Anfac eleva al 4% la previsión de caída en las ventas para 2019

Este domingo entra en vigor la nueva normativa de emisiones

La antigüedad del parque impide que las mejoras lleguen al mercado

Coches
Fila de coches estacionados en una calle de Madrid. Cinco Días

Los fabricantes de coches no esperan que la nueva normativa para la medición de emisiones, que entra en vigor este domingo, vaya a tener un impacto en las matriculaciones, como el que tuvo hace un año la puesta en marcha de la WLTP.

No obstante, Anfac, la patronal de las marcas, prevé para el cierre del año una caída de las ventas del 4%, lo que supone un empeoramiento de la estimación anterior, dada en julio, que cifraba el declive en un 3%.

La caída del 4% dejaría el mercado en alrededor de 1,2 millones de coches frente a los 1,3 del año pasado. Anfac achaca esta tendencia a las dudas creadas en los consumidores por las restricciones al diésel, la dispersión geográfica de las políticas de movilidad y la incertidumbre sobre cuál de las tecnologías disponibles ahora mismo acabará imponiéndose.

A estas incertidumbres se suman los cambios estructurales que se producirán a largo plazo como consecuencia del envejecimiento de la población, que reducirá el número de conductores, y la tendencia de los jóvenes a postergar la obtención del carné ante la proliferación de aplicaciones que facilitan el uso del transporte público y del coche compartido.

Lo único claro de momento es que la UE ha reforzado sus controles para obligar a los fabricantes a sacar coches cada vez más limpios y evitar, de paso, nuevos escándalos como el de los motores trucados de Volkswagen.

El último paso en esta dirección es la entrada en vigor este domingo de la nueva normativa Real Driving Emissions (RDE) para la medición de las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) de los vehículos en condiciones reales de conducción y no solo en laboratorio.

Las marcas han invertido 50.000 millones en los últimos cinco años para reducir el impacto ambiental de los vehículos

En una nota conjunta, Anfac, Aniacam, Faconauto y Ganvam aclararon que el “RDE no sustituye al WLTP”, sino que lo complementa. La puesta en marcha del ciclo de homologación WLTP en septiembre de 2018 llevó a los concesionarios a disparar sus matriculaciones tácticas en los meses previos, sobre todo agosto, para liquidar el stock que no cumplía con la nueva norma, lo que después provocó distorsiones en el mercado. En esta ocasión no se espera el mismo efecto.

“El impacto será limitado porque la mayor parte de las homologaciones se empezaron a realizar en septiembre del año pasado y quedarían pocos coches sin homologar para RDE”, precisan desde Anfac.

Más bien, destacaron que la industria ha invertido en los últimos cinco años más de 50.000 millones de euros en mejorar el impacto ambiental de los vehículos. Sin embargo, alertaron de que el progresivo envejecimiento del parque automotor, con 12 años de media, impide que estos avances lleguen a las carreteras.

“La verdadera causa del empeoramiento de la calidad del aire de las ciudades proviene del envejecimiento de los vehículos en circulación”, dijo Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac.

La norma más exigente del mundo

La norma RDE que entra en vigor este domingo es la primera de todo el mundo que se lleva a cabo de forma directa en carretera y que pretende medir y controlar las emisiones de NOx y de partículas en condiciones reales de conducción.

No obstante, las patronales afirman que en los últimos 15 años la industria del automóvil ha reducido las emisiones de NOx y otras partículas de los motores diésel gracias a la innovación tecnológica. Los nuevos filtros, aseguran, “son altamente eficientes y eliminan el 99,9% de las partículas, incluyendo las ultrafinas”. De modo que las emisiones de NOx de los vehículos se han reducido un 84% desde 2004.

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