El Banco de España prevé que el PIB caiga de un 10,5% a un 12,6% este año según la gravedad de los rebrotes

El supervisor financiero estima que la economía logró crecer en torno a un 16% en el tercer trimestre del año y descarta otro gran confinamiento pero no cree que los niveles precrisis se logren al menos hasta 2023

BdE Pulsar sobre el gráfico para ampliar

El Banco de España constata que la economía ha vuelto a crecer durante el verano, tras el histórico batacazo sufrido en los dos primeros trimestres del año como consecuencia de la pandemia del coronavirus, si bien considera que la debilidad del rebote no permitirá recuperar la situación previa a la crisis al menos hasta 2023. Aunque descarta otro confinamiento general este año, asume que la gravedad de los rebrotes del Covid-19 hará caer el PIB entre un 10,5% y un 12,6%.

“Contemplamos dos escenarios alternativos”, ha explicado el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, detallando que “a finales de 2022, en ninguno de los casos habríamos recuperado los niveles previos a la crisis”. “En las últimas semanas hemos detectado señales de ralentización y agotamiento en la recuperación”, ha agregado.

“El escenario 1 es el más positivo”, supondría una recuperación gradual en la que las medidas para contener los rebrotes tendrían un impacto limitado en la actividad económica. El golpe se concentraría en ocio, hostelería y otros negocios vinculados al turismo, con una afectación solo indirecta en el resto de sectores. Como resultado, el PIB retrocedería un 10,5% este año y repuntaría un 7,3% en 2021.

El escenario 2, que contempla una mayor intensidad de los rebrotes del virus, se teme un impacto más agudo, consistente y generalizado, de nuevo con más incidencia en los servicios pero con una merma significativa en el resto de la economía que se extendería al arranque de 2021. En este caso, el desplome de la economía española en 2020 sería del 12,6% y el avance de 2021 sería del 4,1%.

Siguiendo esta proyección, España concluiría 2022 con una economía dos puntos por debajo de los niveles previos a la pandemia en el escenario 1 y algo más de seis puntos menos de cumplirse el escenario 2.

En el caso del déficit, el incremento del gasto y la caída de ingresos elevarían el agujero fiscal del 2,8% de cierre de 2019 al 10,8% este año y el 7% en 2021, en el escenario 1, o al 12,1% este diciembre, y el 9,9% en el del próximo año, en el escenario 2. Para 2022, el agujero fiscal oscilaría entre el 5,8% y el 8,2%. A su vez, la deuda pública saltaría del 95,5% del año pasado al 117% en 2020 si hay una recuperación gradual, o el 120,6%, si es más tardía.

En junio, el Banco de España hablaba de una caída del 11,6% este año y un avance del 9,1% en el próximo en la proyección de recuperación gradual, que se ha corregido ahora al constatar que el segundo semestre del año tendrá menos empuje económico del inicialmente estimado. En relación a las proyecciones de junio, el escenario de partida dibujado era peor, pero la confianza estaba puesta en una aceleración del crecimiento con mayor ímpetu del registrado durante la segunda mitad de 2020, lo que implica un peor punto de partida en 2021 y un retraso en la recuperación.

La tasa de paro repuntaría al 17% este año, el 19,4% en 2021, y el 18,2% en 2022, dentro del escenario más positivo, mientras que se alzaría al 18,6%, el 22,1% y el 20,2%, respectivamente, en la tesis más adversa.

El Banco de España matiza, en todo caso, que estos escenarios no incorporan aún las novedades que puedan traer unos nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2021, de llegar a pactarse en los próximos meses, ni el efecto de los 140.000 millones de euros en ayudas europeas que el país comenzará a recibir a partir del próximo año.

La debacle

El Banco de España recuerda que tras caer un 5,2% trimestral en el primer trimestre del año, el PIB se dejó un 18,5% intertrimestral y un 22% anual entre abril y junio, siendo la debacle significativamente más acusada que en el reto de la UE.

En el terreno laboral, el registro de afiliados a la Seguridad Social indica una recuperación de las afiliaciones a partir de junio con “un buen ritmo” de recuperación en julio pero sin mejoras en la senda durante el mes de agosto (2,8% por debajo que un año antes).

Con todo, una mejora destacable es la reincorporación a su trabajo del 70% de los 3,5 millones de trabajadores acogidos a ERTE ligado al Covid, pasando a 800.000 a finales de agosto lo que atenúa la caída interanual de la afiliación efectiva del 20,9% de mayo al 7,4%.

La mejora, eso sí, ha sido muy dispar por sectores, con casi una tercera parte de los trabajadores de la hostelería dados de baja como empleados o acogidos todavía a expedientes de regulación temporal de empleo.

En el caso del turismo, la caída del PIB sectorial oscilaría entre el 9,5% y el 12,3%, según el escenario.

Una recuperación parcial

“En España, como en muchas otras economías, el levantamiento de la mayor parte de las medidas de contención ha llevado a una recuperación rápida, pero parcial, del nivel de actividad. La mejora observada desde mayo podría llevar a que, en tasa intertrimestral, el PIB de la economía española creciera entre un 13% y un 16,6% en el tercer trimestre. Sin, embargo, los niveles alcanzados de actividad serían todavía, en este período, 12,3 y 9,5 puntos porcentuales, respectivamente, más reducidos que los del mismo período del año anterior”, reza el informe.

“Son tasas que pueden parecer relativamente altas, pero venimos de un punto de partida con un nivel de actividad tan bajo, crecer por encima del 10% es positivo pero, aunque pueda parecer sobre el papel espectacular, permiten recuperar solamente una fracción de la actividad perdida”, ha matizado Arce. La recuperación sería de la mitad de las pérdidas del primer semestre en el escenario gradual y menos aún en caso de una recuperación tardía.

“Esperamos que el principal motor de la recuperación durante 2021 va a ser la recuperación del consumo de los hogares que no va a ser completa ni va a alcanzar los niveles previos a la pandemia”, ha dicho el responsable de análisis económico del Banco de España.

Tras una caída de más del 10% en las horas trabajadas en 2020, Arce prevé una recuperación gradual desde 2021, mientras que teme que el paro sea superior en 2021 que en 2020, debido a que los trabajadores acogidos a ERTE podrían pasar en parte a las colas del desempleo.

Entre los riesgos en el horizonte, el Banco de España advierte de la posibilidad de un retraso en la consecución de un remedio a la pandemia, efectos más persistentes sobre la situación económica o un incremento mayor de lo esperado en el desempleo de larga duración.

El impacto de las ayudas europeas

Aunque las cifras del supervisor no incorporan las ayudas que la Unión Europea ha prometido a España para afrontar la crisis (140.000 millones de euros, el equivalente al 12,6% del PIB del país, de los que el 47% serían transferencias directas), el organismo ha hecho una proyección sobre su potencial efecto en función del calendario de ejecución. En caso de una implementación temprana, el PIB se reforzaría en dos o tres décimas por cada 10.000 millones invertidos en los próximos años.

La tesis es que por cada euro invertido se elevaría el PIB entre 0,8 y 1,3 euros, mientras que el resto de los gastos corrientes elevarían la economía entre 0,4 y 0,7 euros por cada euro utilizado.

Es decir, que si España recibiese el año próximo 20.000 millones de euros que destinase íntegramente a inversiones que no habría podido hacer sin esta asistencia comunitaria, el PIB podría recibir un impulso de hasta dos puntos adicionales, por ejemplo.

Normas
Entra en El País para participar