Maltrato animal, un problema más allá de la conciencia social

La cría intensiva para el consumo amenaza la biodiversidad

Protesta en Barcelona en abril pasado contra la violencia animal.
Protesta en Barcelona en abril pasado contra la violencia animal.

El maltrato animal tiene un sentido más amplio que el referido a perros y gatos, las mascotas más habituales de los hogares. Y, en muchos casos, es un problema que afecta al medioambiente. “Se ha avanzado bastante en las mascotas, pero no tanto en temas como la experimentación, la caza o la cría intensiva para el consumo humano; las explotaciones industriales son insostenibles para el entorno natural”, explica Carmen Méndez, presidenta de la Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal (ADDA).

Méndez añade que “la OMS y Europa están pidiendo reducir el uso de antibióticos; la alternativa es el bienestar animal. Hay grandes extensiones de monocultivo de cereales para el ganado que ponen en peligro la biodiversidad”.

Naciones Unidas advierte de que el 22% de las razas está en peligro

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15 de Naciones Unidas persigue la protección de la vida de ecosistemas terrestres. Entre sus objetivos está acabar para 2030 con la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas. Según el organismo internacional, de las 8.300 razas de animales conocidas, el 8% está extinto y el 22% se encuentra en peligro de extinción.

En España el maltrato animal se considera un delito medioambiental y está tipificado como tal en el código penal. Los últimos datos del ministerio fiscal recogen que en 2019 se iniciaron 1.090 procedimientos judiciales por maltrato de animales domésticos, de los que 293 tuvieron sentencia condenatoria.

El Ejecutivo modificará el Código Penal para “garantizar el bienestar animal”

Por su parte, el servicio de protección de la naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) confirma que en 2020 “los delitos que más aumentaron fueron los relacionados con el maltrato animal, la caza y los relativos a la protección sobre la flora y la fauna”. En total, realizaron 10.459 denuncias con animales de compañía y 8.427 relacionadas con la sanidad animal.

Denuncias sin efecto

Este año, uno de los casos que más repercusión ha tenido desde el punto de vista social es el del laboratorio de Vivotecnia, ubicado en Madrid, donde la Fiscalía de Medio Ambiente ha abierto diligencias. “Hay más denuncias ahora, pero no se convierten en un castigo real”, comenta Rubén Pérez, portavoz de la Fundación Franz Weber. “Hay 17 normativas diferentes y un mismo delito puede suponer una sanción de 150.000 euros en Aragón y 30.000 en Galicia. Además, el afectado puede declararse insolvente”, añade.

Cifra

18.886 denuncias interpuso el Seprona en 2020. Del total de los delitos, el 55% tuvo que ver con animales de compañía, y el resto estuvo relacionado con la sanidad animal.

El maltrato animal puede suponer dos años de prisión, pero es muy difícil que se cumplan sin tener antecedentes. “Es necesario una ley marco a nivel estatal, con unos mínimos comunes a todos las comunidades autónomas”, opina Rubén Pérez. “Portugal ha reconocido en el Código Civil que los animales no son cosas sino “seres sensibles”, e incluso tienen un presupuesto más amplio en las Administraciones públicas en su defensa que debería aplicarse en Europa”, agrega Pérez.

Las asociaciones de defensa piden una ley marco de mínimos de ámbito estatal

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, anunció hace unos días ante el Congreso algunos aspectos de la modificación del Código Penal que prepara el Gobierno para “ajustar la legislación al sentido común de nuestro país y garantizar el bienestar animal”.

“Vamos a poner en marcha un real decreto de vigilancia de mataderos, que estamos trabajando junto con Consumo, y hemos propuesto que se incluya en la próxima ley de ciencia que estos sistemas de vigilancia estén en todos los laboratorios donde se experimente. Con Justicia abordamos los temas de maltrato y abandono para que la protección del Código Penal se extienda más allá de los mascotas domésticas, con una sanción que sea justa”, señaló.

El Ejecutivo también incluirá la empatía y el cuidado en la futura ley de educación como materia escolar obligatoria. “Es necesaria la educación hacia el resto de los animales desde la infancia. Los niños son agentes de sensibilización con los padres y abuelos”, explica Rubén Pérez, de la Fundación Franz Weber.

Por otro lado, Pérez señala las consecuencias de la transformación energética, específicamente del impacto de las renovables: “Los parques eólicos fragmentan hábitats, para muchas aves supone la destrucción de su entorno”.

Acciones para el futuro

Caza. Rubén Pérez, de la Fundación Franz Weber, comenta que en 2001 se prohibió la caza con munición de plomo en humedales y que la UE estudia ampliarlo a otros espacios. “Para las aves y los zorros es un peligro porque el plomo se dispersa y los animales lo ingieren confundiéndolo con bayas”, apunta.

Cría. Para Carmen Méndez, presidenta de ADDA, lo más inmediato sería “acabar con la cría intensiva y apostar más por la ganadería tradicional”, que además es algo que contribuye a la España vaciada. “Es inadmisible que los animales se críen así y se sometan a viajes hasta el otro extremo de Europa o Asia; no hay normativa al respecto”.

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