Pandemia

Granada y la Comunidad Valenciana optan por el toque de queda tras ser postergado por Gobierno y regiones

Sanidad y las autonomías aprueban cerrar bares a las 23:00 horas y no salir de casa en zonas con mayor incidencia de contagios

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón (d), y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, este jueves.
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón (d), y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, este jueves. EFE

El Gobierno y las comunidades autónomas acordaron este jueves limitar la apertura de bares y establecimientos no esenciales hasta las 23:00 horas en las zonas de más incidencia de casos de coronavirus y recomendaron a sus habitantes salir de casa “solo lo necesario”. Aunque durante la negociación se ha postergado la decisión de imponer un toque de queda nacional, la Junta de Andalucía ha decidido imponerlo ya en Granada y la Comunidad Valenciana ultima impulsarlo en toda la región.

En el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, el Ministerio de Sanidad y las autonomías pactaron una guía de trabajo común, el denominado Plan de Respuesta Temprana en un escenario de control de la pandemia por Covid-19. En pleno aumento de los infectados –Sanidad notificó este jueves otro récord: 20.986 nuevos casos– el documento fue aprobado por mayoría y solo recibió dos abstenciones, las de Madrid y País Vasco. Sin embargo, no salió adelante en la reunión la posibilidad de implantar el toque de queda dado que, según aseguraron, es preciso realizar una consulta jurídica previa. “Hemos quedado emplazados para seguir discutiendo y valorando esta cuestión”, aseguró el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

El plan, siguiendo las recomendaciones del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), fija una incidencia de 25 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días para considerar que el riesgo comienza a incrementarse, y un límite superior de 150 para considerar que el riesgo es muy elevado. Ahora bien, dada la evolución del virus en España, Sanidad añade el límite de 250 casos por cada 100.000 habitantes para situaciones de riesgo extremo en las que se precisen acciones adicionales si las implementadas cuando hay incidencias de más de 150 no lograran controlar la transmisión.

Un criterio, que según los datos de este jueves, implicaría que solo se salvarían del máximo riesgo Baleares, Canarias, Cantabria, Comunidad Valenciana y Galicia. Las demás comunidades presentan, por su parte, un riesgo alto o extremo.

En las zonas más castigadas por el virus, la guía fija además del cierre de establecimientos no esenciales a partir de las 23:00 o reducir su aforo al mínimo, y la limitación al máximo de los contactos sociales fuera de los grupos de convivencia estable –con un máximo de seis personas–. En el ámbito laboral, apunta que de “manera excepcional” se podrá acudir al puesto de trabajo para actividades y reuniones siempre que se puedan garantizar las medidas de higiene y distancia. La última decisión será de las comunidades autónomas.

Para todo ello, el documento plantea cuatro niveles de alerta y ocho indicadores principales para analizar cada municipio que se valoran en dos bloques. El primero mide el nivel de transmisión del virus a través de seis estadísticas como la incidencia acumulada por 100.000 habitantes en 14 días, mientras que en el segundo bloque se analiza la capacidad asistencial a través de la ocupación de camas en planta y en UCI.

La guía da, según la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, un “marco común, pautas comunes adaptadas a la circunstancia y máxima flexibilidad (...) Hay cansancio, también en la ciudadanía y esta solución manda un mensaje de ánimo”, aseguró

En la reunión de este jueves, varias comunidades solicitaron al Gobierno la aplicación del toque de queda, bien sea de forma local o nacional. Si bien, la única que lo hizo formalmente fue la Junta de Castilla y León, dado que, afirma, la situación es “francamente preocupante” y avoca nuevamente al “colapso sanitario”.

Por su parte, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, defendió un toque de queda nacional, pidió al Gobierno que lo decrete al menos en su región y anticipó que ultima una resolución para imponer por su cuenta la restricción de movimientos entre la medianoche y las seis de la mañana hasta el próximo 9 de diciembre.

A su vez, el castellanomanchego Emiliano García-Page habían abogado por un “planteamiento ahormado a nivel nacional”. “Se puede llamar toque de queda o que no quedemos”, especificó antes de la reunión.

Andalucía, otra comunidad gobernada por el PP, decidió este jueves aplicar el toque de queda en Granada y en 30 municipios de su área metropolitana desde las 23.00 a las 6:00 horas, así como el cierre de los bares a partir de las 22:00 en Sevilla, Córdoba y Jaén. Eso sí, la Junta de Andalucía ha solicitado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que ratifique estas restricciones.

Sin embargo, la Comunidad de Madrid –que sigue regida por el estado de alarma hasta el sábado a mediodía y que aún no ha dado a conocer qué medidas adoptará posteriormente– pidió este jueves al Gobierno que aclare si las limitaciones nocturnas serían de actividad o también a la movilidad.

Francia en toque de queda

Fuera de España, Francia ordenó este jueves el toque de queda para 46 millones de habitantes, extendiendo la medida a 54 departamentos y el 70% de la población, que tendrán prohibido salir de casa entre las 21.00 y las seis de la mañana. Además, Roma se sumó este jueves a Milán y Nápoles y restringió la movilidad de la población en horario nocturno.

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