Ferrovial se suma a Vinci y Atlantia en el interés por los aeropuertos de París

Macron, con el Senado en contra, planea entregar ADP en concesión por 70 años

El concurso está valorado entre 8.000 y 10.000 millones

Vista aérea de la terminal 1 del aeropuerto París-Charles de Gaulle.
Vista aérea de la terminal 1 del aeropuerto París-Charles de Gaulle.

El primer gestor privado español de aeropuertos, Ferrovial, quiere estar en la línea de salida cuando se lance definitivamente la privatización de la francesa Aeroports de Paris (ADP). Será la operación de mayor calado en el sector aeroportuario tras la venta de la británica BAA, precisamente a Ferrovial (2006), y por delante de la OPV de Aena, por la que el Estado ingresó 4.200 millones en 2015.

El Gobierno galo intenta sacar ADP en concesión por un plazo de 70 años, con lo que calcula que captará entre 8.000 y 10.000 millones. El grupo cuenta con una participación estatal del 50,6% y opera los aeropuertos parisinos Charles de Gaulle (segundo de Europa por pasajeros) y Orly (duodécimo), además de contar con 13 plazas internacionales entre las que destacan Estambul Atatürk, Santiago de Chile o Ankara Esenboga. El año pasado prestó servicio a 151 millones de pasajeros, con Charles de Gaulle (72,2 millones) y Orly (33,1 millones) sumando 105 millones tras un alza del 3,8%.

El conglomerado que preside Rafael del Pino reconoce interés por el proceso y apunta que el calado de la inversión obligará a la formación de consorcios. Ferrovial, que sostiene que aún es pronto para entablar alianzas, ya estuvo en 2015 en la liza por los aeropuertos de Lyon y Niza. Y lo hizo formando equipo con el fondo Meridiam. En la actualidad trata de desinvertir en la división de servicios precisamente para centrarse en la gestión de infraestructuras.

El examen de la CE volverá a ser relevante ante la posibilidad de que acudan al concurso los mayores operadores de la UE

Con el aeropuerto londinense de Heathrow como gran referencia, Ferrovial coincide en su apetito por ADP con la francesa Vinci, que cuenta con 46 aeropuertos (195 millones de pasajeros en 2018), y la italiana Atlantia, al frente de Roma Fiumicino.

El área de Competencia de la CE, muy discutida por Alemania y Francia tras el vento a la fusión de los negocios ferroviarios de Siemens y Alstom, volverá a tener un difícil trabajo de supervisión en el caso de que cualquiera de estos gigantes se haga con los aeropuertos de París.

Mientras Ferrovial ha mantenido perfil bajo respecto a la gran concesión en ciernes, los consejeros delegados de Vinci y Atlantia, Xavier Hulliard y Giovanni Castellucci, respectivamente, han reconocido en los últimos días que tienen en el radar a ADP. Se trata, según explica un consultor especializado en el sector aéreo, de que no decaiga el interes del Gobierno de Emmanuel Macron por vender una parte relevante del capital o lanzar la concesión.

París-Charles de Gaulle gana atractivo, añade el experto, en un contexto de Brexit, “por el que Heathrow se verá afectado como hub entre Asia, Europa y Norteamérica”. También se especula con el interés de Macquarie, IFM y GIP.

La puesta en concesión, contemplada en el Proyecto de Ley sobre el Crecimiento y Transformación Empresarial, debe volver ahora a la Asamblea Nacional

Sombras sobre el proceso

Los planes de Macron de poner en manos privadas ADP, la gasista Engie y el grupo de loterías Française des Jeux, no están rodando por camino llano. El plan fue lanzado en junio de 2018 para crear un fondo para la I+D de 10.000 millones y recortar deuda pública. Y ha sido el Senado el que ha puesto todo tipo de reticencias.

Se prevé ahora un movimiento del Gobierno después de que la semana pasada votaran en contra de la privatización una amplísima mayoría de los senadores, 246 frente a 78, por motivos de soberanía y seguridad. La puesta en concesión, contemplada en el Proyecto de Ley sobre el Crecimiento y Transformación Empresarial, debe volver ahora a la Asamblea Nacional, donde recibió luz verde en octubre en primera lectura. Esta cámara tiene la última palabra y se espera que el ministro de Economía, Bruno Le Maire, defienda la venta.

Mientras avanza este proceso, el vehículo chino de inversión Casil va a soltar su 49,99% en el aeropuerto de Toulouse. Un porcentaje tasado en 500 millones que trata de colocar Lazard.

Una operación que se ha convertido en argumento contra la colocación de ADP. Touluse-Blagnac fue abierto al capital privado en 2015, con la entrada de Casil (Shandong High Speed Group y Hong Kong Friedmann Pacific) por poco más de 300 millones, y vuelve a ponerse en venta con la búsqueda de una plusvalía del 65%. Entre 2015 y 2018 la infraestructura ha subido de 7,6 millones de pasajeros a 9,6 millones, lo que sirve de justificación para el alza.

La compleja posición de Aena

Los rigores de ser empresa pública. Aena no desvelerá su posición respecto a ADP mientras no haya un lanzamiento en firme del proceso de concesión, aunque ve cómo sus principales competidores mueven ficha. La empresa que preside Maurici Lucena debe ser cauta para no influir en el debate político y generar rechazo: hay fuerte contestación a la cesión de los aeropuertos franceses al capital privado, y se vería inconcebible dejar un grupo estatal francés en manos de un grupo estatal español.

Posición dominante en las rutas a Suramérica. Con Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat como principales activos, Aena ejercería una fuerte posición de dominio en el sur de Europa y en destinos a Suramérica.

Air France-KLM. El holding franco-holandés tiene un 50% de su actividad en Orly y un 62% en Charles de Gaulle. Ambos aeropuertos son críticos para la conectividad de Francia.

Dividendos. ADP entrega 180 millones en dividendos al año. Los opositores a la concesión hablan de un ingreso al que el Estado no debe renunciar.

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