El tortuoso camino hacia la inmunidad de rebaño

Los problemas de suministro con AstraZeneca dejan a la UE muy por detrás de EE UU y Reino Unido, pero Bruselas mantiene su objetivo de inmunizar al 70% de la población europea frente al coronavirus en julio

Un hombre recibe la vacuna de AstraZeneca en Italia, este jueves, luego de que la UE descubiera las dosis ocultas de la fórmula británica.
Un hombre recibe la vacuna de AstraZeneca en Italia, este jueves, luego de que la UE descubiera las dosis ocultas de la fórmula británica. Getty Images

El avance de la vacunación contra el Covid-19 tendrá que florecer con la llegada de la primavera. Tras un año de pandemia que ha paralizado y hundido la economía mundial, los Gobiernos se han trazado un solo objetivo: alcanzar la ansiada inmunidad de rebaño para poner a reflote el aparato productivo de los países.

La fecha es el 14 de julio, según los cálculos optimistas de la Comisión Europea, que anunció el jueves la recepción en el segundo trimestre de 360 millones de dosis de Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen para la Unión Europea, suficientes para inmunizar a 200 millones de personas. La noticia abre la posibilidad de recuperar el ritmo en la campaña de vacunación más grande de la historia, de cuyo éxito depende la mejoría de los sectores más afectados por la crisis como la hostelería y el turismo, que continúan afrontando sobresaltos.

El anuncio es un pequeño alivio para los socios comunitarios, tras semanas de errática gestión comercial de las vacunas que han derivado en una grave tensión con AstraZeneca y también con el Reino Unido por los retrasos en las entregas. De hecho, la UE ha tenido que revisar su estrategia de vacunación al llegar casi al límite de romper con AstraZeneca y ha cancelado las exportaciones de vacunas.

Además, las dudas acerca de la seguridad de la vacuna de AstraZeneca provocaron la parálisis de una semana de la administración de la fórmula británica en casi una veintena de países europeos, entre ellos, España.

Una sanitaria administra la vacuna de AstraZeneca en Huelva, luego de que se retomara la vacunación con la fórmula británica este miérrcoles.
Una sanitaria administra la vacuna de AstraZeneca en Huelva, luego de que se retomara la vacunación con la fórmula británica este miérrcoles. AFP

Todo esto, en medio de los ánimos debilitados por las nuevas olas de contagios durante el primer trimestre del año, que eclipsaron la promesa de una pronta recuperación económica vaticinada luego de la aprobación de las vacunas de Pfizer y Moderna al cierre de 2020. Varios territorios europeos, como Alemania, Italia y Francia, han tenido que retroceder en los últimos meses hasta las medidas más estrictas de confinamiento para detener la propagación del virus, sacrificando la Semana Santa para asegurar un verano más productivo, pero agudizando en el camino los datos ya resentidos del PIB y del empleo.

Pero con el nuevo arsenal, la Unión Europea espera acelerar el paso y recortar la distancia con respecto a otros territorios como Estados Unidos y el Reino Unido. Este último con una vacunación tres veces más rápida que la del bloque comunitario.

El Reino Unido, a la cabeza

El exsocio de la UE ha alcanzado un ritmo de vacunación promedio de 460.000 personas al día. Desde enero, unos 29 millones de británicos, un 23,8% de la población, han recibido al menos una dosis de la vacuna de Pfizer o AstraZeneca y unos tres millones, ambas dosis, según los datos del Ministerio de Salud británico.

El avance de la inmunización, acompañado de un confinamiento ligero que solo permite abandonar la vivienda con “excusas razonables”, ha tenido un impacto en las cifras diarias: las muertes han bajado un 37% en la última semana y los contagios han retrocedido un 4% en el mismo periodo.

Los resultados alentadores han permitido que el país con más fallecidos por coronavirus por cada 100.000 habitantes en el mundo ya haya puesto en marcha la ruta para regresar a la normalidad. Según el plan del primer ministro británico, Boris Johnson, la última etapa de la desescalada, que empezó este marzo con la reincorporación a las clases presenciales, finalizará el 21 de junio, cuando se liberarán todos los límites legales de contacto social y se reabrirán los sectores de la economía que sigan cerrados, como las salas de baile y ocio nocturno.

Estados Unidos doblega la curva

Desde el pistoletazo de salida en diciembre, Estados Unidos ha alcanzado un promedio de administración diaria de 2,51 millones de vacunas. Este ritmo ha permitido al país pionero en la campaña de vacunación tener a más personas inmunizadas que positivas por coronavirus desde el inicio de la pandemia, según los datos de Bloomberg.

Hasta el momento, se han administrado 133 millones de vacunas (20,5% de la población) y, si se mantiene esta velocidad, se necesitarán solo cinco meses más para cubrir el 75% de la población estadounidense.

De acuerdo con los analistas de JP Morgan, la aceleración de la recuperación económica de Estados Unidos, por la vacunación, podría superar el repunte en forma de V de China. Las proyecciones se basan en un aumento en el gasto minorista estadounidense, junto con el estímulo fiscal en todo el mundo, especialmente de la administración del presidente demócrata Joe Biden.

España confía en abril

En España, la previsión es haber vacunado a un total de 22 millones de personas en el segundo trimestre, un salto radical desde los niveles actuales de inmunización que será posible con la llegada de nuevo suministro y, en especial, con las entregas a partir de abril de la primera versión monodosis, la de Janssen (grupo Johnson & Johnson).

Hasta este viernes, con datos del Ministerio de Sanidad, España ha recibido 8,5 millones de dosis y se han administrado siete millones. Aunque únicamente 2,5 millones de personas han recibido la pauta completa.

Lo que más preocupa en el país es que, a punto de cumplirse los tres meses de vacunación contra la Covid- 19, más de la mitad de los mayores de 80 años en nueve comunidades autónomas están sin vacunar, siendo el País Vasco y Cataluña los territorios con las cifras más bajas de inmunización de este grupo (25% y 30%), según los cálculos hechos por la Cadena Ser.

Así, el viernes de Dolores da paso a la segunda Semana Santa española en pandemia, con cierres perimetrales que buscan tanto esquivar una cuarta ola de contagios como garantizar para este verano la inmunidad de rebaño y la resurreción económica de España.

Israel como avanzadilla de la recuperación

Israelíes realizan compras previas a la Pésaj, este viernes, en un mercado de Tel-Aviv.
Israelíes realizan compras previas a la Pésaj, este viernes, en un mercado de Tel-Aviv. REUTERS

Israel tiene la tasa de vacunación más alta del mundo: un 51,6% de la población ha sido completamente vacunada contra la Covid-19. De hecho, para febrero, un 84% de los mayores de 70 años ya había recibido la pauta completa. El avance permitió que en ese mes, se reabrieran las tiendas, bibliotecas y museos, dando fin al tercer confinamiento del país y el primer paso para el regreso a la normalidad.

Aun así, Israel mantiene el uso de las mascarillas en lugares públicos y la distancia de seguridad. El Ministerio de Sanidad ha señalado que aunque las vacunas son altamente eficaces, no ofrecen una protección total contra la infección.

En el plan de desescalada, Israel también ha contemplado un pasaporte verde, que funcionará como un certificado de inmunización. Todas las personas que hayan recibido la segunda dosis de la vacuna podrán solicitar, una semana después de la aplicación, este pasaporte y tendrá una validez de seis meses. El documento permitirá la entrada a restaurantes, bares, piscinas, eventos culturales y gimnasios, manteniendo las principales medidas de prevención.

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