Autoconsumo, la solución del ciudadano

Si queremos que los costes del sistema bajen, dejemos que los recursos distribuidos avancen

Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y la problemática ambiental en los últimos años ha tomado una nueva dimensión. Nos falta concienciación, pero la buena noticia es que tenemos la tecnología y las soluciones para descarbonizar nuestro sistema energético.

El modelo energético actual, basado en energías fósiles, es muy antiguo y no está diseñado para las necesidades de los ciudadanos de hoy en día. Se producen los gases de efecto invernadero, con el actual calentamiento global. Temperaturas cada vez más altas, con el consiguiente deshielo masivo. Incendios, grandes precipitaciones causando inundaciones, pérdidas de cosechas, etc. Son solo algunas de las terribles manifestaciones de una situación de crisis climática.

Es necesaria una transición hacia la descarbonización de nuestro modelo energético para alcanzar el objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, uno de los principales retos marcados por la Unión Europea. Entre otras medidas, hay que impulsar un nuevo sistema energético, basado en energías limpias.

Una parte importante de nuestra capacidad de descarbonizar el sistema corresponde a los esfuerzos de las administraciones locales, regionales y nacionales. Pero aún más importante es el trabajo de concienciación social por una inversión en energía solar y baterías, con un uso compartido de estos dispositivos, de manera que se pueda equilibrar el suministro de energía limpia de la red.

Los ciudadanos están listos y dispuestos a tomar medidas para impulsar el desarrollo un nuevo modelo. El sector residencial comprende gran parte del consumo de energía en nuestro país. Los hogares pueden generar energía solar en los tejados, almacenar y administrar la energía en baterías, conseguir agua caliente y calefacción con electricidad en lugar de combustibles fósiles, así como cargar vehículos eléctricos a partir de energías renovables.

El autoconsumo energético y las baterías inteligentes son la piedra angular para lograr un modelo de energía responsable más local, fiable y limpio. Las personas además de ser consumidores deben también poder producir, almacenar y compartir, siempre teniendo el control de su energía.

Debemos tener el coraje para rediseñar nuestro sistema energético de manera que esté centrado en las personas, para aprovechar la tecnología existente y la demanda de los consumidores de hoy. Soy optimista sobre nuestro futuro energético y medioambiental, si actuamos ahora. Estamos en el nexo de la descarbonización y la descentralización energética a gran escala utilizando tecnología avanzada y asequible para todos. El autoconsumo empondera al ciudadano que, por fin, puede impactar de forma directa en el cambio climático, generando una energía limpia, económica y sostenible, y pagando un precio justo por ella, independientemente de las subidas de las eléctricas. Si queremos que los costes del sistema actual bajen, dejemos que los recursos distribuidos avancen.

Daniel Fernández es cofundador de SotySolar y experto en autoconsumo