La casa que modernizó la arquitectura en España en los 50

El Museo ICO recoge el concepto de edificación mediterránea, que revolucionó una época

arquitectura
Casa de Francisco Bassó y Joaquim Gil.

Cambió el modelo de casa y modernizó la arquitectura española, también la italiana, en los años cincuenta. El concepto de casa mediterránea enlaza a los dos países con algo en común: el Mediterráneo. Y los arquitectos empiezan a trabajar en torno al concepto de vivir un espacio integrado en los elementos de su contexto: el mar, el paisaje, la naturaleza y las personas que lo habitan. Todo esto se recoge en la exposición Imaginando la casa mediterránea. Italia y España en los años 50, inaugurada este miércoles en el Museo ICO, está comisariada por Antonio Pizza y organizada por la Fundación ICO.

La muestra enfoca el tema de la casa mediterránea en un momento histórico en el que se establecen entre estos dos países fuertes vinculaciones e intercambios; relaciones centradas en la superación de los fracasos arquitectónicos de antaño, gracias a la recuperación de unos valores autóctonos, propios de latitudes más meridionales.

A partir del 1949, en un clima de oscurantismo local, la presencia de algunas figuras internacionales en España fue decisiva para dar un giro a la arquitectura local: el italiano Gio Ponti (1891-1979) y el italo-suizo Alberto Sartoris (1901-1998) al que habrá que añadir el papel decisivo, desde un punto de vista ideológico y existencial, del austríaco Bernard Rudofsky (1905-1988), no solo introducen un aire de modernización cultural, sino que se sirven del mediterraneismo como vehículo principal de renovación arquitectónica.

Casa de Peter G. Harnden y Lanfranco Bombelli, Villa Gloria en Cadaqués.
Casa de Peter G. Harnden y Lanfranco Bombelli, Villa Gloria en Cadaqués.

Estos autores se convertirán así en los principales trasmisores de una peculiar idea de arquitectura moderna, que recogieron bien sus homólogos españoles-, en la que adquieren relevancia el respeto por las potencialidades ambientales del sitio junto con una recuperación actualizada de la tradición arquitectónica, configurando el paisaje como tema de proyecto.

Casa Ugalde de José Antonio Coderch y Manuel Valls en Caldes d'Estrach.
Casa Ugalde de José Antonio Coderch y Manuel Valls en Caldes d'Estrach.

Finalmente, en la década de los cincuenta, el proceso de reincorporación de la arquitectura española en el debate internacional se hará en concreto a través de dos paradigmas principales: el interés por lo popular –fuera ya de los cánones del pintoresquismo– y una inédita aproximación a la genialidad de Gaudí, incomprendida y marginada durante largo tiempo, mediante un proceso de reconsideración que se llevará a cabo tanto desde Italia como desde España.

La exposición presenta proyectos (croquis, dibujos, obras y fuentes de información, en su mayoría inéditas) de los años 50 de arquitectos españoles y extranjeros: Francisco Juan Barba Corsini, Bassó y Gili, Bohigas y Martorell, Antonio Bonet Castellana, Coderch y Valls, Correa y Milá, Luigi Cosenza, Carlos de Miguel, Harnden y Bombelli, Gio Ponti, Josep Pratmarsó, Bernard Rudofsky y Josep M. Sostres.

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