España inicia la recesión con un desplome del PIB del 5,2% en el primer trimestre

El INE da cuenta de la pérdida de 357.000 empleos a tiempo completo

El consumo se hunde un 7,5% trimestral y el gasto de turistas extranjeros, un 18,5%

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El coronavirus ha pasado sobre la economía española como un tsumani, provocando el peor trimestre de la historia pese a que solo ha tenido efecto en el tramo final del periodo. El PIB se contrajo entre enero y marzo un 5,2%, la mayor caída de la serie y un dato que supondrá la entrada en recesión del país el próximo junio (se considera recesión dos trimestres seguidos de caída del PIB). A pesar de que el mayor impacto del Covid-19 llegó en las últimas semanas del mes de marzo (el estado de alarma se decretó el 14 de marzo), las medidas de confinamiento  han tenido un impacto devastador sonre el consumo: el gasto de los hogares se ha desplomado un 7,5% sobre el trimestre anterior, la mayor caída jamás registrada.

La inversión se ha hundido, también, un 5,3%, el peor dato en 11 años, con un hundimiento del 9,6% en la inversión en vivienda. El sector público ha elevado el gasto un 1,8%. Así, la demanda doméstica ha caído un 5,1%. Aún mayor ha sido el impacto en el mercado exterior: las exportaciones se han hundido un 8,4% trimestral (6,3% sobre 2019), más afectadas por la pandemia en la medida en que el comercio internacional empezó a retroceder antes, cuando el Covid-19 golpeó China.

Pero aún mayor es el efecto del colapso turístico:  el gasto de los no residentes en el territorio español se hunde un 18,5% en el trimestre y el 20% sobre el año anterior. En todo caso, como las importaciones también bajan con fuerza (8,4% trimestral, 7,4% interanual) el efecto sobre el dato de PIB de los mercados exteriores es mucho menor al de la demanda doméstica, y de hecho en términos interanuales aporta dos décimas positivas.

Pérdida más de 357.000 empleos y desplome de las horas trabajadas

El número de puestos de trabajo a tiempo completo baja el 1,9% sobre el trimestre anterior, una pérdida de 357.500 empleos a jornada completa. La medida es diferente de la de la EPA, que computa igual los puestos independientemente de la jornada y que indica una caída menor, del 1,4% y 285.600 empleos. En términos interanuales se han perdido 102.000 puestos de trabajo a tiempo completo, hasta acabar el trimestre en 18,14 millones, el mínimo desde cierre de 2018.

A ello se suma una caída del 3,1% en la duración de las jornadas a tiempo completo. Así, el empleo, medido en horas trabajadas, cae el 5%. Las horas trabajadas han caído el 10% en agricultura –y construcción, un 6,9% en actividades inmobiliarias y el 6,5% en comercio y hostelería.

Los datos son igualmente devastadores por ramas de actividad. La actividad en comercio, transporte y hostelería se hunde un 10,6% sobre el trimestre anterior, la construcción el 8,1% y las actividades artísticas y recreativas, el 11,2%. En conjunto, el PIB de servicios baj el 5,6%. Algo menores son las caídas en otras ramas de actividad: el 1,4% retrocede la agricultura y el 2,7% la industria.

Es el peor dato de la serie histórica del PIB, y duplica el 2,6% resgistrado en el primer trimestre de 2009, con un desplome del 2,6% que siguió al 1,6% registrado en el último tramo de 2008. Es la primera contracción desde el tercer trimestre de 2013, cuando la economía se contrajo un 0,1%. Medido en tasa interanual, la variación del PIB se sitúa en el -4,1%, frente al 1,8% del trimestre precedente.

Aún peores son las perspectivas para el segundo trimestre, actualmente en curso. El 29 de marzo el Ejecutivo decretó dos semanas de "hibernación" de la economía, forzando el cierre de todas las actividades no esenciales hasta el día 9 de abril (Viernes Santo). A ello se suma una Semana Santa, motor de la actividad y el empleo, con el turismo absolutamente anulado.

“Los datos anticipan una posible caída de dos dígitos en el conjunto del año”, asumí ayer la patronal CEOE. De momento, el FMI espera una caída del PIB del 8% y Funcas espera un rebote a partir del tercer trimestre, del 7%.

Al tratarse de la primera estimación de la contabilidad nacional, los datos sobre salarios o costes laborales se han publicado con tasas de variación interanuales. En todo caso, reflejan el fuerte impacto del Covid, que en un primer momento ha recaído sobre las empresas. Como el hundimiento de la economía es superior a la caída del empleo, la productividad por empleado baja el 3,6% sobre el mismo periodo de 2019. Eso provoca una subida del 5,8% en los costes laborales. En paralelo, la remuneración de los asalariados aún crece en términos interanuales, un 2,8%, pero el excedente de explotación (beneficios de las empresas) se hunden el 9,3%.

Los datos están sujetos a revisión y serán actualizados el próximo 30 de junio, cuando se publiquen las cifras definitivas. El INE ha advertido de la dificultad de calibrar el comportamiento de la economía en circunstancias tan excepcionales, y ha modificado los cálculos "incorporando fuentes adicionales disponibles para todos los meses del trimestre que han complementado a las habitualmente empleadas". Entre ellas, el uso de tarjetas de crédito, datos de la Agencia Tributaria, de Anfac o de la IGAE.

En concreto, explica que siguiendo las recomendaciones de Eurostat ha incorporado en algunas series de datos un atípico para "intentar modelizar el efecto del Covid-19". De este modo, es posible que posteriores revisiones del PIB sean de mayor calado de lo habitual. "Cuando estén disponibles los datos de trimestres posteriores, se analizará si este impulso tiene que modificarse por otro tipo de intervención".

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