PPA ‘on-site’, la fórmula de autoconsumo industrial en boga

El consumidor solo paga por la compra de energía a largo plazo

La compañía fotovoltaica asume todo, hasta la inversión inicial

Paneles solares instalados en el tejado de la fábrica de Losán en Soria, que ocupan unos 25.000 metros cuadrados de los casi 30.000 que mide la cubierta en total.
Paneles solares instalados en el tejado de la fábrica de Losán en Soria, que ocupan unos 25.000 metros cuadrados de los casi 30.000 que mide la cubierta en total.

Grupo Losán, fabricante de productos derivados de la madera, decidió cubrir el tejado de su planta de Soria con 6.000 paneles solares de la mano de Opengy, la división de autoconsumo del grupo Enertis. La instalación, de 2,8 megavatios, que reducirá 1.200 toneladas de CO2 al año y en funcionamiento desde principios de este mes, generará unos 4.000 megavatios hora anuales, el 15% de su consumo total (25.000 MWh al año), detalla Manuel de Castro, CEO de Opengy.

Pero la novedad está en la fórmula de contratación suscrita entre ambas empresas, un PPA on-site. Es decir, un acuerdo de compraventa de energía limpia a largo plazo, en torno a 10-15 años, y a un precio determinado [no divulgado por cuestión de confidencialidad]. La energía se genera en el mismo lugar que se consume y Opengy asume la inversión –de unos 2 millones de euros en este proyecto– y los costes de operación y mantenimiento, explica De Castro.

La maderera Losán tiene un acuerdo de este tipo con Opengy para su fábrica de Soria

“Trabajamos 24/7. Somos un usuario intensivo tanto de electricidad como de calor para nuestros procesos, parecidos a una papelera, pero a una escala ligeramente inferior”, ilustra Jorge Antonio González Sánchez, responsable de implantación del proyecto en Losán, que estudia instalar fotovoltaica en sus cinco fábricas restantes.

Hay más bondades. Una vez terminado el periodo de vida del contrato, el cliente puede extender el plazo o adquirir la titularidad. Incluso, Opengy ofrece salirse antes del fin del convenio siempre y cuando compre la instalación.

Ventajas fiscales

“Es más que un renting o un leasing. Por ejemplo, el banco solo financia la operación y se desentiende si se estropea un inversor, mientras nosotros nos hacemos cargo de todo: de la inversión, el coste de operación y mantenimiento, el seguro y el riesgo producción, de tal forma que la empresa puede dedicar el capital a su negocio principal”, agrega De Castro.

Otra ventaja relevante. Esta modalidad, que también se hace en suelo y la energía puede generarse en un sitio distinto al de consumo, computa como un gasto en el balance empresarial, no como una deuda, al ser un pago mensual por compra de electricidad; por tanto, la deducción fiscal es mayor, añade. Tampoco computa en la Cirbe –la base de datos de información de riesgos del Banco de España que registra los préstamos, créditos, avales y garantías que las entidades mantienen con sus clientes–.

La planta, de 2,8 megavatios, generará 4.000 MWh, el 15% de su consumo total

“Es la primera planta fotovoltaica que instalamos y se ha hecho en seis meses. Comenzamos en Soria porque es una de nuestras dos fábricas más grandes, la siguiente será la de Cuenca. Utilizamos también biomasa y cogeneración (gas natural). El reto ha sido compaginar las tres tecnologías con distintos regímenes retributivos y regulatorios, así como el punto de conexión”, relata González Sánchez.

La maderera gallega, con más de 1.500 empleados (250 en Soria) y una facturación superior a los 200 millones de euros, produce unos 180.000 metros cúbicos de tablero al año para uso constructivo y decorativo. Y tiene también fábricas en EE UU, Chile, Rumanía y Holanda.

Complejidades

Pese a que parece una instalación sencilla y que se coloca en muy poco tiempo, ambas compañías avisan de algunas complejidades técnicas, urbanísticas y legales. “En Cuenca esto está retrasando un poco el proyecto”, reconoce González Sánchez, que lo desarrolla con otra compañía. “Cada tejado y actividad debajo es diferente; luego está la obtención de permisos, cuya tramitación es distinta si es en suelo o en cubierta o si está en una comunidad u otra; o si es con o sin vertidos de excedentes a la red”, aclara De Castro.

Opengy, con 12 empleados, 20 clientes y 160 megavatios en España en los que ha realizado la instalación y/o la ingeniería, tiene en cartera otros diez proyectos de ese tipo. La empresa, que espera facturar más de 5 millones este año y más de 10 en 2022 –el grupo obtuvo 20 millones en 2020–, se centra en medianos y grandes consumidores del sector industrial y agropecuario. “En 2021, la idea es duplicar 2020, expandirnos a corto plazo a Portugal y explorar otros mercados a largo plazo”, prevé el CEO de la firma de generación distribuida.

 

Mercados más maduros

Países. El PPA on-site lleva más recorrido en EE UU, Latinoamérica, Australia y el norte de Europa. Hay que recordar que el autoconsumo estuvo penalizado en España hasta otoño de 2018, tras la publicación del Real Decreto Ley 15/2018, de 5 de octubre, que puso fin al conocido como impuesto al sol.

Empresas. La estadounidense SolarCity, subsidiaria de Tesla, lleva más de una década en este negocio. En España, además de Opengy, destaca SUD Renovables, informa la Unión Española Fotovoltaica (Unef). “Una parte significativa del autoconsumo industrial (el 60% de la potencia que se instala, unos 358 MW en 2020) se basará en contratos PPA on-site”, señalan en Unef. Este tipo de contratos es más común en el segmento de autoconsumo industrial (por encima de 100 kW), añaden. Aún se desconoce la cantidad total de megavatios instalados en el país bajo esta modalidad.

Normas
Entra en El País para participar