El FMI prevé que el PIB de España caiga un 8%, igualando en un año toda la crisis anterior

El retroceso, similar al de toda la Gran Recesión, más que duplica al de 2009, dispararía la tasa de paro al 20,8% y solo se recuperaría parcialmente en 2021 con un alza del 4,3%

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La pandemia del coronavirus Covid-19 no solo pasará a la historia por la letal emergencia sanitaria que está provocando a escala mundial o las inéditas medidas de confinamiento impuestas internacionalmente para contenerla, sino también por provocar, en apenas un trimestre, una recesión global sin precedentes que amenaza con precipitar al PIB español a una caída del 8% este año, una debacle histórica, inédita durante la democracia española. Así lo estima al menos el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe de previsiones de la economía mundial, publicado este martes, que esta vez viene marcado por el coronavirus.

El impacto supone más que duplicar el último gran derrumbe anual del PIB, el 3,8% que se dejó en 2009 tras la quiebra de Lehman Brothers y el estallido de la burbuja inmobiliaria. “Equivale prácticamente a la caída del PIB que tuvo lugar a lo largo de toda la Gran Recesión, de 2008 a 2013, que fue del 8,6%”, subraya María Jesús Fernández, economista sénior de la fundación de las cajas de ahorro, Funcas, que destaca que en esta ocasión el golpe se concentra en un solo ejercicio.

El efecto de la pandemia ha sido tal que, en apenas tres meses, el FMI ha pasado de prever una ligera ralentización de la economía española, desde el 2% que avanzó en 2019 al 1,6% que esperaba que aumentara este año en sus previsiones de enero, a una auténtica debacle.

“No es una sorpresa”, expone Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA Research, que estima que cada semana de confinamiento supone una pérdida de actividad de entre el 30% al 40% y de seis a ocho décimas de PIB. “Aunque el FMI no lo diga explícitamente, está considerando unas ocho semanas de confinamiento”, ilustra, más las “secuelas duraderas” que luego queden sobre “el consumo, el turismo o los viajes”, entre otros de los sectores más afectados.

El Fondo prevé, en todo caso, que España protagonice luego una rápida recuperación en vertical en el ejercicio 2021, si bien esta sería solo parcial: un incremento del PIB del 4,3% que promete retrasar varios años la vuelta al punto de partida. “Puede ser una recuperación en forma de V, pero con una pata muy corta”, ilustra Fernández.

En el caso del empleo, el FMI estima que la tasa de paro española, que en 2019 bajó del 15,3% al 14,1%, se disparará al 20,8% este año y solo regresará al 17,5% el próximo año, lo que da una idea de la cicatriz laboral que dejará la pandemia. Semejante impacto supondría pasar de 3,2 a 4,8 millones de parados, con un aumento de más de 1,5 millones de desempleados en solo un año.

En cuanto a la inflación, la estimación es que del 0,7% del año pasado, se pase a un 0,3% en negativo este año, para recuperar un avance similar al de 2019 el próximo año.

Con 172.541 contagiados oficialmente registrados por el Ministerio de Sanidad, 18.056 fallecidos y 67.504 pacientes recuperados, España es actualmente uno de los tres países más azotados por la pandemia global. Aunque, con más de 582.000 afectados y de 23.600 muertos, EE UU ha superado ya todos los registros, España sobrepasa ya los 159.516 enfermos de Italia, si bien esta cuenta por ahora con más fallecidos, unos 20.465.

Así, aunque la crisis que se cierne sobre España es en realidad global, resulta especialmente acusada en este país. Así, el FMI prevé que la economía mundial pase de crecer un 2,9% en 2019 a caer un 3% este año y rebotar un 5,8% en 2021, y que la zona euro sufra un retroceso del 7,5%, tras el avance del 1,2% de 2019, con la promesa de avanzar un 4,7% en 2021. De esta forma, de entre todas las grandes economías analizadas por el FMI, la debacle del PIB español en 2020 solo será superada por la de Italia, que sufrirá una caída del 9,1% en el ejercicio tras crecer apenas un 0,3% en 2019, para recuperar un avance del 4,8% en 2021.

Las medidas desplegadas

Pese a la crudeza del impacto anunciado por el FMI, desde el Gobierno español subrayaban este martes que el organismo internacional reconoce en su informe la “respuesta fiscal fuerte y rápida” que España ha impulsado en respuesta a la emergencia. Fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital destacaron que del análisis del Fondo se desprende que se tratará de una “crisis intensa, pero de duración acotada”.

El decreto del estado de alarma, del pasado 14 de marzo, supuso el confinamiento de los españoles en sus hogares, el cierre de todos los comercios que no ofrezcan productos de primera necesidad y una batería de medidas de excepción que han incluido dos semanas de parálisis total de las actividades no esenciales.

Como resultado, seis de cada 10 empresas han suspendido su actividad, según un reciente informe de Randstad, y marzo se cerró con la destrucción de unos 900.000 empleos, cerca de tres millones de trabajadores sujetos a expedientes de regulación temporal del empleo (ERTE) y un desplome del consumo.

El Gran Confinamiento

Hay que tener en cuenta que el FMI ya advirtió hace unos días de que lo que en su informe de este martes ha dado en bautizar como el Gran Confinamiento restará tres puntos de PIB al crecimiento mundial por cada mes en vigor, lo que causará una recesión global sin precedentes que golpeará a un total de 170 países.

En el caso de España, uno de los análisis macroeconómicos “de urgencia” más profundos avanzados hasta la fecha fue el realizado conjuntamente por BBVA Research, Fedea y la Fundación Rafael del Pino. El documento dibujaba un escenario base en el que la economía se contraería un 4,1% en 2020, y uno adverso –pero “igualmente verosímil”– en el que el desplome sería del 7,9%, en línea con el apuntado este martes por el FMI.

Sin embargo, los expertos de estas instituciones asumían que la batería de medidas anunciadas por el Gobierno –que incluye la movilización de unos 128.000 millones de euros públicos en forma de avales para facilitar la liquidez, prestaciones para quien detenga su actividad o ayudas a colectivos desfavorecidos– limitarían el impacto a la mitad, con una caída de solo el 0,6% en el mejor de los casos y del 4,1% en el peor.

Los expertos coinciden en señalar, en todo caso, que aún hay mucha incertidumbre sobre la duración de la pandemia y sus secuelas, si bien Doménech también expone que el episodio puede impulsar un viraje a una economía más tecnológica, como ocurrió en parte del sudeste asático tras la epidemia de SARS de 2003.

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