Hoteles y agencias dan por perdido el verano y preparan ajustes masivos

Melia baja un 50% el salario a sus empleados en España durante dos meses. Cuarenta hoteles han cerrado por falta de demanda

 Turistas en la playa de El Postiguet.
Turistas en la playa de El Postiguet.

Hoteles y agencias de viajes ya dan por perdido el verano. Ni la posibilidad de cancelar el viaje hasta 24 horas antes de realizar el mismo, ni los descuentos que en algunos casos han llegado al 45%, ni la posibilidad de desplazar el viaje unos meses en el calendario han surtido el efecto deseado para luchar contra el pánico desatado por la expansión incontrolada del coronavirus primero en China, luego en Italia y posteriormente en todo el mundo.

Todas las balas que ha gastado el sector para reactivar la demanda han sido inútiles. “Está muerta. Es una hecatombe. No había visto un caída tan intensa y de tal velocidad en mi vida”, reconocía el viernes uno de los fundadores de una gran cadena hotelera. José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, coincide en esa apreciación y pone como ejemplo el seguimiento que han hecho sobre la evolución de las reservas entre sus grandes socios, como NH, Meliá, Palladium, RIU, Hesperia o el Grupo Piñero, durante las tres últimas semanas. “La primera encuesta daba una caída de actividad del 7%; en la segunda semana creció al 28% y en la tercera ya estabamos en el 45%”, recalca Zoreda, que matiza que uno de los empresarios consultados le confesó que el retroceso en las reservas en realidad era muy superior y ya llegaba al 60%.

La recomendación de no viajar dispara las anulaciones en el mercado nacional

Varios datos corroboran esa tesis. Fuentes empresariales consultadas por Cinco Días confirman que al menos 40 hoteles cerraron el viernes sus instalaciones en España por falta de demanda y precisaron que ese solo será inicio hasta que la expansión del coronavirus esté controlada. Esas mismas fuentes precisan que la tardanza en la aplicación de medidas radicales provocará que el control de la enfermedad se alargue al menos cinco o seis meses, en línea con lo previsto por el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, en una de sus últimas comparecencias. “Cuando finalice ese período, el verano ya habrá pasado”.

Los empresarios confiaban en que el ajuste en el mercado internacional, provocado por la expansión del coronavirus en España, la prohibición de entrada al turismo italiano o el veto de Trump a viajar a Europa bajo la amenaza de no volver a entrar en suelo estadounidense, se vería compensado por el mercado nacional. Y la primera piedra de toque para comprobarlo era la Semana Santa. Los hoteleros iniciaron una fuerte campaña de rebajas para tratar de captar potenciales clientes domésticos. La recomendación de no viajar, expresada tanto por Simón como el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, se llevó por delante esa campaña de rebajas. “En la gran mayoría de autonomías, el número de cancelaciones supera ya a las reservas, con lo que el saldo es negativo”, precisa Zoreda. Desde la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) recalcan que esa recomendación ha disparado el número de solicitudes para incluir a España en la lista negra de países donde no se recomienda viajar.

Las cancelaciones ya superan a las reservas en la mayoría de autonomías

Y el primer efecto directo serán los despidos. Hoteles y agencias ya han pedido al Ejecutivo que se agilice la tramitación de los expedientes de regulación temporales de empleo (ERTE) para poder aplicar ajustes temporales en sus plantillas. Y una de las primeras que ha dado un paso adelante en ese sentido ha sido Meliá, que ha tomado la decisión de rebajar temporalmente un 50% el salario y la jornada a todos sus trabajadores en hoteles (los ajustes solo se aplican a los directores) y oficinas de España. En paralelo ha iniciado las conversaciones con los sindicatos para un despido colectivo que afectaría a 270 trabajadores.

Una de las primeras que ha optado por la aplicación de un ERTE ha sido Air Europa. La aerolínea, aún en manos de Globalia a la espera de que Competencia apruebe la compra por parte de IAG, ejecutará un expediente de regulación temporal de empleo, que afectará a sus 3.600 empleados, debido a las consecuencias que la crisis del coronavirus está teniendo sobre el sector de la aviación. Por ahora no se ha definido cuándo se activará y el período de duración.

Niveles mínimos de ocupación

Reservas. El volumen de reservas es anormalmente bajo en la planta hotelera española y está rozando mínimos históricos. La cancelacion de los grandes congresos de negocios y la recomendación de las multinacionales a sus empleados para no viajar ha hundido la ocupación a niveles mínimos. Las habitaciones ocupadas en los hoteles de Barcelona y Madrid, dos de los lugares más demandados en las semanas previas a la Semana Santa, apenas llega al 15%.

Hospitales. Ese nivel bajo de ocupación está provocando situaciones inéditas, como que varias cadenas hoteleras, aprovechando la falta de demanda y el empeoramiento de la crisis del coronavirus, hayan cedido sus instalaciones para que los infectados de carácter leve puedan ser atendidos por personal médico en los hoteles para no colapsar el sistema sanitario. El primero en dar un paso adelante fue Kike Sarasola, cediendo dos de sus hoteles Room Mate, y posteriormente se le unió Abel Matutes, ofreciendo el hotel Ayre Colón, a escasos metros del hospital Gregorio Marañón. También se ha ofrecido la cadena francesa B&B, especializado en alojamientos económicos, ha ofrecido siete de sus instalaciones en Madrid con el mismo propósito.

 

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