Los 'baby boomers': tan maduros como preparados

Los prejuicios y los estereotipos condenan a los mayores de 45 años al paro de larga duración, a estar fuera del mercado

Siete de cada 10 mayores de 55 años sin empleo pasan más de un año en paro, según Adecco

Paro

Antes de que la generación X, los millennials y los Z fueran siquiera un embrión y copasen titulares y portadas, los baby boomers eran la prole de moda. Nacidos entre finales de los cincuenta y de los setenta, entre la bonanza económica y la crisis del petróleo, forman la generación más numerosa en la historia de España y la primera en incorporarse a la universidad de forma casi masiva.

Los baby boomers son el 20% de la población. Tienen entre 43 y 60 años, muchos con una alta cualificación profesional y muchos están en paro. La recesión de 2008 les golpeó con dureza. De nada sirvieron títulos, experiencia o habilidades. “Desde recursos humanos te llaman para darte las gracias por los servicios prestados. No es nada personal”, dice con ironía Ana Martín Molero, de 54 años, nombre figurado de una ex responsable de marketing de una multinacional que pide anonimato.

El autoempleo y las actividades 'freelance' son las mejores opciones laborales para los profesionales séniors españoles

Formados y con recorridos profesionales de más de 20 años, muchos vuelven a las aulas para completar la formación que ya tenían y aumentar las posibilidades de trabajo, prepararse para el autoempleo o estudiar para mantenerse intelectualmente activos.

Como tantos otros de su generación, Martín Molero perdió su trabajo en “un ajuste empresarial en 2011 tras 10 años en la empresa”, en plena crisis. “Tenía 47 años, tiré de agenda y de contactos —lo que ahora se llama networking—; hice varias entrevistas y siempre me pasaba de perfil o de edad”.

Los desempleados séniors tienen un peso cada vez mayor en el índice de paro, y se agrava con la edad. “Siete de cada 10 mayores de 55 años sin empleo pasan más de un año en paro —son parados de larga duración—; un 26% de las ofertas incluyen criterio de edad y solo un 2% son para los séniors”, son algunas de las conclusiones del informe que la Fundación Adecco dedica a los mayores de 55 en el mundo laboral.

Esta discriminación y exclusión por la edad obedece más “a prejuicios y estereotipos, a vicios adquiridos y muy arraigados entre los reclutadores que hay que erradicar si queremos ser competitivos como empresas y como sociedad”, afirma tajante Francisco Mesonero, director general de la institución.

La discriminación que sufre este colectivo obedece más “a prejuicios y a vicios adquiridos y muy arraigados entre los reclutadores, según expertos

“Es el mercado laboral el que pone la etiqueta de mayores, cuando sin duda es el momento más productivo de un profesional cualificado; se aporta un mayor nivel de experiencia, compromiso y fidelidad, y tienes tiempo y capacidad más que suficiente para seguir aprendiendo”, subraya Manuel Primo Prieto, director del máster de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad Europea.

Entre los mitos que se manejan como excusas para rechazar laboralmente a los séniors figuran una menor capacidad de adaptación, menos flexibilidad para hacer horas extras o viajar, o mayores exigencias salariales. “Puros estereotipos”, denuncia Mesonero.

“La experiencia nos dice que son profesionales que desarrollan competencias de alto valor, sin que su edad sea un condicionante”. La perspectiva de encontrar empleo con más de 45 años es “complicada”. “No se pueden olvidar factores externos que nos afectan: crisis, paro, jóvenes sobradamente preparados, por lo que hay que ahondar en lo que nos diferencie”, dice Manuel Primo.

Mantener al día tanto las redes sociales para estar visible, cuidando mucho la información que ofrecemos, como la cartera de contactos de amigos y conocidos, por aquello de que los que un día fueron tus subordinados, mañana pueden ser tus jefes; autoanalizarse para descubrir fortalezas y debilidades y áreas de mejora; potenciar tus capacidades, fomentar aquello que te distingue y apostar por el reciclaje, la formación continua y la actualización de las competencias son algunos de los consejos que ofrecen los expertos ­para volver a encontrar empleo.

No hay edad para emprender

Durante los años más agudos de la crisis, muchos profesionales séniors se animaron a emprender y conformaron un grupo de autónomos muy heterogéneo: desde el que vendía sus propias tartas hasta el que abrió su despacho de abogados.

Con la recuperación, muchos de ellos, si han tenido opción, han vuelto al trabajo por cuenta ajena. ¿Por qué? Se lanzaron al autoempleo por necesidad y no por una vocación emprendedora que sí existe entre las nuevas generaciones (millennials, ­generación Z), ­motivada por unos hábitos de consumo diferentes, una mayor disposición autodidacta y una actitud más proactiva ante el paro.

En el último año, los autónomos han descendido en 35.900 personas, mientras que los trabajadores por cuenta ajena crecen, según datos de la Fundación ­Adecco.

Giro profesional

Pero seguir el manual no siempre es garantía de éxito, según Martín Molero. Tras casi un año sin resultados, “varias entrevistas de trabajo, un curso de marketing digital y alguna colaboración ocasional mal pagada”, decide marcharse a Londres. “Allí pasé otro año perfeccionando mi inglés y haciendo trabajos freelance, mucho mejor pagados que aquí y sin que nadie te pregunte la edad”.

En 2014, un excompañero la llama para un puesto de nueva creación como responsable de la unidad de contenidos del departamento de marketing de una consultora. “Con la mitad de sueldo que cobraba antes de la crisis y tras dos años en la compañía, de nuevo los recortes me empujan al paro”. A partir de ahí da un giro a su vida profesional y trabaja como freelance: “Casi nunca está bien remunerado y la incertidumbre laboral está siempre presente, pero elijo los proyectos en los que deseo trabajar y gestiono mi tiempo como quiero”.

El perfil profesional que triunfa hoy es el que mejor se adapta a los nuevos entornos, dicen los expertos

El autoempleo y los profesionales independientes son una salida creciente para abandonar el paro “y lo será aún más”, augura Jaime del Sol, socio responsable del área de People Advisory Services de EY. “El escenario laboral está cambiando, se vive más y mejor, se retrasa la edad de la jubilación, y esto resulta también más caro para las empresas. El perfil profesional que triunfa hoy”, añade, “no es el del candidato que mejor preparado está, sino el que mejor se adapta a los nuevos entornos”. ¿Una certeza? “Hay que olvidarse de encontrar un trabajo al uso, las empresas contratarán por proyectos bajo demanda”.

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