Ingenio en tiempos de crisis medioambiental

La producción global de plásticos se ha disparado en los últimos 50 años

El último informe de WWF señala que en el Mediterráneo hay 600.000 toneladas de plástico, una cantidad absolutamente exagerada que pone en peligro no solo los ecosistemas marinos y el medio ambiente, que ya es alarmante, sino también nuestra propia salud. ¡Nos comemos el equivalente a una tarjeta de crédito cada semana!

Afortunadamente, la concienciación sobre la producción y el reciclaje del plástico virgen es cada día mayor y resulta esperanzador ver cómo no solo los consumidores de manera independiente están buscando alternativas al uso del plástico virgen, sino que nacen proyectos basados en el consumo responsable y la producción sostenible. Sin embargo, la situación a la que hemos llegado es tan sumamente extrema para el planeta que se necesitan soluciones que implican un cambio radical de nuestra manera de consumir, y lo más importante, de nuestra manera de producir.

Según datos de Greenpeace, la producción global de plásticos se ha disparado en los últimos 50 años, tanto que en los últimos diez hemos producido más plástico que en toda la historia de la humanidad. Es aquí dónde está el verdadero problema, en la incapacidad de las empresas productoras más grandes del mundo de cambiar su modelo de fabricación. Sin embargo, es por aquí por dónde tiene que pasar sí o sí la respuesta.

El modelo de producción y comercio actual necesita volver a definirse, y esta nueva definición debe de llevar implícita la incorporación de la economía circular como parte indiscutible del sistema en la que todos los actores sean partícipes, desde el productor hasta el consumidor.

Por supuesto, la innovación tiene un papel crucial en este terreno, y es por eso que a partir de ahora todo nuestro ingenio deberá responder a la pregunta: ¿Cómo podemos aprovechar los residuos que ya están en circulación?

Compañías de la talla de Inditex, Iberdrola o Acciona ya lo están haciendo. Ocupan los puestos 54 y 61, respectivamente, en el ranking Global 100 Most Sustainable Corporations in the World, siendo las únicas empresas españolas que se cuelan en esta lista elaborada por el medio Corporate Knights.

Si gigantes empresariales como estos han apostado por respetar el medio ambiente, probablemente hay esperanza para el resto. Si todas las empresas utilizasen materiales más sostenibles, o reutilizasen/reciclasen el plástico virgen se lograría un avance sin precedentes hacia el objetivo de eliminar el plástico virgen de nuestros hábitos y de nuestro hábitat.

Suele decirse, si no puedes con el enemigo, únete a él; pues en este caso se trata de dar una y otra vida al enemigo. Es decir, recoger todo el plástico virgen que se pueda y reciclarlo para ir evitando la necesidad de crear más plástico virgen y, a la vez, contribuir a evitar que el excedente de plástico termine en el mar.

Un pequeño gesto de cada uno de nosotros, puede convertirse en una gran revolución. ¿No les parece?

Álvaro Salmerón es Cofundador y director general de Relevo

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