Jerash, un pequeño trozo de Roma en Jordania

El segundo destino más visitado del país después de Petra estuvo oculto durante siglos bajo la arena del desierto

Posee las ruinas romanas más impactantes y mejor conservadas de Oriente Medio

Jerash
La plaza Oval de Jerash, en Jordania.
Jerash (Jordania)

Entrar en Jerash, la antigua Gerasa, una ciudad que llegó a tener cerca de 20.000 habitantes, es viajar en el tiempo, es casi como adentrarse en la antigua Roma.

Situada en las colinas de la bíblica Gilead, salpicadas de olivos e higueras, Jerash es una de las diez urbes que conformaban la Decápolis, el conjunto de ciudades comerciales que se extendían en la frontera oriental del Imperio romano, en los territorios que actualmente ocupan Jordania, Siria, Israel y Palestina.

En el tramo que comunicaba Petra con Damasco, Jerash ocupaba un lugar clave en el Camino de los Reyes, una ruta comercial de vital importancia que unía el Nilo con el Éufrates cruzando la península del Sinaí y el Levante mediterráneo.

Fundada por los sucesores de Alejandro Magno y construida en su mayor parte entre el final del siglo I a. C. y el siglo II d. C., la ciudad tuvo su máximo esplendor tras su incorporación a los dominios de Roma.

Impresiona ver el buen estado de las columnas del templo de la diosa Artemisa, la grandeza de la plaza Oval o la acústica del teatro

Fue cuando se diseñó el plano básico de lo que conocemos hoy: un trazado de columnas que se extiende de norte a sur, atravesado por dos calles laterales; un templo dedicado a Zeus frente a la plaza Oval, la expansión del templo de Artemisa y la construcción de su gran teatro al sur.

Historia viva

La historia parece revivir en este grandioso complejo de ruinas. Los monumentos más importantes de Jerash siguen en pie. Impresiona ver el buen estado de las columnas corintias del templo dedicado a la diosa Artemisa, la acústica del Teatro del Sur o la grandeza de la plaza Oval.

Arco de Adriano
Arco de Adriano.

Empezamos el recorrido en el Arco de Adriano, un arco del triunfo construido para celebrar la visita del emperador y honrar al artífice de la prosperidad de la que disfrutó Jerash durante su reinado. Cerca se encuentra el hipódromo, un enorme estadio de más de 245 metros de longitud y 52 de ancho y un aforo para 15.000 espectadores, que en aquellos tiempos podían contemplar carreras de cuadrigas y otros deportes. Es el edificio más grande.

Levantada en el siglo I d. C., la plaza Oval conectaba el Templo de Zeus con la avenida principal. Esta espaciosa plaza, pavimentada con las piedras originales, está rodeada por una ancha acera y un conjunto de columnas jónicas del siglo I d. C.

La antigua Gerasa formaba parte de las diez urbes de la Decápolis, que se extendían en la frontera oriental del Imperio romano

En el centro hay dos altares y una fuente del siglo VII d. C. No está claro cuál era su función, pero lo cierto es que las 56 columnas que la rodean hacen que sea uno de los lugares más espectaculares de Jerash.

Saliendo de la plaza se alcanza el grandioso cardo maximus o avenida de las Columnas, de 800 metros de longitud. Con un mercado cubierto donde se organizaba el comercio, fue el centro de Jerash. Ocupa la principal vía y aún se pueden observar las huellas de los carruajes en el pavimento. Un sistema subterráneo de alcantarillado recorre la avenida y los orificios, visibles, situados regularmente a los lados de la calle canalizaban el agua de la lluvia hacia los desagües.

Siguiendo hacia el norte se encuentra el templo consagrado a la diosa Artemisa, uno de los mayores santuarios de Jerash. Hoy en día quedan 11 de las 12 columnas corintias que lo componían, pero según los libros de historia lo más impresionante del templo eran sus bellas estatuas, desafortunadamente de­saparecidas.

Templo de Artemisa
Templo de Artemisa.

También en la avenida de las Columnas se encuentra el Templo de Dionisio, del siglo II, reconvertido dos siglos más tarde en una iglesia bizantina, conocida posteriormente como la catedral. En la parte superior está situado el santuario de Santa María, con una inscripción dedicada a la Virgen María.

Guía del viajero

Jerash

¿Cómo llegar? Desde Ammán hay autobuses que salen de la estación de Abdali que tardan algo más de una hora. Para la vuelta hay que tener en cuenta que a partir de la 17 horas no hay servicio. Otra opción, mucho más cómoda, es ir en taxi.

¿Cuándo ir? Se puede visitar durante todo el año, pero Jordania es un país muy caluroso en verano, y hay muy pocos lugares para protegerse del sol en Jerash, salvo, puntualmente, en los teatros o en algún templo. Por eso, conviene llegar temprano.

Teatros

En Jerash hay dos teatros. El más grande, el del Sur, con capacidad para 3.500 espectadores, tiene una acústica extraordinaria, amplificada por los nichos de la base del podio, que hace de caja de resonancia.

El Teatro del Norte se construyó en el año 165 d. C., tenía originalmente solo 14 filas de asientos y se utilizaba para pequeñas representaciones, reuniones del consejo de la ciudad, etc. Años más tarde se duplicó su tamaño hasta alcanzar su capacidad actual, un aforo de 1.600 personas. El teatro cayó en desuso en el siglo V y muchas de sus piedras se extrajeron para construir otros edificios.

Paseando por la vieja Jerash es inevitable imaginar cómo debió ser la vida allí hace más de 2.000 años, con el centro abarrotado de tiendas y edificios espectaculares. Para completar la visita, a la que hay que dedicar, al menos, una mañana, es recomendable visitar el Museo Arqueológico, que está en la propia ciudad.

Festivales de verano en marcos incomparables

Festival de Jerash
Actuación durante la edición 2018 del festival.

Marce Redondo

Como cada año desde que en 1981 la reina Noor Al Hussein lo inaugurara, el Festival de Jerash se convertirá, durante el próximo mes de julio, en un gran escaparate para artistas, jordanos e internacionales, de todas las disciplinas culturales y artísticas.

Es un acontecimiento cultural para la ciudad y el país, una muestra viva de música, teatro, ballet y exposiciones; también la artesanía local ocupa un lugar destacado dentro de las actividades del festival: alfombras beduinas, joyas, bordados...

Durante los días que se celebra esta convocatoria festiva, la ciudad entera se transforma. A partir de las 20.30 horas, cuando la temperatura se hace más agradable, los espectáculos acaparan la noche de Jerash, en un ambiente sugestivo con el maravilloso marco de las ruinas romanas.

Las calles, plazas y teatros, engalanados de forma especial para la ocasión, proporcionan escenarios únicos para acoger estas representaciones. Más información en ­www.jerashfestival.com.jo.

Otro festival, en este caso de música, Al Balad, llega a Ammán un año más. Entre los días 23 y 29 de junio se celebrará esta convocatoria que reúne, desde 2009, a los amantes de la música de la región.

Cada dos años, el centro de la capital jordana se llena de música durante una semana para dar a conocer a artistas innovadores del mundo árabe que producen una música diferente.

Pero, como ocurre en Jerash, no solo los espectáculos son los protagonistas, también lo es el lugar donde se celebra, el teatro romano, el Odeón, con capacidad para 500 personas.

La capital jordana, denominada en época romana Filadelfia, también formaba parte de la Decápolis, y merece la pena hacer una parada antes de iniciar un recorrido por el país, que tantos atractivos guarda. Más información: http://al-balad.org/.

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