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El Ibex estrena el año revalidando máximos y enfila los 17.500 puntos

El selectivo avanza un 1% y mantiene su liderazgo en Europa. El Euro Stoxx 50, el Stoxx 600 y la Bolsa británica pulverizan también sus marcas

Las principales Bolsas a 2 de enero de 2026

El listón estaba alto, pero los mercados siguen superándose. Tras un 2025 en el que la renta variable logró sobreponerse a las tensiones geopolíticas y a los temores de una nueva burbuja en torno a la inteligencia artificial, los inversores mantienen el optimismo en el arranque de 2026 y continúan comprando acciones a manos llenas.

El Ibex 35 prolonga esta inercia alcista. Después de firmar su mejor ejercicio en tres décadas, el selectivo español inicia el año con una subida del 1%, suficiente para alcanzar la cota de los 17.400 puntos y marcar nuevos máximos. Incluso en una semana marcada por el parón de Navidad y Año Nuevo, el selectivo ha logrado sobreponerse a los bajos volúmenes de negociación y sumar un 1,86%. El reto a corto plazo pasa por coronar los 17.500 puntos.

Las primeras sesiones del año suelen concentrar un mayor apetito por el riesgo: con las carteras de los gestores aún por ajustar, la liquidez disponible se emplea para afinar estrategias y buscar un plus de rentabilidad. En la última década, solo en 2016 el índice español quedó al margen de las subidas iniciales, cuando las dudas sobre la economía china desataron una oleada de aversión al riesgo en los mercados globales y castigaron tanto a la renta variable como a las materias primas.

Cambia el calendario, pero no las tendencias. En la Bolsa española, las mayores subidas vuelven a concentrarse en valores de perfil cíclico, como las compañías de materias primas y la banca, mientras que en el exterior la tecnología mantiene el liderazgo. En el mercado nacional, junto a las alzas de Repsol (3%), Acerinox (2,7%) y los bancos Sabadell y Bankinter (más del 2%), destaca Grifols, que avanza un 4,6%.

A punto de cumplirse dos años desde las acusaciones de falseamiento de cuentas lanzadas por el fondo bajista Gotham City, la compañía de hemoderivados ha logrado remontar el vuelo. Aunque sus acciones siguen lejos de los 15 euros previos a la publicación del informe, Grifols ha dejado atrás los mínimos y anunció el pasado julio la vuelta al dividendo. Estas mejoras han sido reconocidas por el mercado, y los inversores que apostaban por una caída del valor han ido reduciendo su presencia en el capital. En el lado opuesto, las mayores caídas recaen en las inmobiliarias Colonial (-2,5%) y Merlin (-0,8%).

Aunque el Ibex 35 vuelve a situarse como el índice más alcista del Viejo Continente, las ganancias son generalizadas en los parqués europeos. Con ascensos de entre el 0,2% y el 1%, el Euro Stoxx 50, el paneuropeo Stoxx 600 y el FTSE británico estrenan el ejercicio mancando máximos. Algo más modesto resulta el comportamiento del Dax alemán (0,2%) y el Cac francés (0,56%) mientras el Mib italiano se apoya en el buen desempeño del sector financiero para anotarse un 0,96%.

El ímpetu comprador con el que amanecía Wall Street ha ido perdiendo fuerza conforme avanzaban los minutos. Tras un arranque en el que la avalancha de noticias sobre inteligencia artificial procedentes de Asia avivó el entusiasmo por la tecnología y llevó al Nasdaq a subir más de un 1%, los índices estadounidenses llegaban al cierre de los mercados europeos haciendo equilibrios para mantenerse en positivo. Finalmente, el S&P 500 ha estrenado el año con una subida del 0,19%, el Dow Jones avanzando un 0,66% y el Nasdaq cediendo un 0,03%. Jesús Sáez, responsable de mercado de capitales de Natixis en España, recuerda que, a diferencia de lo habitual en la Bolsa española, la primera jornada de Wall Street suele ser un día de reflexión. Desde 1953, la media del S&P 500 en los primeros días del año es una caída del 0,3%.

Con unas valoraciones cada vez más exigentes y crecientes dudas sobre la capacidad de rentabilizar los abultados programas de inversión, los inversores necesitan algo más que una buena salida a Bolsa —como la protagonizada en las últimas horas por el fabricante de chips Shanghai Biren Technology— para sostener las ganancias. A ello se suma el castigo a Tesla, después de que la compañía informara de unas entregas en el cuarto trimestre por debajo de las estimaciones, un dato que volvió a erosionar la confianza del mercado. El fabricante de vehículos eléctricos cedió un 2,59% y arrastró al resto de los Siete Magníficos: Microsoft y Amazon registraron caídas cercanas al 2%, Meta se dejó un 1,47% y Apple recortó un 0,31%. Solo Nvidia y Alphabet logran escapar a la presión bajista con alzas del 1,26% y el 0,48% respectivamente.

El mercado sigue dividido sobre si la euforia tecnológica es el preludio de una nueva crisis financiera, pero existe un consenso creciente entre los inversores: el recorrido alcista del sector se estrecha y cada nuevo avance exige más que entusiasmo. En un momento en que las grandes tecnológicas representan una parte destacada del mercado mundial, el riesgo de quedarse al margen puede ser incluso más peligroso. Ante este dilema, los expertos recomiendan una mayor diversificación. Los analistas de Bank of America son conscientes de ello y mientras mantienen una posición neutral sobre el sector tecnológico, recomiendan sobreponderar los valores del sector sanitario junto a las inmobiliarias porque consideran que sus valoraciones son atractivas con previsiones de beneficios al alza.

Más allá de la tecnología, los analistas de Deutsche Bank recuerdan que los mercados seguirán lidiando con relaciones comerciales cada vez más complejas y con una mayor divergencia en las políticas monetarias. La Fed continuará bajando los tipos, mientras que el Banco de Japón prevé mantener un endurecimiento gradual. Por su parte, el BCE probablemente repetirá la estrategia de las cuatro últimas reuniones, manteniendo las tasas ancladas en el 2%. Los analistas de Barclays advierten que las Bolsas podrían entrar en una fase de mayor volatilidad al inicio de 2026.

Con la vista puesta en los próximos meses, los gestores mantienen un optimismo moderado. Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Finaccess Value, considera que la abundante liquidez que ha apoyado a los mercados continuará. Combinada con tipos más bajos en EE UU, esta situación debería ayudar a prolongar las ganancias bursátiles. Entre los principales riesgos, De Gregorio subraya la elevada concentración del mercado, especialmente en Wall Street. La acumulación de ganancias en un puñado de valores, principalmente tecnológicos, aumenta la probabilidad de una corrección brusca si los riesgos ligados a la IA se materializan. Esta dinámica podría intensificarse con el auge de la gestión pasiva, como se vio a comienzos de abril, cuando los temores de recesión provocaron ventas generalizadas de acciones.

En una sesión calificada por muchos como jornada de transición, los movimientos en el mercado de deuda y divisas fueron muy limitados. Lo más llamativo es que la rentabilidad del bono de EE UU a 30 años se aproxima peligrosamente a la barrera del 5% y regresa a niveles del pasado septiembre. Por su parte, el euro se mantiene anclado en los 1,17 dólares. El Brent, que cerró 2025 como el peor año desde la pandemia, apenas experimenta cambios y se sitúa en los 60,5 dólares.

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