EE UU dispara en 30 millones los solicitantes de ayudas por desempleo en solo mes y medio

La última semana se han sumado 3,8 millones de nuevos solicitantes en el país

Una persona rellena el formulario de solicitud de ayuda por desempleo en  Arlington, Virginia (Estados Unidos), el pasado 16 de abril.
Una persona rellena el formulario de solicitud de ayuda por desempleo en Arlington, Virginia (Estados Unidos), el pasado 16 de abril. AFP

La magnitud de la crisis sanitaria del Covid-19 en Estados Unidos, el país más afectado tanto por número de contagios (más de un millón) como por la cantidad de fallecidos (más de 60.000), ha seguido su curso en paralelo en el plano económico: en las seis últimas semanas, la cifra de nuevos solicitantes de prestaciones por desempleo supera los 30 millones de personas (un 18,6% de la población en edad de trabajar, según Reuters), tras añadirse los 3,8 millones de la última semana, dato que se ha conocido hoy.

Las peticiones aumentaron, en concreto, en 3,84 millones la semana pasada (hasta el sábado 25 de abril), un dato que maquilla levemente el de la semana anterior (4,4 millones), según los datos aportados por el Departamento de Trabajo. Los economistas habían proyectado un ascenso de 3,5 millones de nuevos solicitantes, menor al de la cifra real que se acaba de conocer. Las solicitudes para acogerse a subsidios de paro alcanzaron un récord de 6,86 millones de personas la última semana de marzo.

Aunque las solicitudes se mantienen en niveles no vistos antes de la crisis, la cifra encadena cuatro semanas de descenso, lo que sugiere que lo peor del golpe al mercado laboral puede haber ocurrido ya. Al mismo tiempo, la pérdida de empleos está lejos de haber terminado y se espera que el empleo tarde años en recuperarse. Además, podrían producirse más despidos a medida que los estados y municipios se enfrenten a graves restricciones presupuestarias.

Florida, cuyo gobernador planea comenzar a reabrir el estado el lunes, recopiló la mayor cantidad de solicitudes la semana pasada, con un estimado de 432.500 en una base no ajustada. A continuación figuran California, con 328.000 solicitudes, y Georgia con 264.800. La mayoría de los estados reportaron disminuciones.

El número de reclamaciones, suponiendo que cada persona sea contada como desempleada, podría implicar una tasa de desempleo de alrededor del 22%, que sería la más alta desde la Gran Depresión de la década de 1930, informa Bloomberg. Una cifra que está muy por encima del pico del 10% alcanzado en 2009 tras la última recesión.

El número de reclamaciones podría implicar una tasa de desempleo de alrededor del 22%, la más alta desde la Gran Depresión, estima Bloomberg

Los duros datos del mercado laboral se solapan con la caída del PIB estadounidense, anunciada el día anterior: tras contraerse un 1,2%, la economía de la primera potencia mundial puso fin a una década de expansión económica, el ciclo alcista más largo de su historia. La caída fue la mayor en un trimestre para el país desde la crisis financiera de 2008, informó el Gobierno. El parón de gran parte de los sectores que tiran de la actividad norteamericana ha llevado las últimas semanas a los principales analistas a reajustar a peor su vaticinio de golpe económico: Bank of America hablaba ya en marzo de contracción para el conjunto del año y Goldman Sachs advertía en fechas más recientes de un desplome del "34% del PIB en el segundo trimestre en términos anualizados", cuando los expertos prevén que suceda lo peor de la pandemia.

Andrew Hollenhorst, economista de Citigroup en Nueva York dijo a Reuters que "las interrupciones de trabajo probablemente se mantendrán altas por un tiempo, dado que la debilidad de la demanda se extiende a las industrias que no se vieron afectadas directamente por los cierres".

Según la Oficina de Estadística Laboral del Departamento de Trabajo de EE UU, que recopila los datos mensuales de empleo, una persona se define como desempleado si no tiene trabajo, ha buscado empleo de forma activa durante las cuatro últimas semanas, y actualmente está disponible para empezar a trabajar. Heidi Shierholz, execonomista jefe del Departamento de Trabajo, aclaró que "alguien que ha perdido su trabajo pero que no busca empleo activamente porque el virus hace imposible la búsqueda, no será contabilizado como desempleado".

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