Messi pone fin a una era y los gigantes suspiran por él

Clubes como Inter y PSG se postulan como destinos para el astro argentino, un gran reclamo publicitario

Leo Messi se va
Silueta de Messi proyectada sobre el Duomo de Milán.

La bomba explotó a última hora de la tarde. Leo Messi, el mejor jugador de la historia del Barcelona y uno de los pocos jugadores que en los últimos cincuenta años puede mirar a la cara a astros del balón como Pelé o Maradona, ha puesto sobre la mesa su marcha del Barcelona, el club que le vio crecer y triunfar. Lo hace triste, con la humillante goleada del 2-8 encajada contra el Bayern de Munich como último recuerdo y enfrentado a la actual junta directiva, ante la que apela a una cláusula unilateral de rescisión de contrato que le permitía salir gratis del club comunicando su intención de irse hasta el pasado 10 de junio. Por ahora, parece que el Barcelona no está por la labor, pero las especiales circunstancias de una temporada marcada por el coronavirus y que ha terminado en agosto pueden favorecer una interpretación laxa de esa fecha. Esto le permitiría liberarse de su cláusula de rescisión, cifrada en 700 millones de euros, y escoger su destino.

La cuestión que mantiene ahora en vilo a todo el mundo del fútbol es dónde jugará Messi la próxima temporada. Una imagen acudió de inmediato a la mente de todos los aficionados: la del actual dueño del Inter de Milán, el multimillonario Steven Zhang, compartiendo a través de sus redes sociales una imagen con la silueta de Messi proyectada sobre el Duomo de Milán. Para los italianos, se trata de una apuesta estratégica. Tras reinar en Europa desde la década de los 80 –ningún país acumula más campeones de Champions entre 1980 y el año 2000–, la llegada del nuevo siglo y la explosión de los clubes concebidos como inmensas empresas capaces de multiplicar sus ingresos a través de la publicidad pillaron a la Serie A con el pie cambiado. Ahora, buscan resarcirse. Para ello, el primer paso fue atraer a Cristiano Ronaldo en 2018, un movimiento que, según la consultora Deloitte, aumentó los ingresos de la Juventus, el club de destino del luso, en 65 millones de euros. Los bianconeri pasaron además de una facturación por segmentos de 143 millones de euros a 186, y de recaudar apenas 51 millones de euros los días de partido a ver cómo, cada 15 días, el Juventus Stadium se llenaba para ver los remates de su nuevo delantero, lo que supuso una recaudación de 66 millones de euros. Los 100 millones de euros que costaron sacarlo del Real Madrid se ven ahora desde el club como todo un ejemplo de inversión exitosa.

Ahora, desde el Inter de Milán, club también procedente del opulento norte de Italia, aspiran a poder enfrentarse al portugués con Leo Messi en sus filas. Para ello, están dispuestos a rascarse el bolsillo. Si Messi consigue liberarse de su contrato y salir gratis del club, los medios italianos cifran en más de 250 millones de euros –distribuidos en tres o cuatro años de salario– el dinero que el Inter está dispuesto a poner sobre la mesa para convencer al jugador de Rosario de que su proyecto es serio.

Todo, por un jugador de 33 años cuyos mejores años quedaron ya atrás. Las dudas que pueda haber desde el punto de vista del rendimiento deportivo no existen, sin embargo, para los expertos en finanzas y negocios. “Si el Inter pone sobre la mesa esa cantidad de dinero, no tengo ninguna duda de que lo recuperarán. Es una inversión más o menos segura. Messi puede generar más”, explica Sergi Vieta, profesor de finanzas del deporte en el Johann Cruyff Institute. Comparte opinión con Patricia Viñals, socia de la agencia de marketing deportivo Vsponsor: “El valor de lo que puede generar Messi para cualquier club en cuestiones como las visitas a la web, el aumento de seguidores en redes sociales y la repercusión que puede tener eso para la imagen de una marca es incalculable. Hay que pensar que, al final, las grandes ligas las mueven una decena de jugadores, y Messi está en la cúspide”. Para su club de destino, Messi puede ser, concluyen los expertos, la llave para derribar la puerta de Asia. Ello, sin olvidar una cosa: “El peor año de Messi es el mejor año de cualquier otro jugador”, resume Aldric Lenoble, consultor en marketing digital y deportivo en la agencia Oink my God.

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