Necesitamos una verdadera política de transición energética

Hay que cambiar la regulación desde las instituciones internacionales y también a nivel local

Necesitamos una verdadera política de transición energética
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El cambio climático sigue un peligroso camino y los países no alcanzarán los objetivos establecidos en el Acuerdo de París. Los compromisos e iniciativas actuales son insuficientes; el progreso es demasiado lento y algunos países están reduciendo sus ambiciones. Pero la solución no puede ser solo nombrar y avergonzar a los emisores y sectores más contaminantes.
En primer lugar, se necesita una verdadera política de transición energética a nivel de las instituciones internacionales, así como a nivel local. Suecia y Dinamarca testifican que también es posible una transición con bajas emisiones de carbono, gravando las emisiones de carbono y reduciendo la carga fiscal global. Por lo tanto, la política tributaria también integra los desafíos climáticos reales.

Por otra parte, la alineación en un escenario de 2°C debe acelerarse mediante una integración más amplia de enfoques más innovadores y aún más controvertidos, como la captura y el almacenamiento de las emisiones de carbono. Se requiere tecnología así como I+D para asegurar que los países se alineen en torno a una trayectoria de 2°C.
Se debe reconsiderar la combinación energética. La reconocida Agencia Internacional de Energía ha incluido, entre los diversos escenarios energéticos, un escenario climático por primera vez en su informe de 2016. Este es el reconocimiento formal del cambio climático que afecta la demanda y la oferta de energía. Como Mark Carney, presidente del Banco de Inglaterra, ya habló sobre los riesgos ambientales durante su discurso en septiembre de 2015, hoy vemos que surgen algunas preguntas prudentes sobre una posible integración de los escenarios climáticos en las políticas monetarias de los bancos centrales.

Lo cierto es que gracias a una rápida disminución de costes, la energía renovable ha ganado terreno en la combinación de energía de hoy y en un horizonte 2020. El carbón se está convirtiendo en la oveja negra para los inversores y no es una solución viable y creíble en el caso de la intermitencia de la producción de electricidad renovable. De hecho, sus altos costes fijos y su riesgo de activos varados llevan al carbón a una muerte lenta pero segura. Ante este contexto sería positivo analizar los siguientes aspectos:

  • Todos los países podrían cerrar la brecha de los 2°C con tecnologías probadas. Boston Consulting Group analizó cómo combatir el cambio climático en siete grandes economías que representan en conjunto más del 60% de las emisiones globales. El resultado muestra que los países ya podrían cerrar más del 70% de la brecha de emisiones entre su trayectoria de emisiones actual y sus objetivos individuales de 2°C para 2050 gracias a las tecnologías probadas. Se requiere un esfuerzo adicional para lograr una trayectoria completa de 2°C (más del 20% de reducción adicional de emisiones). El informe de BCG analizó también las inversiones requeridas en porcentaje del PIB para alcanzar estos objetivos (de 1% a 2,2% del PIB, respectivamente, para China y Rusia con la trayectoria de tecnologías probadas, mientras que una alineación completa de 2°C requerirá un adicional de 1,5% del PIB anual para Estados Unidos y Alemania (hasta el 6,1% del PIB anual para Rusia).
  • Cambio climático: en el corazón del desafío social de nuestro desarrollo demográfico. El primer objetivo a lograr es garantizar la seguridad alimentaria de 9.000 millones de personas en 2050 en un entorno de cambio climático y en condiciones meteorológicas extremas. Parece que la cantidad de alimentos producidos podría abordar fácilmente las necesidades de calorías del planeta. Necesitamos pensar más en producir de una mejor manera en lugar de producir más. Esto lleva a una creciente demanda de alimentos de alta calidad en los que la tecnología juega un papel clave.
  • El desarrollo tecnológico: ¿la respuesta a todos los problemas? Desde la Primera Revolución Industrial, la tecnología ha sido una fuerza controvertida y divisoria de los avances tecnológicos. La introducción de la maquinaria de tejido dio origen a The Luddites, un grupo de tejedores ingleses en el siglo XIX que destruyeron la maquinaria de tejido como forma de protesta. Temían que el tiempo dedicado a aprender las habilidades de su oficio se desperdiciara cuando las máquinas reemplazaran su papel en la industria. Ludita se ha convertido en un término general que se utiliza para describir a las personas que no les gusta o se oponen a la nueva tecnología. Se pueden añadir otros riesgos a los desarrollos tecnológicos, junto al temor a la destrucción de empleos: el aumento de ataques cibernéticos y el abuso de datos personales. Sin embargo, los avances tecnológicos han llevado a importantes avances en diversas áreas, como la atención médica, la producción, el automóvil, la seguridad, etc. Podemos decir que las ventajas compensan los efectos secundarios. Nuestro enfoque no es el de los luditas, es más un enfoque constructivo y positivo hacia una tecnología al servicio de la humanidad y no a la inversa.
  • Regulación y divulgación. En los últimos años, hemos presenciado claramente una aceleración real del marco regulatorio relacionado con la sostenibilidad y la responsabilidad de las empresas financieras y no financieras. Enfatizada por la presión de la sociedad civil y las diferentes reformas de los códigos de gobernanza de las empresas en todo el mundo, esta aceleración se confirma y la tendencia estructural hacia inversiones sostenibles y responsables es innegable.

Ophélie Mortier es Responable de estrategias SRI de Degroof Petercam Asset Management

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