Desempleo

Más reciclaje para evitar la desconexión del mercado laboral

Las Administraciones públicas desarrollan planes específicos de formación para recolocar a los parados de larga duración

Más reciclaje para evitar la desconexión del mercado laboral

Seis de cada 10 desempleados buscan trabajo en España desde hace más de un año, son casi 2,7 millones de personas, y de ellos 1,12 millones lleva cuatro o más años sin trabajar. Son los parados de larga duración, el 59,5% de los trabajadores en paro, según los datos de Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada). “La cifra de los desempleados de larga duración aumenta con la suma de parte de las 860.000 personas con ganas de trabajar que no buscan empleo por desánimo", puntualiza Florentino Felgueroso, investigador asociado de Fedea. España es el segundo país europeo, tras Grecia, con tan dramáticas cifras. “Es un problema endémico y grave, y España ha logrado las peores cifras de su historia con la crisis", apostilla Marcel Jansen, investigador asociado de Fedea y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid. Las Administraciones públicas han empezado a lanzar programas específicos para paliarlo.

Los expertos alertan del peligro de la desconexión total del mercado laboral de este colectivo, los más vulnerables son los mayores de 45 años y quienes tienen baja formación. “Los desempleados de larga duración se desmotivan y pierden habilidades con el paso del tiempo. Las empresas desconfían de ellos y optan por contratar a quienes llevan poco tiempo sin trabajo. El número de parados de larga duración que ha encontrado trabajo en la recuperación económica es tan insignificante que se puede decir que la recuperación no les ha llegado", afirma Marcel Jansen.

La prolongación selectiva de las ayudas públicas es un paliativo. El Programa de Activación para el Empleo, por ejemplo, ha atendido de forma personalizada a casi 162.000 desempleados de larga duración con cargas familiares desde enero de 2015 (100.000 de ellos han recibido prestaciones adicionales), pero solo “un 16% de ellos han sido insertados en el mercado laboral, un 30% en algunas comunidades autónomas", informa el Ministerio de Empleo.

Ante la gravedad de la situación, la Conferencia Sectorial de Empleo y Asuntos Sociales (formada por el Ministerio de Empleo y las comunidades autónomas) aprobó el pasado mes de abril el Programa de Acción Conjunta para Desempleados de Larga Duración. La Administración central desembolsará 515 millones de euros entre 2016 y 2018 para atender a un millón de estos desempleados, priorizando a los comprendidos entre 30 y 54 años, con la exigencia de personalizar la atención y el seguimiento hasta conseguir la reinserción laboral, y ligando la distribución del dinero al cumplimiento de los objetivos acordados.

Las comunidades autónomas (competentes en políticas activas de empleo) se han puesto manos a la obra. El SOC (Servei d'Ocupació de Catalunya), por ejemplo, presume del Programa de Trabajo y Formación para desempleados mayores de 45 años con cargas familiares y sin prestaciones, dotado de 40 millones de euros. Los Ayuntamientos contratarán a casi 4.000 de estos desempleados durante medio año (un año, los mayores de 55 años) en empleos que combinarán formación y prácticas. Los contratados percibirán 1.000 euros mensuales y un certificado profesional.

Cualificación

El programa es uno de los 60 que el SOC desarrolla con una dotación de 363 millones de euros. “Varios de ellos combinan el trabajo y la formación. Nos centramos en los parados de más de un año, y dedicamos más esfuerzo a los mayores de 45 años con formación básica y que han trabajado mucho tiempo en un solo sector. Son los más vulnerables. Los jóvenes que nunca han trabajado son el otro colectivo prioritario, muchos han desistido de buscar trabajo y de formarse", asegura Josep Ginesta, secretario general de Trabajo de la Generalitat de Cataluña. Cataluña tiene 220.000 parados de larga duración. La Comunidad de Madrid (casi el 44% de sus parados son de larga duración) también enfatiza su ayuda a este colectivo en su Estrategia Madrid por el Empleo, que destina 62 millones de euros a financiar los programas mixtos de formación y empleo de los Ayuntamientos y las entidades locales de la región, en 2016.

De este dinero, 47 millones son para los programas dirigidos a los parados de larga duración (priorizando a quienes están sin prestaciones). Los beneficiarios serán unos 6.255.

“Quienes carezcan de formación recibirán un título de cualificación, y los titulados entrarán en programas de formación transversal, como herramientas tecnológicas o idiomas. Todos percibirán de 983 a 1.300 euros mensuales", puntualiza Miguel Ángel García Martín, viceconsejero de Empleo y Hacienda de la Comunidad de Madrid. El resto de las comunidades autónomas trabajan en líneas similares.

Las Administraciones utilizan atajos privados. Los servicios de empleo imparten la formación para el empleo a través de centros propios de formación y de centros privados autorizados, y encargan a agencias privadas de colocación, como Manpower o Adecco, la recolocación de colectivos prioritarios.

Estudio personalizado

Manpower gestiona la recolocación de 5.000 parados de larga duración, que suponen el 95% de los parados que reciben del sistema público. “Realizamos un estudio personalizado y los ayudamos a recuperar su autoestima, perdida tras muchos rechazos laborales. Es importante incorporarlos al mundo laboral, aunque sea de forma temporal, para que amplíen su experiencia, demuestren sus capacidades a las empresas reticentes a contratarlos y los incorporen de forma estable", cuenta Manuel Solís, director general de Manpower. Vencer la dificultad del primer empleo, tras años de estar en el dique seco, es fundamental. El grueso de los contratos obtenidos por los desempleados de larga duración, a través de Manpower, es de tres a seis meses de duración. “Lo importante es que la mayoría se incorpora, después, a contratos más estables, en algunos casos bonificados, por ser mayores de 45 años", aclara Solís.

Pedro ha firmado su segundo contrato temporal como conductor de coches para transporte de minusválidos en una empresa de la tercera edad, lo consiguió (por amistades) tras obtener todos los tipos de carné de conducir profesionales, subvencionados por los servicios públicos de empleo. Hasta entonces, había aprendido el oficio de carpintero en un taller y llevaba varios años sin trabajo estable. Está contento de haber iniciado el camino, aunque aún desconoce si tendrá un tercer contrato.

El esfuerzo de los servicios de empleo dará un salto cualitativo con la herramienta personalizada para recolocar a los desempleados de larga duración que la Administración encargó a Fedea. “La acabamos de presentar y llevará, al menos, un año implantarla. Diagnostica cada caso, tal y como se hace desde hace más de una década en países como Alemania, Reino Unido, Holanda o Dinamarca", explica Marcel Jansen.

¿Volverá el empleo estable? “La mayor tasa de parados de larga duración está en la construcción, el periodismo y el sector financiero, que no volverán a crear empleo como antes de 2008. Esta crisis nos ha enseñado que hay sectores que pueden crecer de forma exponencial, y desinflarse", indica Josep Ginesta.

¿Dónde encuentro cursos?

Los desempleados tienen que inscribirse en las oficinas de empleo de su comunidad autónoma para acceder a los cursos de formación para el empleo. Algunas de las empresas privadas de recolocación, que atienden a todo tipo de parados, imparten los cursos de formación para reciclarse en los oficios con más salidas profesionales. La web de la Fundación Tripartita va colgando los programas de formación para jóvenes y desempleados que surgen.

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