Motor

El precio de la fuga de Ghosn: 25 millones de euros solo para empezar

El ex ejecutivo, acostumbrado a un ostentoso tren de vida, acosado por las cancelaciones de pagos y las amenazas de embargo

Video de 2014 donde se resume la fiesta organizada por Carlos Ghosn en el Palacio de Versalles.

La vida de fugado de la justicia está resultando cara a Carlos Ghosn. La espectacular huida de fin de año ya le ha supuesto al ex ejecutivo la pérdida de los 12,6 millones de euros depositados al obtener la libertad bajo fianza más otros 13 gastados en la operación de escape. Una cifra que incluye 350.000 dólares para alquilar el jet privado que le llevó de Osaka a Estambul más los pagos, retirados en varios países, para el equipo de hasta 25 personas que durante medio año planificó la fuga, según un experto en seguridad privada que pidió no ser identificado.

Unos gastos que, según los cálculos del índice de multimillonarios de Bloomberg podrían haber reducido la fortuna de Ghosn en un 40% desde que fue arrestado hace más de un año en el aeropuerto Haneda de Tokio. Ahora se calcula que su fortuna es de aproximadamente 63 millones de dólares, por debajo de los 108 en el momento de su primera aparición ante los tribunales.

Misión imposible

En una conferencia de prensa de dos horas y media en Beirut el miércoles, Ghosn, de 65 años, proclamó repetidamente su inocencia contra las acusaciones de que subestimó sus ingresos y usó recursos de la empresa para beneficio personal, acusó a los fiscales japoneses, funcionarios del gobierno y ejecutivos de Nissan Motor de conspirar para derrocarlo, e insistió en que limpiaría su nombre.

"Estoy acostumbrado a lo que llamas misión imposible", dijo en respuesta a las preguntas de los reporteros. "Puede esperar que en las próximas semanas lleve a cabo algunas iniciativas para decirle cómo voy a limpiar mi nombre". Esas iniciativas podrían incluir un libro. Ghosn planea publicar la historia de su arresto, según ha publicado la emisora pública japonesa NHK.

Millones en pagos no recibidos

Su caída, no obstante, ya le ha hecho perder millones. El año pasado Nissan canceló su plan de pensiones y su paquete de opciones sobre acciones. Renault ha cancelado los pagos ligados a un acuerdo de no competencia firmado en 2015 y otro plan de opciones sobre acciones ligado a su permanencia en el grupo. Además, muchos de los cargos que afronta en Japón están vinculados a los pagos de su plan de jubilación, que suman más de 125 millones de euros que aún no ha cobrado.

Los cargos hasta ahora pueden ser solo el principio de otras acusaciones. Las investigaciones francesas que examinan el posible mal uso por parte de Ghosn del dinero de Renault para organizar fiestas y pagar tasas de consultoría se encuentran en una etapa preliminar. El ex ejecutivo de automóviles también acordó pagar un millón de dólares (unos 900.000 euros) para resolver una queja civil de la Comisión de Valores de EE UU (SEC), que dijo que no reveló adecuadamente los posibles pagos de jubilación, sin admitir o negar irregularidades.

En su conferencia de prensa, Ghosn afirmó que no había hecho nada malo al organizar un evento en el Palacio de Versalles para celebrar el 50 cumpleaños de su esposa en 2016. El mantenimiento del palacio está patrocinado por el gigante del motor, de titularidad parcialmente pública. La empresa ha informado a las autoridades de un posible "beneficio personal" de 50.000 euros a favor de Ghosn. En 2014 Ghosn celebró otra ostentosa fiesta temática en el palacio, con un coste de unos 570.000 euros.

El bufete de abogados de Ghosn en EE UU ha declinado hacer comentarios sobre las estimaciones de riqueza de Bloomberg o sobre el acuerdo con la SEC, al igual que el abogado libanés del ex ejecutivo. Nissan, además, estaría barajando iniciar acciones legales contra Ghosn en Líbano para recuperar el dinero que, según la empresa, usó de manera incorrecta. El fabricante de automóviles también está tratando de desalojarlo de la villa en Beirut a la que todavía tiene acceso. Nissan compró el inmueble por 7,8 millones de euros, según una persona familiarizada con el caso. "La fuga de Ghosn no afectará la política de Nissan de responsabilizarlo por la mala conducta descubierta durante la investigación interna", afirmó el martes la empresa con sede en Yokohama.

Las autoridades niponas, además, estarían intentando confiscar algunos de sus activos en Suiza, donde, según algunas informaciones, Ghosn opera con Julius Baer. Hace un año las autoridades de Zurich recibieron una petición de asistencia legal desde la Oficina del Fiscal de Distrito de Tokio, petición que fue después remitida a la fiscalía. La oficina del fiscal de Zurich no comenta la naturaleza de la solicitud o su estado.

En paralelo, la Interpol ha emitido, a petición de Japón, una orden de búsqueda, haciendo saber a otras autoridades policiales que el país lo considera un fugitivo. Los fiscales libaneses han dictado para el ex ejecutivo la prohibición salir del país y requisado su pasaporte francés, según el ministro de justicia Albert Sarhan.

En cuanto a los activos de Ghosn en Japón, su futuro inmediato no está claro. En la justicia penal japonesa los bienes de un acusado no pueden ser confiscados hasta que se llegue a un veredicto judicial, según Taichi Yoshikai, profesor de derecho en la Universidad de Kokushikan. Los activos solo pueden congelarse si están vinculados a ciertos tipos de delitos, relacionados principalmente con el crimen organizado, y si un juez determina que es probable que sean incautados en caso de un veredicto de culpabilidad, agregó.

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