El PSOE ligará las pensiones al IPC hasta que el Pacto de Toledo decida

Su programa recoge una reforma de la financiación autonómica, la fijación de tributos mínimos en los municipios y que estos reinviertan su superávit

El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez.
El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez.

El PSOE ha publicado este miércoles su programa electoral para los comicios generales del 10 de Noviembre, la sexta versión de propuestas que el partido pone sobre la mesa en lo que va de año y que bebe mayoritariamente de los textos anteriores. Incluye, eso sí, algunas novedades.

En primer lugar, el Gobierno se compromete a proponer al Pacto de Toledo medidas que garanticen el carácter público del sistema de pensiones y permita su actualización anual con el IPC para conservar la capacidad adquisitiva de sus beneficiarios.

Hasta que ese pacto se alcance, sin embargo, el PSOE promete que “seguirá actualizando las pensiones” anualmente respecto a la variación del indicador de precios de consumo, lo que en la práctica supone que esta será la regla en la legislatura. Para 2020, Sánchez ya anticipó que planea aprobar en diciembre un nuevo alza ligada a la inflación si bien, como adelantó este diario, es previsible que la misma no alcance el 1%. Según se informó a Bruselas, será del 0,9%.

La otra gran novedad la ha ofrecido el propio Sánchez que, más allá de un programa que se limita abogar por una reforma de la financiación autonómica, avanzó su plan de “armonizar” entre regiones impuestos como Sucesiones y Donaciones para evitar el “dumping fiscal” (competencia desleal) de comunidades como Madrid. La medida, aclaró el candidato en Antena 3, se dirigiría solo a “grandes patrimonios, no a la clase media”.

Por alusiones, el Ejecutivo de Madrid, que lidera Isabel Díaz Ayuso, replicó luego que sus rebajas fiscales han ahorrado 48.000 millones de euros a sus vecinos desde 2004, con la menor tributación de IRPF para rentas bajas, y recibiendo solo el 23,3% de lo que recauda.

En paralelo, el plan socialista pasa por revisar la financiación municipal para permitir a los ayuntamientos reinvertir su superávit y fijar “tributos propios mínimos”, sin perjuicio de otros estatales y autonómicos.

Más allá de esta mención, el programa del PSOE resulta vago en sus propuestas tributarias. Aunque aboga por una reforma fiscal que "permitirá superar en España la anomalía de la escasa tributación de las grandes corporaciones, así como del sector financiero y de las grandes empresas tecnológicas, y la insuficiente e ineficaz fiscalidad ambiental", ya no hay mención expresa a las tasas Google, Tobin, al tipo mínimo del 15% en Sociedades o al incremento sobre Patrimonio que se plantearon en el pasado.

El PSOE defiende, en todo caso, que su propuesta permitirá acercar al país a los niveles de recaduación del entorno, aportar "mayor justicia fiscal" y sí recoge medidas de lucha contra el fraude, como la ampliación de la lista pública de morosos con Hacienda para incluir a los responsables solidarios y rebajar el umbral de quienes aparecen de un millon de deuda a 600.000 euros.

La propuesta, eso sí, no hace mención alguna a cambios en el IRPF, después de que los socialistas renunciaran a imponer subidas del tipo para rentas de más de 130.000 euros, como incluyeron en su Plan Presupuestario de 2019, alegando que era una petición de Podemos.

Ajuste de cuentas con Podemos

De hecho, el PSOE sí que aprovecha el programa para saldar cuentas con el partido de Pablo Iglesias. “La posibilidad de que el PSOE liderase el Gobierno de España se ha visto frustrada, además, por las graves discrepancias con Unidas Podemos (UP), nuestro potencial socio preferente, que no aceptó apoyar a un Gobierno socialista abierto a independientes consensuados con UP, ni de coalición, en la que habrían tenido una vicepresidencia y tres ministerios, ni mucho menos con base en un acuerdo programático profundo y con garantías, siguiendo un modelo análogo al experimentado con éxito en Portugal”, reza en su introducción.

“Lamentablemente, la eventual incorporación de UP al Gobierno de España habría impedido una respuesta coherente y ajustada a nuestros principios constitucionales, en particular en relación con el reto secesionista en Cataluña”, agrega el texto, que promete diálogo con el Govern pero descarta la celebración un referéndum de autodeterminación.

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