Mercados

Los inversores confían en que España e Italia salgan bien parados de la cumbre

Las esperanzas depositadas en un acuerdo aceleran las caídas de las rentabilidades de la deuda

Primer ministro italiano, Giuseppe Conte.
Primer ministro italiano, Giuseppe Conte. AFP

Los líderes la UE intentarán a lo largo de la tarde llegar a un acuerdo para dar una respuesta conjunta a la crisis del coronavirus. La cumbre para determinar la cuantía del fondo de reconstrucción así como la metodología que se empleará para su reparto entra en en su cuarto día. A lo largo del fin de semana las diferencias de criterio entre los países del norte y del sur han impedido sellar un pacto.

España e Italia, dos de los países más golpeados por la pandemia, son también los dos países que más se la juegan. En junio cuando se anunció el acuerdo para la creación del para la reconstrucción de Europa el mercado no dudo en celebrarlo. Las reticencias de los conocidos como países frugales (Holanda, Dinamarca, Suecia y Austria) impidió sellar un acuerdo, pero los inversores no dudaron en celebrarlo. Las informaciones que circulaban esos días apuntaban a que España recibiría 140.000 millones que le permitirían financiar muchas de las medidas puestas en marcha como los ERTES o el ingreso mínimo vital. Sin embargo, pronto surgieron las primeras dudas. Algunos países con Holanda y a la cabeza mostraron sus reticencias y en los últimos días la condicionalidad ha acaparado la atención. Los denominados cuatro frugales, partidarios de un férreo control sobre el gasto público, no estaban dispuestos a acordar el reparto de dinero sin condiciones. Ha sido precisamente este aspecto el que ha impedido que se cerrara un acuerdo este fin de semana, algo que intentarán enmendar en las próximas horas.

Aunque las posturas siguen estando alejadas, el principio de acuerdo anunciado esta mañana ha devuelto las esperanzas al mercado. Los inversores han empezado a poner en precio que España e Italia saldrán bien paradas de la cumbre. Donde más se está dejando esto es en la renta fija. Si bien es cierto que el mercado de deuda se encuentra bajo la influencia del BCE, en las últimas horas las caídas de las rentabilidades en la deuda periférica se ha acentuado. El rendimiento del bono español cae por debajo del 0,4% y a unas horas del cierre de los mercados se sitúa en el 0,35%, niveles que no veía desde el 10 de marzo, antes de que la pandemia acelerara su expansión por Europa y de que el Ejecutivo decretara el estado de alarma para restringir los movimientos y frenar el ritmo de contagios.

Estos descensos se trasladan también a la deuda italiana con el bono a diez años al filo del 1% (1,1%). Si la semana pasada el compromiso mostrado por la presidenta del BCE, Christine Lagarde, de emplear la totalidad de los 1,35 billones de euros con los que está dotado el programa de compra de deuda frente a la pandemia llevó al bono italiano a su nivel más bajo desde el 11 de marzo, hoy las esperanzas depositadas en las negociaciones aceleran las caídas en el mercado de deuda y llevan a la referencia a 10 años a niveles de principios de marzo.

Hasta el momento el mercado de deuda ha contado con el apoyo del BCE que pese a sus reticencias iniciales de flexibilizar la política monetaria a medidas de marzo cambió de opinión. Las tensiones que empezó a vivir el mercado que puso en precio un escenario similar al de 2011 llevó a la intitución europea a cambiar de opinión y siguiendo la estela de la Reserva Federal anunció un programa de compras. El plan dotado en un principio con 750.000 millones, fue ampliado en cantidad (600.000 millones adicionales) y plazo (hasta mediados de 2021) en la cita del pasado mes de junio. España e Italia han sido los dos países más beneficiados por el programa y esto se ha reflejado de manera directa en el mercado de deuda donde tras los nervios iniciales, los inversores han ido recuperando la calma y han retomado la confianza en ambos países.

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