Trabajo dispone solo de 6.300 millones de crédito para pagar la extra de Navidad de los pensionistas

Valerio asegura que "el gasto en pensiones no está disparado"

Equiparar los permisos de paternidad en un solo ejercicio costaría más de 2.000 millones

Magdalena Valerio, ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.
Magdalena Valerio, ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha asegurado en varias ocasiones que su mayor preocupación fue cómo abonar la paga extra de verano a los más de 8,5 millones de pensionistas. “Si no lo llego a pagar me tengo que ir al exilio”, bromeaba la semana pasada durante una comparecencia en el Senado.

Para el pago de esta extra de verano, que asciende a unos 9.000 millones de euros (además de otros 9.000 de la nómina ordinaria del mes) el Gobierno socialista ya dispuso de 7.500 millones de euros del crédito del Tesoro de 15.200 millones incluido en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 para este fin. Esta cantidad junto a la mejora de los ingresos por cotizaciones permitió al Ejecutivo no sacar nada del fondo de reserva en verano.

Pero en poco menos de un mes, Valerio deberá volver a firmar nuevamente la orden para que los mismos 8,5 millones de pensionistas (que reciben 9,6 millones de pensiones) cobre, esta vez, la paga extra de Navidad. Y esta vez, será probablemente inevitable disponer de una parte de los 8.095 millones que aún quedan en la hucha de las pensiones.

No obstante, Valerio ha confíado hoy en “no tener que sacar mucho dinero del fondo de reserva porque aún hay unos 6.500 millones del crédito (del Tesoro a la Seguridad Social)”. Además, como ya ocurrió en verano, la ministra ha apostado porque otra parte de esta extra se financie con la mejora de los ingresos por cotizaciones, que crecen casi un 6%, un punto más de lo que avanza el gasto en pensiones.

A estos pagos extra, previstos de antemano, habrá que sumar los cerca de 2.000 millones que ha supuesto la subida de pensiones del 1,6% este año. Y la paga compensatoria, que se abonaría en enero, si el IPC a final de año superase el 1,6% citado. Cada décima de desvío al alza de la inflación cuesta unos 128 millones de euros (256 si se tiene en cuenta su consolidación).

En cualquier caso, Valerio ha insistido hoy en que “el gasto en pensiones no está disparado”. En concreto, citó el 11,7% del PIB que supone el gasto en pensiones de todo tipo y el 10,5% si se tienen en cuenta solo las contributivas. Estos porcentajes están por debajo del 12,5% de media de la OCDE, según dijo ayer la responsable de Trabajo durante la clausura de unas jornadas sobre longevidad.

Dicho esto, ha admitido que el Gobierno deberá financiar las pensiones fundamentalmente con cotizaciones pero también con impuestos. Y emplazó al Pacto de Toledo y a los agentes sociales a que reordenen los gastos del sistema “para quitar presión”. Además de buscar nuevos ingresos.

Valerio se ha referido también hoy al anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de equiparar los permisos de paternidad –ahora de cinco semanas– a los de maternidad, de 16 semanas de duración. No precisó, sin embargo, cómo ni cuándo se haría esta equiparación.

Si bien, distintas fuentes apuntan a que tendría un coste que superaría los 2.000 millones de euros, que se sumarían a los 2.500 que ya se gastan en estas prestaciones de maternidad y paternidad. Todo apunta a que este gasto obligaría al Gobierno a hacer una equiparación progresiva en el tiempo, aunque Valerio ha sugerido hoy la medida podría implantarse en un solo año.

 

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