido en el mismo periodo del ejercicio anterior, cuando el estallido de la crisis sacudió a los mercados provocando pérdidas radicales en la renta variable. En los últimos seis meses, la mejora de los indicadores macroeconómicos junto a la abundante liquidez que existe en el sistema –fruto de las políticas monetarias desplegadas por los bancos centrales– se han convertido en el ingrediente perfecto para que las Bolsas recuperen los niveles previos al estallido de la crisis e incluso revaliden máximos históricos, como el caso de los tres índices de referencia de Wall Street, del Dax y el Stoxx 600 en Europa. El Ibex 35 no ha quedado al margen de la tendencia alcista (sube un 9,26% en el semestre), aunque está aún un 11,4% por debajo de los niveles precrisis.

Después de las fuertes revalorizaciones acumuladas, surge la duda de si las Bolsas continúan teniendo recorrido, en un contexto de recuperación pero en el que el mercado ha empezado también a poner en precio el inicio de la retirada de los estímulos por parte de los bancos centrales. En la pasada reunión de junio, la Reserva Federal adelantó a 2023 la primera subida de los tipos. Ángel Fresnillo, director de variable de Mutuactivos, considera que la Bolsa sigue presentando oportunidades claras. “En el escenario en el que nos movemos, de fuerte crecimiento económico y tipos de interés reales en negativo, es razonable mantener posiciones largas en activos de riesgo”, explica.

El optimismo respecto a la Bolsa es compartido por Ángel Olea, socio y director de inversiones de Abante, que considera que el año va a ser bueno en crecimiento económico y resultados empresariales. Eso sí, aunque existen razones para la esperanza, el camino no estará exento de obstáculos. La progresiva normalización de la política monetaria “puede llevar a un incremento de la volatilidad en los mercados. Para el verano, hemos implementado algunas coberturas en nuestras carteras mixtas que puedan protegernos en una posible corrección”, afirma Olea. Así, la próxima gran cita para los inversores llegará en agosto con el encuentro de banqueros centrales de Jackson Hole.

Los discursos de la Fed, especialmente, y del BCE tienen también muy presente otro elemento que los gestores siguen con gran atención, la inflación. Junto a la fuerte subida del precio de la energía y los combustibles, otro de los factores que más repercusión está teniendo son las disrupciones en las cadenas de suministro. Si hace unos meses fue el bloqueo sufrido en el canal de Suez, en las últimas semanas el cierre de puertos en China por brotes de Covid-19 y la escasez de chips están llevando a muchas empresas a paralizar sus producciones, lo que se traduce en un alza de los precios de los productos, que es la gran amenaza para los mercados en los últimos tiempos por lo que supone de posible detonante de retirada de estímulos monetarios. No obstante, como señalan desde Gesconsult, aunque la inflación está siendo el elemento determinante de 2021, las previsiones que manejan desde la firma se alinean con las políticas defendidas por los bancos centrales y consideran que el alza de la tasa será transitoria. “Pensamos que hará pico en la época estival para luego ir relajándose. Por ello hemos ido adoptando desde el mes de marzo en la cartera ideas que se habían quedado atrás en este entorno y que en la segunda parte del año lo deberían hacer bien con unos tipos de interés y perspectivas de inflación más calmadas”, apunta Gonzalo Sánchez, director de inversiones de la gestora.

El mayor apetito por el riesgo se deja sentir en las carteras de las firmas de análisis para los próximos meses. El perfil defensivo de 2020 da paso ahora a uno más agresivo en el que las firmas cíclicas ganan la partida con bancos (Santander, BBVA, BNP y CaixaBank), turísticas (IAG, Meliá y Amadeus) y empresas de materias primas (Acerinox y ArcelorMittal) a la cabeza. La selección se completa con cotizadas infravaloradas pese a la visibilidad de sus resultados, como CAF y otras firmas de corte defensivo (Iberdrola, Cellnex, ASML, SAP, Bayer y Grifols), para blindar la cartera de la previsible volatilidad. La diversificación de sectores y geografías es la impronta que acompaña a la estrategia de inversión para los próximos meses.

Con el apoyo de los bancos centrales aún asegurado, el gran factor que podría poner contra las cuerdas la recuperación es la evolución de la pandemia con la aparición de nuevas cepas más virulentas que redujeran la efectividad de las vacunas ahora que el proceso de inmunización ha cobrado fuerza. Y como catalizador más inmediato, la próxima temporada de resultados será el gran termómetro para medir la fuerza de la recuperación.

 

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