Entrevista Edmond de Rothschild

Benjamin Melman: “El gran riesgo de 2020 es subestimar la cercanía del fin de ciclo”

El director de inversiones del banco suizo apuesta por la deuda emergente y la Bolsa europea para un año que augura de ganancias mucho más modestas 

Benjamin Melman, director de inversiones de Edmond de Rothschild
Benjamin Melman, director de inversiones de Edmond de Rothschild

El año finaliza con un subidón de optimismo entre los inversores, una vez despejado el Brexit y con EE UU y China por fin en paz en su relación comercial, al menos de momento. Pero el director global de inversiones de la gestora de Edmond de Rothschild desconfía de la solidez y la continuidad de estas subidas de cara al próximo ejercicio, para el que prevé ganancias discretas.

¿Cuál es su asignación de activos para 2020?

Es una asignación muy equilibrada en términos de riesgo. No somos bajistas, pero no esperamos grandes rentabilidades. Sí rentabilidades positivas pero reducidas para la renta variable y para parte de la renta fija. Es fascinante lo que ha sucedido en 2019, ningún activo de riesgo ha perdido dinero gracias a la actitud proactiva de los bancos centrales. Pero el ciclo económico está más cerca de terminar, la economía tiende a la desaceleración y, lo más importante, pensamos que los bancos centrales pasarán del asiento delantero al trasero y no van a ser muy activos. Con los bancos centrales planos, los mercados permanecerán en una suerte de movimiento lateral.

¿Considera entonces que 2020 será el último año del ciclo de ganancias para la inversión?

Posiblemente, porque el ciclo se está acabando. Tampoco esperamos una recesión el próximo año, pero tememos ver señales de ralentización. Los márgenes empresariales se están contrayendo en las compañías del S&P, sus beneficios por acción han crecido solo por los programas de recompra, el nivel de apalancamiento es elevado y la Fed está cada vez más preocupada por ello. Hay plena confianza del consumidor estadounidense a día de hoy, pero hay más preocupación sobre el futuro. La tasa de ahorro es bastante alta. Por eso me pregunto por qué mucha gente espera una recuperación para el próximo año. Desde luego, puede haber una recuperación técnica porque en 2019, por ejemplo, el sector del automóvil ha sufrido un duro golpe y veremos un rebote en este sector. Pero en definitiva, estamos en la parte final del ciclo. Es por eso por lo que no somos alcistas para 2020.

¿Cuál cree que es el principal riesgo para el próximo ejercicio?

Subestimar la proximidad del final del ciclo. Puede que los inversores estén demasiado alcistas en sus perspectivas económicas. La lógica del mercado hoy es que si se ha evitado la recesión gracias a los bancos centrales, tiene que continuar la subida. Pero es una lógica muy frágil.

¿Dónde invertir entonces el año que viene?

No será una cuestión de asumir o no asumir riesgo, es más una cuestión de seleccionar el mejor activo, ver cuál tiene la mejor valoración o el mejor momentum. No será como en 2019, cuando todo activo de riesgo ha tenido un buen desempeño. En renta fija lo que más nos gusta es la deuda emergente y la deuda bancaria europea. Nos gusta la deuda emergente porque esperamos que la Reserva Federal va a ser neutral. Si quieres rentabilidad hay que prestar atención a América Latina, donde los problemas políticos ya están en precio. Y también nos gusta la deuda de Ucrania y Turquía. Las oportunidades están en deuda emergente y bancaria europea. Lo que no nos gusta es la deuda corporativa estadounidense, el apalancamiento es demasiado elevado.

¿Y en renta variable?

Puede ser posiblemente el año del regreso de los inversores a Europa. En renta variable, preferimos Bolsa europea a estadounidense. Europa es muy atractiva en términos de valoración, Estados Unidos ya lo ha hecho mejor durante mucho tiempo. Es cierto que hay muchos inversores internacionales que aún están fuera de la Bolsa europea. Ha habido demasiado riesgo político: Brexit, elecciones en Italia... Los inversores internacionales han infraponderado claramente la Bolsa europea. Pero pueden regresar a Europa el próximo año, claramente. Probablemente la principal razón para volver a la Bolsa europea es la estabilización del riesgo político, y la mayoría de Boris Johnson en las elecciones puede ser motivo para volver no solo a Bolsa británica, sino europea en general. La rebaja de incertidumbre en Reino Unido con el Brexit es buena para la inversión en Europa. Nos gusta la renta variable británica.

¿Las elecciones presidenciales en Estados Unidos supondrán un riesgo para Wall Street? ¿La política también puede ser motivo para salir de Bolsa de EE UU hacia Europa?

No creo que la política sea la única razón para salir de la Bolsa estadounidense. Por supuesto que se va a convertir cada vez más en una cuestión sensible para el mercado. Tenemos el impeachment y los caucus de Iowa, a principios de febrero. Otra cuestión es quién va a ser el candidato demócrata. Nadie sabe quién ganará las primarias demócratas, pero van a traer volatilidad al mercado. Están los candidatos centristas y market friendly (como Joe Biden o Michael Bloomberg), y otros que no lo son tanto como Elizabeth Warren o Bernie Sanders. No sé si Donald Trump logrará salir reelegido. Pero cuanto más centrista sea el candidato demócrata, menos opciones tendrá Trump de volver a ganar las elecciones a la Casa Blanca.

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