Mercados

Janet Mui: “La coalición en España puede afectar a la competitividad del país a largo plazo”

La economista de Schroders considera que el desempleo subirá y el crecimiento estructural español bajará por falta de reformas de calado

Janet Mui, economista de Schroders.
Janet Mui, economista de Schroders.

Janet Mui, economista de Schorders, recibe a Cinco Días en la sede central de la empresa, en Londres, en una pequeña sala con vistas a la City. El centro financiero británico aguarda a un Brexit que parece más próximo a suceder “con acuerdo”, concede Mui. Mientras el país se prepara para las elecciones de diciembre, España, que acaba de salir de las suyas y crece por encima de la media de la eurozona, ha conocido en la semana de esta entrevista el acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Podemos.

¿Qué implicaciones tendrá para la economía española un posible gobierno de izquierdas, que necesita apoyos adicionales para sacar adelante unos nuevos presupuestos y evitar otra prórroga?

De acuerdo con las promesas de estos partidos, que quieren subir impuestos e invertir en la economía, puede ser positivo para el crecimiento a corto plazo. Pero tendría un impacto negativo en el déficit presupuestario y eso puede crear tensión con la UE. Van a derogar la reforma laboral previa y, de hecho, suspenderán otras reformas anteriores, y esto es negativo en el largo plazo. Puede aumentar el desempleo y el crecimiento estructural será menor. También puede afectar a la competitividad de España por la falta de reformas estructurales.

Sin embargo, España está capeando la desaceleración con tasas de crecimiento del PIB mayores que la media de la eurozona. ¿Puede mantener ese ritmo?

Debemos mirar el mercado de bonos. Si el coste del préstamo va a ser más alto porque los inversores se muestran preocupados por la situación política, entonces puede tener consecuencias. También si se rompe la coalición, pero la tasa ahora es baja y los inversores no están preocupados.

Donde hay mayor preocupación por parte de los mercados es en la guerra comercial. China y Estados Unidos se aproximan a un principio de acuerdo. ¿Piensa que el acercamiento es creíble?

No es demasiado creíble. China quiere una retirada completa de las tarifas por parte de EE UU y no que se retrasen. Trump estaría feliz de retrasar las tarifas, por lo que no nos sorprendería esa demora, que es mejor que nada, pero el tipo de acuerdo que están buscando los mercados es difícil de conseguir.

¿Cabe esperar un cambio en la postura del presidente Donald Trump?

Puede conceder algunas demandas chinas, pero no retroceder por completo. Hay que tener en cuenta que los mercados de valores en EE UU están cotizando en niveles de récord, el mercado laboral está fuerte y Trump ha tenido éxito en el manejo de la economía. No veo por qué debe mostrarse débil en la negociación con China.

Trump estaría feliz de retrasar las tarifas a China, pero no de retirarlas, por lo que no nos sorprendería la demora

¿Qué efectos tiene el alargamiento de ese conflicto en la Unión Europea?

Es evidente que en el último año la debilidad de la economía de la eurozona se debe sobre todo a Alemania. Pensamos que la víctima del conflicto comercial es la eurozona y particularmente Alemania, aunque también Japón, Corea del sur y los países expuestos al ciclo comercial mundial. Por ejemplo, el 17% del PIB manufacturero alemán se expone cada vez más a la desaceleración china, porque cada vez exporta más a ese país.

El escenario del Brexit duro se ha diluido. ¿Cómo esperan que evolucionen las inversiones?

Desde el referéndum hemos visto que la inversión en Reino Unido ha bajado significativamente. Con un Brexit con acuerdo parte de la inversión volverá, aunque otra parte se perderá. Pero este solo es el primer paso del Brexit y todavía hay que negociar el acuerdo comercial actual. Los inversores internacionales estarán sujetos a la inseguridad de los movimientos de la libra esterlina. La divisa se recuperará pero no a los niveles previos y los inversores no despejarán por completo las dudas por el riesgo de la libra solo porque exista un Brexit acordado.

Reino Unido se acerca a las elecciones con un crecimiento bajo del PIB, del 0,3% en el tercer trimestre. ¿Cómo va a evolucionar? 

El crecimiento en Reino Unido será débil. El dato del tercer trimestre es positivo, pero si miras la estadística mes a mes, en agosto y septiembre se contrajo. La dinámica no es buena y tampoco lo son los principales indicadores. Los últimos datos de empleo muestran recortes de puestos de trabajo y el indicador de comercio está débil.

La eurozona en su conjunto muestra fragilidad. ¿La prolongación de los tipos cero del BCE ha hecho que la medida pierda algo de la efectividad que buscaba?

Honestamente, no pienso que tengan gran impacto. Los tipos de interés ya eran bajos e incluso negativos. La debilidad de Europa viene por la incertidumbre en trono al comercio. Aunque los tipos de interés bajos no ayudan a empujar la economía real, al BCE no le queda otra opción.

La presión del BCE a países con superávit presupuestario para que aumenten su gasto, como Alemania y Países Bajos, ¿puede ayudar a la economía del resto de países del bloque?

Depende de cuánto dinero gasten. Si no es mucho, no ayudará demasiado a otras economías europeas. Y resulta muy improbable que gasten mucho. No albergamos esperanzas en el estímulo fiscal europeo.

¿Y en avanzar hacia un instrumento fiscal que unifique los criterios de los países miembros?

Somos escépticos porque políticamente es muy difícil. Cada país de la eurozona tiene sus propios problemas y tasas de crecimiento diferentes, y hay países con déficit presupuestario y otros con superávit. Estos últimos dudo que quieran financiar a los países deficitarios. No pensamos que vaya a suceder en un futuro próximo.

¿De qué manera están afectando al sector bancario las últimas medidas de Mario Draghi al frente del BCE?  

En términos de préstamos, los bancos en la eurozona han seguido prestando créditos y lo seguirán haciendo, fundamentalmente, porque tienen demasiada liquidez. Los bancos respondieron en una encuesta del BCE sobre préstamo de créditos que los tipos negativos están mermando sus beneficios. Por esta razón asistimos a despidos en muchos grandes bancos, que se ven obligados a hacer cambios estructurales en su modelo de negocio, porque los tipos negativos van a continuar. 

Los mercados han crecido en 2019. ¿Puede invertirse esa dinámica en lo que queda de año?

Los mercados han dado buenas noticias últimamente. La extensión del Brexit y cierto optimismo en la batalla comercial han permitido una recuperación. Además, aunque existe cierta vulnerabilidad, Europa ha evitado la recesión. No veremos muchas más ganancias en los índices europeos pero no encontramos motivos para una corrección en los mercados.

En este entorno económico, ¿dónde recomienda invertir?

Nos gusta el mercado estadounidense. Sobre todo por su exposición al sector tecnológico. Los beneficios de las tecnológicas están creciendo y generan flujos de caja. Además, el país está fuerte económicamente. También hemos mejorado la perspectiva de Reino Unido por el alejamiento del Brexit duro. 

Bruselas pide a Holanda y a Alemania que inviertan su superávit

La Comisión Europea pidió el pasado miércoles a Alemania y a Holanda que utilicen sus superávit presupuestarios para impulsar la inversión. Bruselas reconoce que ya lo están haciendo, pero que cree que podrían hacerlo de forma más activa. 

Bruselas anunció que entre los países que están en línea para cumplior el Pacto de Estabilidad y Crecimiento se encuentran Alemania y Holanda. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovivi, subrayó que una política presupuestaria más expansiva es una "buena noticia" tanto para esos dos países como para el conjunto de la zona euro.

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