Alimentación

S&P declara en "impago selectivo" a Deoleo

El productor de aceite ha aprobado la reestructuración de su deuda y la agencia considera que se ha producido 'default'

Botellas de aceite Carbonell, una de las marcas de Deoleo.
Botellas de aceite Carbonell, una de las marcas de Deoleo.

Ya hay respuesta de Standard & Poor's al plan de rescate de Deoleo aprobado por su junta de accionistas el pasado 17 de enero. La agencia le ha rebajado la calificación desde CC, que supone alta probabilidad de algún impago, a "impago selectivo", puesto que considera que el salvamento que ya ha recibido el visto bueno de los accionistas implica un default para parte de su deuda.

"Consideramos que el canje de deuda por capital social en dificultades equivale a un incumplimiento porque los acreedores sindicados recibirán menos valor del que originalmente se esperaba bajo los distintos instrumentos de deuda", señalan los analistas de Standard & Poor's.

DEÓLEO 0,27 -3,24%

La buena noticia, según la agencia de calificación, es que la recapitalización permitirá al grupo centrarse en las inversiones necesarias para dar la vuelta a su negocio y le proporciona una mayor flexibilidad financiera.

Deoleo aprobó el pasado viernes la reducción del capital a 0 euros y una posterior ampliación de capital de 50 millones para sacar a la compañía aceitera de la causa de disolución. Parte de la deuda financiera neta de 575 millones de euros se reducirá con el dinero obtenido en la ampliación de capital, entre 40 y 50 millones, de la que CVC, primer accionista, asegura hasta 40 millones si el resto de las accionistas no ejecutan sus derechos de suscripción preferente.

Afrontará el pago de otros 242, mientras que la cantidad restante, 282 millones, será capitalizada por las entidades acreedoras. Una vez completada el proceso de filiación de Deoleo, estos pasarán a controlar el 49% del negocio.

La nueva estructura de capital de Deoleo supone la dilución de sus actuales accionistas. A precios de mercado, la ampliación de 50 millones para un valor que capitaliza 30 implica que el peso del actual accionista en el capital se rebajará en, al menos, un 62,5%. Posteriormente los acreedores se quedarán con la mitad de la nueva empresa.

Los actuales accionistas recibirán los derechos de suscripción preferente de la ampliación que recapitalizará la empresa y warrants, en el caso de los particulares, que darán derecho al 10% del precio de venta de la empresa en un plazo de cinco años, siempre que el valor de la compañía (capital más deuda) supere los 575 millones de euros.

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