El mercado laboral mantiene su vigor pese a la desaceleración

El Gobierno que salga de las elecciones deberá cuidar que el patrón de crecimiento y creación de empleo sea sostenible

La publicación de los datos de una Encuesta de Población Activa (EPA) a solo tres días de unas elecciones es material potencialmente inflamable que se presta a todo tipo de lecturas e interpretaciones. Pese al aumento del paro en 49.900 personas y la destrucción de 93.400 empleos en el primer trimestre, íntegramente atribuibles a motivos estacionales, las cifras dadas a conocer ayer muestran un mercado de trabajo dinámico que resiste mejor de lo esperado la desaceleración económica, en un momento en que el crecimiento ha frenado en seco en nuestros principales socios comerciales y el precio del petróleo ha escalado con fuerza.

A esa conclusión se llega cuando se comparan tanto las cifras interanuales como las desestacionalizadas. En los últimos 12 meses, el empleo ha aumentado en 596.900 personas, la mayor creación de empleo en un año desde 2007, por encima incluso de los mejores momentos de la recuperación. El paro ha descendido en ese periodo en 441.900 personas, un 11,64%, con lo que la tasa de paro se sitúa en el 14,7%, dos puntos menos que hace un año y el nivel más bajo en un primer trimestre desde 2008. Y si el análisis se centra solo en el primer trimestre del año, pero con cifras desestacionalizadas, tanto los datos de creación de empleo como de reducción del paro también son buenos. En el primer trimestre de este año, por otro lado, se ha destruido menos empleo que en el del año pasado pese a las alertas sobre el impacto que podría tener la fuerte subida del salario mínimo interprofesional.

Hay otros datos positivos encerrados en la EPA, como el aumento de empleos indefinidos, que marcan un máximo histórico, y la concentración de la creación de nuevos puestos de trabajo en empleos a tiempo completo y en asalariados. Pero también hay algunos datos negativos, como el aparente deterioro de la productividad y el hecho de que prime la creación de empleo en la construcción frente a la industria. Por este lado, el patrón de crecimiento económico se está deteriorando en un momento en que la política monetaria es enormemente expansiva, quizá más incluso de lo que necesitaría la economía española.

Todo apunta a que el ritmo de creación de empleo puede haber tocado máximos en términos interanuales. Lo previsible es que baje el ritmo. Lo importante es cuidar (con reformas y políticas de estabilidad) que el patrón de crecimiento y creación de empleo sea sostenible. Será una tarea prioritaria para el Gobierno que salga de las urnas este domingo.

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