El mercado eleva la presión sobre el BCE para que amplíe su plan anticrisis

Será la ocasión para reivindicar su política y defender su independencia; desde el BCE no ven dificultad para justificarse ante el TC alemán

Christine Lagarde, presidenta del BCE.
Christine Lagarde, presidenta del BCE. AFP

Los inversores siguen digiriendo el alcance de la sentencia del Constitucional alemán sobre las compras de deuda del BCE. La exigencia del tribunal germano para que en el plazo de tres meses Christine Lagarde justifique la proporcionalidad de esas adquisiciones dentro de sus medidas de política monetaria seguía tensionando ayer las primas de riesgo y contribuyendo a debilitar el euro.

Pero, más allá de la sorpresa inicial, los expertos consideran que tal dictamen no tiene por qué desmontar la actual respuesta del BCE ante la crisis ni dejar herido de muerte su medida estrella, el plan de compras antipandemia por 750.000 millones de euros De hecho, el mercado está elevando la presión para que el BCE no dude en dar un paso adelante en su respuesta ante la grave crisis económica y reivindique así la independencia de su política monetaria.

El primer ministro italiano ya advertía ayer que ningún tribunal nacional puede decirle al BCE qué debe o no debe hacer, y el ministro francés de finanzas Bruno Le Maire también insistía en que el BCE solo debe responder ante el TJUE.

Desde el BCE ya se esforzaban ayer en lanzar un mensaje tranquilizador. Jens Weidmann, presidente del Bundesbank y sobre el que ahora están puestas todas las miradas, afirmaba que las medidas extraordinarias adoptadas por el BCE fueron necesarias para apoyar la economía de la zona euro. Y Madis Muller, miembro del Consejo de Gobierno del BCE, avanzaba que la institución podrá demostrar sin problemas la proporcionalidad de sus políticas.

El Constitucional alemán no cuestiona las compras en sí, sino que critica que hayan podido ser excesivas por parte del Bundesbank, para lo que reclama al BCE una justificación. De no obtener una respuesta satisfactoria, el Bundesbank dejaría de comprar deuda soberana alemana, si bien ello no impediría ni mucho menos que el BCE pudiera seguir concentrando sus esfuerzos en contener las primas de riesgo de los países del sur.

En Citi recuerdan que las compras de deuda alemana no son necesarias para afrontar el riesgo de fragmentación financiera y, ante la posible pérdida de confianza del mercado en el BCE, prevé que la sentencia alemana no hará sino elevar la presión para que Lagarde asuma un mayor liderazgo y control sobre su propia política monetaria, con el anuncio claro de que el programa de compras antipandemia no tiene limitaciones. “Es tiempo de que el BCE cruce el Rubicón”, añade la entidad en un informe. No esperamos ninguna oposición del Bundesbank y sí una política monetaria más expansiva”, añaden desde DWS.

Para Nomura hay razones para no inquietarse en exceso por el dictamen alemán, la principal es que no será difícil para el BCE justificar –y para el TC alemán aceptarlo–, que con la inflación lejos de su objetivo por largo tiempo no había más alternativa que recurrir a la compra de deuda soberana.

Alemania lanza la primera sindicada desde 2015

Alemania también tendrá que endeudarse para hacer frente al impacto económico del Covid-19 y ayer lanzó su primera emisión sindicada desde 2015. Lo habitual para un país acostumbrado al superávit es cumplir con el calendario de subastas, sin esfuerzos extraordinarios de financiación, pero ayer siguió los pasos de España o Italia y lanzó una colocación únicamente entre inversores privados.

Captó 7.500 millones de euros a un plazo de 15 años –sus emisiones se suelen concentran en los 10 y 30 años– en la que registró una demanda por más de 35.500 millones de euros. Pagó 22 puntos básicos sobre la referencia a ese plazo.

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