Santander, BBVA y Telefónica tocan mínimos en Bolsa de más de 20 años

Los títulos del banco que preside Ana Botín han llegado a su nivel más bajo desde 1992

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El peor semestre en la historia del Ibex, que se desencadenó como una bola de nieve cuando los efectos del Covid atacaron las Bolsas en marzo, ha dañado a los dos colosos de la banca española: Banco Santander y BBVA. La entidad que preside Ana Botín llegó a cotizar este lunes en niveles similares a los de 1992 y cada título ha llegado a caer a 1,767 euros, aunque al cierre avanzó un 2,68%. Por su parte, el banco bilbaíno tocó niveles mínimos no vistos desde 1995 y cada una de sus acciones bajaron a 2,584 euros, si bien a lo largo de la sesión recuperaron posiciones y subieron un 3,3%. Telefónica, por su lado, ha cotizado por momentos a niveles de 1996.

Uno de los mayores descalabros en este semestre lo ha protagonizado Santander, que con unas pérdidas de 10.798 millones de euros en los seis primeros meses de 2020, logra colarse en la lista de las 20 cotizadas españolas con mayores pérdidas de la historia y lo hace en cuarta posición solo superada por otras entidades como Bankia o el desaparecido Banco Popular. Los ajustes acometidos por la entidad para hacer frente a la crisis del coronavirus se han saldado con unos números rojos de 10.789 millones un resultado que nada tiene que ver con los 3.231 millones que ganó en el mismo periodo de 2019.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander.

La semana pasada, el consejero delegado del grupo, José Antonio Álvarez, reconoció que la previsión para el año del banco es cerrar el ejercicio en pérdidas contables. De cumplirse el augurio, Santander incurrirá en pérdidas anuales por primera vez en su historia. Ese día, el banco cerró la sesión con una caída del 4,71% y sumado a las caídas de las dos siguientes sesiones, ha acumulado un descenso del 14,68% en tres jornadas. Sin embargo, la compañía garantizó que obtendrá beneficios recurrentes, lo que le permitirá repartir dividendo a cargo de los resultados de 2020, una vez que el BCE levante el veto a la remuneración del accionista. Este lunes las acciones rozaron la cota de finales de noviembre de 1992, cuando los títulos del banco cántabro tenían un precio unitario de 1,757 euros.

Precisamente esa prohibición del supervisor europeo ha sido otro de los motivos del devenir bursátil del sector bancario. En principio, la recomendación (las cursivas no son una casualidad, es casi una obligación), se terminaba en octubre, pero el BCE ha decidido ampliarla hasta finales de año.

Carlos Torres, presidente de BBVA.
Carlos Torres, presidente de BBVA.

El BBVA también ha sufrido los estragos del coronavirus e igual que sus competidores de la gran banca presentó números rojos tras realizar provisiones. La entidad presidida por Carlos Torres acumula provisiones por 2.104 millones en lo que va de 2020 (1.460 millones se aplicaron en el primer trimestre y 644 millones en el segundo) a las que se suma un ajuste del fondo de comercio de EE UU por 2.084 millones de euros. En total, registra unas pérdidas de 1.157 millones de euros.

El talón de Aquiles de BBVA se encuentra en la mala marcha de mercados estratégicos, como el mexicano. Los inversores penalizan la evolución de la cuenta de resultados hasta junio en ese país, en el que el grupo genera el 30% de sus ingresos. El margen de intereses allí cayó un 10,7%, el bruto un 9% y el resultado atribuido fue de 654 millones, un 49% menos que en el semestre de 2019. Y, en todo caso, peor de lo esperado por los expertos de Bloomberg. De esta forma, los títulos de la compañía rozan los 2,538 euros que valían a comienzos de enero de 1996.

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

Por los suelos se encuentran también las acciones de Telefónica, peor que en las semanas bursátiles más duras de la crisis financiera de 2008 y 2009. Ha llegado a cotizar a 3,496 euros por acción, por debajo de los 3,538 euros que valían las matildes en julio de 1996. La compañía que pilota José María Álvarez Pallete emprendió una reestructuración de la 'teleco' apenas semanas antes del impacto bursátil del Covid-19. Un esfuerzo insuficiente para capear el golpe de un factor exógeno a la economía como ha sido esta pandemia. Tras los primeros momentos de tensión en la Bolsa se recuperó y cerró con una subida del 1,47%, pero sigue en niveles que no se veían desde los años 90.

Ya a finales de febrero, con los primeros coletazos del Covid-19, hubo una sesión en la que las acciones marcaron 3,68 euros intradía, su precio más bajo desde el año 1996. Pese a haber recuperado parte del terreno perdido en primavera, los títulos de Telefónica se han depreciado un 42% este año. La 'teleco' ha navegado durante esta inestabilidad bursátil con anuncios de calado: el estreno del negocio de alarmas en asociación con Prosegur, grandes aumentos del uso de datos a través de sus redes durante el confinamiento, el acuerdo de 20.000 líneas móviles con el Gobierno para la continuidad educativa ola fusión de los negocios británicos de Telefónica y Liberty Global para crear el gigante O2 Virgin Media

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