El Constitucional alemán torpedea el plan anticrisis del BCE, que asegura seguir firme en su mandato

El tribunal germano exige a Lagarde que justifique las compras de deuda y desafía la sentencia del TJUE que ya avaló esta medida en 2018

Sede del BCE en Frankfurt
Sede del BCE en Frankfurt AFP

El Tribunal Constitucional de Alemania ha encontrado problemas de legalidad en la participación del Bundesbank en el programa de compras de deuda  soberana del BCE puesto en marcha en 2015 y ha asegurado en su veredicto de hoy que la acción del Banco Central Europeo no ha sido proporcionada y deberá ser revisada. Su veredicto, que no afecta al programa extraordinario de compras puesto en marcha a raíz de la pandemia del coronavirus, da además al BCE un plazo de tres meses para justificar su actuación.

La sentencia no contempla que el BCE haya vulnerado su objetivo de lograr la estabilidad de precios ni que haya violado la prohibición del Tratado de la Unión de que el BCE financie directamente a los estados miembros. Sí reconoce por tanto que las compras pueden continuar siempre que se cumplan “criterios de justificación y proporcionalidad”. Pero el dictamen  es un varapalo para la institución europea en un momento crítico ya que pone en cuestión el uso ilimitado con que se ha diseñado el programa de compras antipandemia, además de desafiar la sentencia precedente del TJUE sobre las adquisiciones de bonos soberanos.

El Consejo de Gobierno se reunió esta tarde por videoconferencia para tratar la situación. El BCE emitió acto seguido un comunicado en el que afirmaba haber recogido la decisión del Tribunal alemán. Afirma que está "totalmente comprometido por hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para asegurar que la inflación avanza a niveles consistentes a medio plazo" y para garantizar que ese objetivo de estabilidad de precios llega a la economía real y a todos los países. Y recuerda además que el TJUE ya respaldó en diciembre de 2018 que las compras de deuda se ajustan al mandato del BCE.

Así, el dictamen del Constitucional alemán establece que el Bundesbank deberá interrumpir las compras de deuda soberana dentro de ese programa (PSPP por sus siglas en inglés) en un plazo de tres meses a menos que el BCE pueda justificar que esas adquisiciones son necesarias. “El Bundesbank no debe participar en la implementación y ejecución de las decisiones del BCE a este respecto, a menos que el Consejo de Gobierno del BCE adopte una nueva decision que demuestre que el PSPP no tiene efectos desproporcionados en la política fiscal”, señala.

El uso de las compras de deuda como supuesto estímulo fiscal, gracias a que aseguran la capacidad de financiación de los estados, es el gran caballo de batalla de las críticas alemanas a la política del BCE. Este veredicto llega en un momento crucial para el BCE, que ha lanzado un estímulo sin precedentes para combatir el impacto económico de la pandemia del coronavirus con un plan de compras extraordinario por 750.000 millones de euros durante este año, ampliable si fuera necesario y sin restricciones a la adquisición de bonos soberanos de un determinado país.

El propio presidente del Bundesbank, Jens Weidmann ha señalado esta mañana que Alemania está “en una recesión severa”. Ha recordado además que el Consejo de Gobierno del BCE dispone ahora de tres meses para presentar sus alegaciones sobre la proporcionalidad del programa de compras de deuda. "Apoyaré los esfuerzos para cumplir ese requerimiento", ha asegurado Weidmann.

La decisión del Constitucional alemán ha sido tomada por siete votos a favor contra uno solo en contra y no cuestiona la totalidad del programa de compras de deuda sino solo algunas de sus partes y en lo concerniente únicamente a la intervención del Bundesbank. En virtud de este programa, el BCE ha acumulado en su balance 2,18 billones de euros en bonos soberanos de la zona euro, en buena parte de activos alemanes, según los últimos datos publicados hoy. El porcentaje de deuda pública que el BCE adquiere de cada país se establece en función de su peso en el capital de la institución, y Alemania es el país con más representación, con el 21,4% del total.

El caso, planteado hace casi media década por un grupo de empresarios y académicos germanos que consideraban que el BCE había sobrepasado los límites de su mandato, ha desatado el nerviosismo en los mercados, que contaban con que los jueces alemanes no darían una opinión contraria a la ya favorable expresada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) en diciembre de 2018, cuando reconoció que las compras de deuda  no exceden el mandato del BCE y se encuadran en el marco de la política monetaria.

La reacción de los inversores al veredicto ha sido inmediata, con un repunte de las rentabilidades de la deuda soberana. Así, el rendimiento del bono italiano a una década ha pasado del 1,76% en que cotizaba en el inicio de la mañana al 1,9%, y la prima de riesgo del país ha subido de nuevo a los 250 puntos básicos, tras un alza de 15 puntos.

Según apunta Roberto Ruiz-Scholtes, estratega de UBS Banca Privada en España, la necesidad que reclama el TC alemán de que el BCE justifique los motivos y consecuencias de sus compras “restringe su capacidad de aumentar mucho más sus programas. Aunque la sentencia no se refiere al Programa de Compras en la Emergencia Pandémica, sus principios sí son aplicables. Por lo tanto, los mercados han de asumir que la Expansión Cuantitativa (QE) no es ilimitada y las primas de riesgo permanecerán algo por encima de lo deseable”.

Así, un aumento del programa extra de compras desde los 750.000 millones de euros o la adquisición de bonos con rating inferior al grado de inversión quedan en el aire. Para Bank of America, el fallo del TC alemán "socava la credibilidad del BCE" y si bien las compras de deuda podrán continuar, su duración y flexibilidad quedan dañadas.

Las consecuencias

A pesar de que haya ya jurisprudencia del TJUE el Tribunal de Karlsruhe ha insistido en analizar si dicho programa del BCE se ajusta a la legalidad alemana. Su dictamen abre por tanto un nuevo frente de conflicto jurídico en la UE puesto que cuestiona el veredicto de una instancia superior como es el Tribunal de Justicia de la UE. "Reafirmamos la primacía del Derecho de la UE y el hecho de que las resoluciones del Tribunal de Justicia de la UE son vinculantes para todos los tribunales nacionales", ha recordado hoy el portavoz jefe de la Comisión, Eric Mamer, en la rueda de prensa diaria de la institución.

“Me preocupa el futuro de Europa tras el veredicto. La zona euro no puede funcionar si los tribunales nacionales deciden de forma unilateral. Los tribunales de Hungría y Polonia podrían ser los siguientes tras este precedente”, ha señalado el eurodiputado Luis Garicano en twitter.

“La decisión del Tribunal Constitucional alemán hace mucho más complicada la emisión de eurobonos y también la solución de la deuda perpetua emitida por un organismo europeo propuesta por el gobierno español. A pesar de que no se mete con la lucha financiera contra la pandemia, hace mucho más complicado “compartir los costes” entre los miembros de la zona euro”, añade el economista Juan Ignacio Crespo.

Normas
Entra en El País para participar