Política

Despejado el Brexit, Johnson afronta un mandato con varias cuestiones en el aire

El resultado garantiza un Brexit rápido pero se abre un período en el que se tendrán que definir aspectos como la relación comercial con la UE y un nuevo referéndum en Escocia

Periódicos británicos.
Periódicos británicos. AP

La aplastante victoria de los conservadores en las elecciones legislativas celebradas ayer en el Reino Unido, que otorga al partido del primer ministro Boris Johnson la mayoría absoluta más abultada desde 1987, con Margaret Thatcher al frente del partido, facilitará la salida ordenada del Reino Unido de la Unión Europea (UE) a finales de enero.

Y es que con este resultado electoral, Johnson podría sacar adelante el acuerdo de Brexit que pactó en octubre con Bruselas. Aun así los expertos creen que la incertidumbre no se resuelve del todo.

"Después del 31 de enero, Reino Unido entrará en un período de transición de statu quo hasta el 31 de diciembre de 2020 y negociará un acuerdo de libre comercio con la UE durante ese período. Esta transición puede extenderse, y creemos que así será. De lo contrario, a falta de un acuerdo, el Reino Unido abandonaría abruptamente el mercado único y la unión aduanera de la UE a finales del año que viene. Creemos que el período de transición se ampliará con el tiempo, con un acuerdo que probablemente se alcanzará a mediados del próximo año", explican desde Credit Suisse. 

En un informe, el banco de inversión suizo añade que el Primer Ministro Johnson ha propuesto un acuerdo de libre comercio al estilo canadiense con el UE donde el Reino Unido abandonaría su unión aduanera y su mercado único, lo que implicaría un Brexit bastante duro. "Pero el gran mandato personal que esta elección le da al primer ministro Johnson le da espacio para empujar a Brexit en una dirección más suave", agrega.

Es sólo el comienzo

La UE espera iniciar las negociaciones comerciales con Gran Bretaña en marzo, con lo que sólo quedaría 10 meses para llegar a un acuerdo y que sea aprobado por Londres y la UE,  incluidos los parlamentos de los Estados miembros. Los acuerdos comerciales con la UE suelen tardar años en concluirse, y pocos en Bruselas creen que el período de transición será lo suficientemente largo para sellar un trato con Gran Bretaña.

El período de transición puede prorrogarse uno o dos años, pero  Londres debe solicitar una prórroga para finales de junio.  La UE insiste en que no sellará un acuerdo comercial con una gran potencia económica, un vecino poderoso sin disposiciones sólidas que garanticen una competencia leal. Las demandas de la UE se centrarán en las normas medioambientales y laborales, así como las normas sobre ayudas estatales para garantizar que Gran Bretaña no pueda ofrecer en el mercado único del bloque a precios injustamente bajos, informa Reuters.

El enigma de Gran Bretaña es que estará bajo presión para aflojar normas sobre normas agrícolas y alimentarias para lograr un comercio bilateral  con los Estados Unidos, pero esto sería cruzar una línea roja para  la UE, que restringiría el acceso a su mercado para proteger a sus propios productores.

Pesca

La pesca es una cuestión espinosa porque los países de la UE ya no podrán operar en aguas británicas tal y como están ahora. Las dos partes negociarán probablemente las cuotas de pesca, ya que la UE actualmente lo hace con Noruega, donde los llamados totales admisibles de capturas son compartidos entre los países de la UE, pero los funcionarios dicen que esto será un proceso prolongado y potencialmente agrio.

Los diplomáticos de la UE dijeron que con una amplia mayoría en el parlamento, Johnson  puede que preste menos atención a sus propios Brexiteers de línea dura que quieren una división profunda  del bloque mientras negocia una relación futura.

También puede sentirse menos presionado para cumplir con sus obligaciones preelectorales. 
Se comprometieron a no prorrogar el período de transición más allá de 2020. Sin embargo, si Johnson no logra llegar a un acuerdo con la UE a finales del año que viene, y se niega a negociar más allá de su propia fecha límite, entonces el defecto legal seguiría siendo un divorcio en el que no hay trato. 

Referéndum en Escocia

Ha sido notable también el ascenso del SNP, el partido nacionalista escocés, obteniendo 52 de los 59 escaños que Escocia tiene en el Parlamento. La primera ministra escocesa Nicola Sturgeon ha declarado su oposición al Brexit para el país y ha recordado a Johnson que él tiene el mandato para sacar a Inglaterra de la Unión Europea, pero no a Escocia.

"Los resultados en el resto del Reino Unido son sombríos, yo no quiero un gobierno de mayoría conservadora, pero el hecho de que vaya a ser así subraya la importancia de que Escocia tenga la opción de elegir algo diferente", afirmó a la cadena BBC.

Agregó que reconoce que no toda persona que ha votado por el SNP respaldaría necesariamente la independencia, pero el haber elegido a su partido hace que la demanda de un segundo plebiscito reciba "un renovado, nuevo y reforzado mandato".

El SNP ha ganado trece diputados y se ha hecho con escaños hasta ahora defendidos por conservadores y laboristas e incluso ha arrebatado el asiento a la líder de los Liberales Demócratas, Jo Swinson.

Sturgeon ya ha dicho que tras los comicios enviará una carta al próximo primer ministro para solicitar formalmente la convocatoria de un plebiscito, después de que en 2014 el 55% rechazase la separación. 

Al frente de Downing Street se encontrará con Johnson, quien ha prometido que rechazará cualquier petición sobre un nuevo referendo con el argumento de que la cuestión quedó zanjada para al menos una generación hace cinco años.incertidumbre.

La voluntad de los votantes tampoco acompañó a la líder del Partido Liberal Demócrata británico, Jo Swinson, que defendió la permanencia del Reino Unido en el bloque comunitario y la revocación del artículo 50 del Tratado de Lisboa.

Swinson perdió su escaño en el Parlamento, al quedar por detrás de su rival del Partido Nacionalista Escocés (SNP) en su circunscripción, lo que le ha obligado a dimitir.

"Una ola de nacionalismo está arrasando tanto en Inglaterra como en Escocia. Para millones de personas en nuestro país, estos resultados van a producir temor y consternación, y están buscando esperanza", lamentó.


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